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THE OMAR HERALD

“Reivindicamos una empresa 100% pública, nacional, federal y que se socialice”

“Reivindicamos una empresa 100% pública, nacional, federal y que se socialice”

 

Entrevista a José Rigane, Secretario Adjunto de la CTA y Secretario General de la Federación de los Trabajadores de la Energía (FeTERA – CTA), realizada el último 5 de mayo por el programa Quemar Las Naves (Radio Sur FM 88.3), después de haberse aprobado en la Cámara de Diputados la ley de expropiación del 51% de las acciones de YPF, enviada por el Gobierno nacional. 

- ¿Qué valoración haces sobre la expropiación del 51% de la acciones de YPF ya aprobado en el Congreso?

Lo que venimos diciendo es que este es un paso positivo. La idea de expropiar, por lo tanto, de recuperar el 51% de las acciones que Repsol tenía sobre YPF, es un paso adelante. Nos parece así porque nosotros somos parte de los sectores que venimos luchando desde hace más de 20 años; yo diría desde antes de la privatización. Primero, para que la venta no se concretara y, posteriormente, con el regalo neoliberal de YPF, luchamos por la recuperación del patrimonio no sólo energético, si no por todo el patrimonio nacional. Una de las razones por las cuales estamos en crisis energética es precisamente este modelo basado en la privatización y, fundamentalmente, en la extranjerización. Nosotros hace mucho tiempo que veníamos advirtiendo la necesidad de revertir esta situación. De tener una estrategia diferente, de salir de este concepto de construcción neoliberal que nos llevó directamente a ser un país exportador de energía con las consecuencias que esto ha generado. No solamente con las arcas del Estado nacional, si no con la situación particular que le ha tocado vivir a cada uno de los argentinos.

- Cuando te referís al tema YPF y lo que significa esta medida del Gobierno nacional haces mucho hincapié en la situación general de los hidrocarburos y en el marco de un modelo aún más general, que es el modelo energético. Teniendo en cuenta esto, la medida se relativiza un poco más, ¿no?

En esta materia, el país viene de un esquema en donde todos los planteos que nosotros venimos teniendo, las reivindicaciones y las largas luchas que venimos desarrollando sobre el tema se están confirmando. Y esto no nos puede poner contentos, porque ya aprendimos hace mucho tiempo que tener razón desde el punto de vista de la construcción, desde el punto de vista de generar poder propio, no es un hecho significativo en el sentido de lo que entendemos como proyectar un futuro distinto para todos los argentinos. Lo que si está claro es que se cambió. Y ahora, como lo dice el gobierno, tiene una trascendencia y una valoración que es sustancialmente diferente a todo este último tiempo que lo veníamos planteando nosotros, y que no tuvo la repercusión ni la profundización del análisis de hoy. Por eso, todo esto que está sucediendo con YPF hay que aprovecharlo. Hay que aprovechar que hay un cambio, pero sabiendo que es parcial. No responde a una estrategia política de fondo por parte de este gobierno, si no que responde a una necesidad de carácter coyuntural de este momento y que tiene que ver con la caja. Y nosotros debemos aprovechar el debate que se abrió sobre el tema de la energía para reivindicar conceptos que se desnaturalizaron en Argentina y para ir por el cambio total de este modelo. Todo esto si es que los argentinos queremos tener una situación diferente de lo que hemos tenido hasta ahora, y si es que los argentinos queremos cumplir con una asignatura pendiente que tenemos en el ámbito de la región, que es justamente no tener una empresa que nos represente como ha sucedido en últimos 25 años.

- ¿Qué opinión te merece que la empresa continúe siendo una Sociedad Anónima y no una empresa estatal?

Nosotros reivindicamos una empresa 100% pública, nacional, federal y que se socialice. Nosotros con este tema no queremos volver al pasado. Nosotros no queremos una empresa mixta como se pretende. No queremos una Sociedad Anónima. Porque eso es no romper con el sistema que hemos venido teniendo hasta ahora. Eso es seguir en connivencia con los grupos económicos transnacionales. Es seguir intentando con la idea de la “argentinización”, cuando sabemos que ya ha fracasado. También es seguir en la línea del capitalismo de amigos, que también ya ha fracasado porque no le ha dado ninguna solución al país. Entonces lo que nosotros queremos es una empresa 100% pública, nacional y federal. Pero también que sea una sociedad del Estado. Y que se socialice. Esto significa que en la conducción de la empresa estén la representación de los grupos sociales que defienden los intereses de los usuarios, el medio ambiente, los trabajadores y un Estado nacional serio, responsable y no este Estado bobo que ha sido socio de los grupos multinacionales sólo para beneficiarlo. Todo esto es lo que nosotros entendemos como cambio de política de fondo. Pero, además, no sólo quedarnos con el ejemplo de Repsol, porque no fue la única empresa que no cumplió, no fue la única empresa que se porto mal. Acá se portaron mal y se siguen portando mal las otras empresas petroleras que hacen negocios en el país: Chevron, Total, Pan American Energy, British Petroleum, Petrobras, etc. Por eso para nosotros esto es un paso positivo pero es parcial.

- ¿Qué debería hacerse para implementar medidas que tengan efecto inmediato o en el mediano plazo para la población en general, sobre todo pensando en que Argentina tiene problemas de abastecimiento de gas, no solamente el petróleo para la producción o el transporte?

Es cierto esto. Sobre todo pensando en que Argentina tiene mayor problema de abastecimiento de gas que de petróleo. Pasamos de importar 3 barcos de gas congelado en el año 2008 a 80 barcos de gas en 2012. Estos barcos antes los ponía Repsol, ahora no sé quién los va a poner. Esto genera una perdida enorme por los precios que se van a tener que pagar. Porque, mientras que en boca de pozo se paga 2,30 o 2,70 u$d por millón de BTU, el gas boliviano está entre 10 a 12 U$D el millón de BTU. Y lo que es peor, el gas que se trae importado en barco nos cuesta entre 18 y 20 U$D por millón de BTU.

Esto nos deja en una situación muy compleja y para salir hay que eliminar los decretos des-regulatorios menemistas. Ningún gobierno en democracia se ha animado a eliminarlos. Con lo cual, creemos que todos los gobiernos que vinieron después de Menem ratificaron el modelo energético instalado en los noventas. Ningún gobierno demostró ninguna señal en querer modificar esta situación. Para salir de esta situación de importar petróleo y gas, es decir, de estar en crisis energética, es cambiar los marcos regulatorios. Este marco regulatorio es de la época de Menem, de Cavallo, es decir, es el marco regulatorio de las políticas neoliberales. De la misma manera que con el petróleo, hay que hacerlo en el campo del gas y de la electricidad.

En este contexto, hay que desarrollar una política de integración con la región en función de que sea dirigida a los intereses y necesidades de los pueblos. En Argentina, cada vez que se fue a una reunión regional de carácter energético, lo que se hizo fue representar los intereses de los grupos multinacionales. Esto hay que modificarlo de raíz. Esta es la materia pendiente que nosotros insistimos que hace falta en Argentina. Entonces, nosotros creemos que es bueno tener políticas relacionadas con el resto de los países de la región, pero deben estar dirigidas a los intereses y necesidades de los pueblos. Y creemos que esto se puede hacer, pero para realizarlo Argentina debe cambiar el modelo energético si no es imposible llevarlo a cabo. Puntualmente, puede adoptar cualquier esquema; el de Bolivia, de Brasil, de Nicaragua, de Uruguay, de Venezuela, etc. lo que no puede hacer Argentina es continuar con este modelo energético.

- En la discusión en el Congreso Nacional, desde las voces que provenían del Gobierno nacional se hizo hincapié en la “eficiencia” de la futura empresa YPF.

Respecto del término eficiencia, me parece que si no se cambia el concepto que se ha puesto desde que el neoliberalismo comenzó a destruir el país, es decir, de pensar a la energía como una mercancía en lugar de pensarla como un bien social que pertenece a todos los argentinos, no hay posibilidad de desarrollar políticas de eficiencia. Si no se entiende que la energía es un derecho humano y que todos tienen que tener acceso al agua, a la electricidad y al gas, no hay posibilidad de ser eficientes. Y si no se tiene un modelo energético donde el Estado sea el que se haga cargo de éste valor estratégico que es la energía, tampoco hay posibilidad de desarrollar políticas de eficiencia. Como ejemplo de todo esto me hago las siguientes preguntas: ¿qué eficiencia podemos desarrollar si cambiamos las lámparas incandescentes por las de bajo consumo, que está bárbaro, o apagamos las luces de los edificios públicos, que también está bárbaro, si al mismo tiempo mantenemos los marcos regulatorios de la época de Cavallo y las tarifas están a valor dólar como en la década del noventa y si no tenemos una energía en manos del Estado y la dejamos en propiedad de los grupos multinacionales? ¿qué eficiencia podemos desarrollar si permitimos de que se siga exportando el petróleo crudo sin procesar, dando lugar así sólo al crecimiento de las arcas de las multinacionales?

Todo eso no tiene sentido si no se lo toma estructuralmente. Por eso, la expropiación del 51% de las acciones de YPF si bien es un paso positivo y hay que aprovecharlo para abrir el debate, tiene gran porcentaje de medida para la tribuna. Esto es igual a creer que una empresa en medio de la crisis pueda salir de ella recortándoles el café a los empleados. Por eso creemos que la eficiencia se puede lograr si tenemos toda la energía en manos del pueblo argentino. Y a partir de ahí podemos discutir un uso racional y eficiente de la energía porque no va a estar bajo el concepto de obtener la mayor ganancia en el menor tiempo posible, con el mecanismo de depredación como ha sucedido con todos los grupos multinacionales.

- La Presidenta presentó la designación de Miguel Galuccio al frente de YPF. ¿Qué opinión te merece?

Yo no tengo conocimiento puntual de esta persona. Lo cierto es que todo esto no puede estar en manos de una sola persona. Es decir, cualquier política que se quiera desarrollar debería venir de la mano de un proyecto estratégico que contemple los diferentes sectores que deberían poder pensar una empresa como YPF. En realidad no importa el nombre propio si no qué políticas se lleva a cabo con la empresa más importante del país.

 

Tomada de Rebelion.org

 

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Llegó René González a Cuba

Llegó René González a Cuba

René González, uno de los cinco cubanos condenados injustamente en Estados Unidos, y que tras cumplir 12 años de injusta prisión cumple tres años de libertad supervisada en ese país llegó a Cuba para visitar a su hermano gravemente enfermo, Roberto González

Minutos después del mediodía de este viernes, arribó a la Patria, en visita privada y familiar, el Héroe de la República de Cuba, René González Sehwerert, uno de los Cinco luchadores antiterroristas cubanos condenados injustamente a cumplir largas sanciones de privación de libertad en cárceles norteamericanas.

Como es conocido, después de haber sufrido 13 años de injusta prisión, René se encuentra bajo un régimen de libertad supervisada, por otros tres años, durante los cuales deberá permanecer en los Estados Unidos, lo cual constituye una sanción adicional.

El 24 de febrero pasado, René había presentado, a través de su abogado, una moción de emergencia ante la Corte para el Distrito Sur de Florida, en la cual solicitó que se le autorizara a visitar a su hermano gravemente enfermo en Cuba.

Casi un mes después, el 19 de marzo, la jueza Joan Lenard, quien ha estado a cargo del caso de los Cinco desde el inicio de su proceso judicial, autorizó el viaje de René a Cuba por 15 días, bajo un grupo de condiciones: la obtención de todos los permisos necesarios para viajar a Cuba por parte del Gobierno de los Estados Unidos, la entrega del itinerario detallado del viaje, su localización en Cuba e información de contacto en el país, así como el mantenimiento de comunicación telefónica sistemática con su oficial probatorio. Asimismo, la Jueza dejó claro que todas las condiciones de la libertad supervisada de René permanecen invariables y tiene que regresar a los Estados Unidos en cuanto se cumplan dos semanas, a partir de la fecha del viaje.

La decisión de autorizar el viaje de René se corresponde plenamente con las condiciones establecidas para su libertad supervisada, las cuales permiten que viaje a Cuba, previa aprobación del oficial probatorio o de la jueza.

Incluso, el propio Gobierno de los Estados Unidos, que se ha opuesto a todas las mociones presentadas por René para que se le permita tanto su regreso definitivo a Cuba como la visita temporal a su hermano, reconoció que las condiciones de su libertad supervisada no le prohíben viajar a nuestro país. Al respecto, ya desde el 7 de marzo del 2011, la Fiscalía argumentó que “los términos de la libertad supervisada de René no le impiden viajar a Cuba durante ese período… Nada le impedirá solicitarle a su oficial probatorio (o a la corte, si le es negado por este) un permiso para viajar a Cuba a visitar a su esposa, sus padres ancianos u otros”.

En la moción presentada por su abogado, René expresó que cumplirá con los términos establecidos para la visita y regresará a los Estados Unidos.

Pese a las condiciones impuestas, nuestro pueblo, con hondo respeto, le da la bienvenida a la Patria a nuestro querido René y no ceja en la lucha por su regreso definitivo junto a sus cuatro entrañables hermanos.

Tomado de Juventud Rebelde

Cuba rechazó la injerencia y condena de EE.UU., España y Chile por la muerte de recluso

Cuba rechazó la injerencia y condena de EE.UU., España y Chile por la muerte de recluso

El Gobierno de Cuba criticó hoy la injerencia y condena expresada por Estados Unidos, España y Chile sobre la muerte del recluso Wilman Villar, que falleció a causa de fallo multi-orgánico secundario a un proceso respiratorio sèptico.

La directora de América del Norte del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) cubano, Josefina Vidal, criticó y tachó de "injerencia" las declaraciones del Gobierno de Estados Unidos, que deploró el viernes la muerte "sin sentido" de Villar, al que calificó de "defensor de los derechos humanos".

"Las declaraciones del Departamento de Estado y la Casa Blanca constituyen una muestra más de la permanente política de agresión e injerencia en los asuntos internos de Cuba e impresionan por su hipocresía y doble rasero", señala Vidal en una declaración oficial divulgada hoy.

Vidal cree que la condena que Washington dirige contra Cuba se ajusta más "al récord de violaciones de los derechos humanos de Estados Unidos en su propio territorio y en el mundo".

"No es en Cuba donde 90 prisioneros han sido ejecutados desde enero del 2010 hasta hoy, mientras que otros 3.222 reos esperan su ejecución en el corredor de la muerte", añade Vidal.

También denuncia que EE.UU. "practica la tortura y las ejecuciones extrajudiciales en los países" en los que interviene y usa la "brutalidad policial" contra su propia población.

La funcionaria de la cancillería cubana considera un "acto de cinismo colosal" que Estados Unidos "se atreva a condenar a Cuba", teniendo en cuenta "las violaciones flagrantes de los derechos humanos que genera" la política de Washington.

En otro comunicado suscrito hoy por la directora de América Latina y el Caribe de la Cancillería cubana, Marielena Ruíz, La Habana rechazó "categóricamente" las declaraciones "injerencistas y mendaces" del portavoz del Gobierno chileno, Andrés Chadwick, mostrando su preocupación por los derechos humanos en la isla.

"Haría mejor el vocero del Gobierno chileno en ocuparse en abolir la represiva ley antiterrorista, cesar la extrema brutalidad policial contra los estudiantes que defienden el derecho humano a la educación universal y gratuita y dejar de oprimir a los mapuches, cuyas huelgas de hambre se sabe que ocurrieron y son legítimas", afirmó Ruiz en la nota.

En cuanto a las manifestaciones del Gobierno español, el Ejecutivo cubano, según informa la agencia estatal Prensa Latina, las considera "inaceptables".

España y la Unión Europea no tienen "la más mínima autoridad moral para enjuiciar" a Cuba, señala la agencia, que cita declaraciones de un funcionario de la Cancillería al que no identifica.

Según Prensa Latina, el funcionario calificó de "insólito" que el Gobierno de España emprenda esta campaña cuando tiene a "la mitad de sus jóvenes en paro y una alta tasa de asesinatos y violencia contra las mujeres".

Expresó además el "enérgico rechazo a estas inaceptables declaraciones, realizadas sin siquiera averiguar o esperar a conocer qué ocurrió realmente", agrega el citado medio.

Prensa Latina indica que los aludidos tendrían que investigar "los crímenes y maltratos contra los inmigrantes, los vuelos secretos de la CIA con personas secuestradas y la existencia de cárceles secretas o la participación de sus oficiales en actos de tortura".

La fuente consultada por Prensa Latina animó a España y a la UE a investigar y sancionar "las numerosas muertes en detención que ocurren en sus instituciones" o "los frecuentes actos de brutalidad policial contra manifestantes" en vez de dedicarse a "burdas tergiversaciones de la realidad". 

 

Prensa Latina (Tomado de Blogueros y Corresponsales de la Revolución)

Las falsas acusaciones de Washington contra el gobierno de Chávez

Las falsas acusaciones de Washington contra el gobierno de Chávez

 

 

Por Eva Golinger (*)

Desde el fracaso del intento de golpe apoyado por Estados Unidos en contra del Presidente Hugo Chávez en Venezuela en abril de 2002, Washington sigue buscando una variedad de estrategias para sacar del poder al abrumadoramente popular Jefe de Estado Suramericano. El financiamiento multimillonario a grupos antichavistas en Venezuela a través de los organismos del Gobierno estadounidense, como la Fundación Nacional para la Democracia (NED por sus siglas en inglés) y la Agencia del Desarrollo de los EEUU (USAID por sus siglas en inglés), se ha incrementado exponencialmente en los últimos diez años; así como el apoyo político directo a través de asesores, estrategas y consultores, todos buscando ayudar a una oposición impopular y desfasada para llegar al poder.

Los organismos gubernamentales estadounidenses, incluyendo el Departamento de Estado, la Agencia Central de Inteligencia (CIA por sus siglas en inglés), La Dirección Nacional de Inteligencia y el Pentágono, han abultado su lenguaje hostil contra el Gobierno de Venezuela en los últimos años. La importante nación productora de petróleo ha sido incluida en las innumerables e infundadas “listas” producidas anualmente por Washington, como por ejemplo, “incumplimiento en la cooperación en la lucha antinarcóticos”, “incumplimiento en el apoyo en la guerra contra el terrorismo”, “trata de personas” y otros, basados en decisiones políticas y no en evidencia concreta y sustancial para apoyar sus acusaciones. Estas calificaciones han permitido a Washington no sólo justificar el uso de millones dólares de los contribuyentes estadounidenses distribuidos a grupos antichavistas con fachada de ONG, sino incrementar la presencia militar en la región y convencer a la opinión pública de que Hugo Chávez es un enemigo.

A pesar de las “promesas” de relaciones respetuosas y de no intervención, el lenguaje hostil y las acciones hacia Venezuela del Gobierno de Obama han llevado a congelar las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, sumado a los planes expansivos dentro de Washington para incluir a la nación Suramericana en el “eje terrorista del mal”. El proceso en contra de Venezuela, que comenzó durante la administración de George W. Bush, ha sido rápidamente acelerado por Obama. Con el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EEUU en manos de los republicanos de Florida, Ileana Ros-Lehtinen y Connie Mack (ambos furibundos enemigos de Chávez), el Congreso ha estado presionando para lograr acciones directas contra Venezuela buscando provocar la expulsión de Chávez y colocar a un Gobierno “Amigable con EEUU” en el poder.

Venezuela no sólo tiene las reservas de petróleo más grandes del planeta, con posiblemente más de 500 billones de barriles, aproximadamente 300 certificables, sino que la posición geopolítica del país como puerto de Suramérica, con fronteras en el Caribe, los Andes y el Amazonas, la convierten en una de las naciones estratégicamente más importantes del mundo. Adicionalmente al petróleo, Venezuela tiene inmensas reservas minerales, metales pesados, uranio y agua.

El creciente liderazgo de Chávez y su influencia en la región han enojado a Washington desde hace algún tiempo. Los esfuerzos por demonizar, ridiculizar y hasta ignorar al Jefe de Estado venezolano han sido utilizados por el Gobierno de EEUU y los medios de comunicación masivos durante los últimos años, creando una percepción distorsionada de la realidad de Venezuela en la opinión pública. A pesar de las numerosas elecciones realizadas, todas supervisadas por observadores internacionales, en las cuales Chávez ha ganado con alrededor del 60% de los votos, los medios internacionales proyectan al Presidente venezolano como un “dictador” y a la nación como un “Estado fallido”. Sin embargo, la creciente y vibrante democracia venezolana, en la que una mayoría anteriormente excluida y silenciada por Gobiernos anteriores apoyados por EEUU, hoy participan libre y ampliamente, han logrado cambios extraordinarios en la nación, incluyendo una reducción de un 50% de la pobreza, garantía de asistencia médica y educación gratuitas, una tasa de desempleo del 6% (una baja respecto al 15% anterior) y un gran desarrollo en cuanto a infraestructura.

Aunque el Presidente Obama se había abstenido de hablar sobre Venezuela (igual que su predecesor Bush) una reciente entrevista en un periódico nacional antichavista, El Universal, evidencia un cambio en la política. La entrevista, que se apoya en una alarmante transmisión de un “reporte” no corroborado que intenta vincular a Venezuela, Cuba e Irán con un complot terrorista en contra de EEUU, aparecida en el canal latino más grande de Estados Unidos, Univisión, se lee como una página sacada del grueso libro de falsas acusaciones hechas en contra de Venezuela desde que Chávez llegó al poder en 1999.

En respuestas escritas al periódico venezolano, Obama (o su equipo de asesores) insinuó que Venezuela era una dictadura y manifestó su “preocupación por las medidas del Gobierno que han restringido los derechos universales de los venezolanos, amenazan los principales valores democráticos y fracasaron en contribuir con la seguridad en la región”. Por supuesto Obama omite citar ejemplos reales para confirmar su “preocupación”. Estas son simplemente el tipo de declaraciones que han sido regurgitadas por los voceros de Washington durante la última década, nunca con una sola prueba de evidencia viable para respaldar sus afirmaciones condenatorias.

Ningún derecho ha sido restringido en Venezuela por el Gobierno. De hecho, los derechos se han ampliado bajo la nueva Constitución que fue escrita y ratificada por los venezolanos en un Referéndum Nacional en 1999. Los venezolanos tienen los derechos básicos de atención médica, educación, alimentación, vivienda, trabajo digno, salario mínimo, participación, expresión, recreación y cultura, lo que los 300 millones de habitantes de Estados Unidos no tienen. Y es cínico decir que Venezuela, un país con un poder militar mínimo que jamás ha atacado a otra nación ni amenazado o invadido a ningún vecino, es “una amenaza regional para la seguridad”. La historia del Gobierno de EEUU de 200 años de invasiones, masacres, golpes, intervenciones y otras agresiones en contra de casi todas las naciones de América Latina y el Caribe no puede quedar “en el pasado” como quisiera Obama.

Obama no omitió mencionar su “preocupación” acerca de la relación de Venezuela con Irán, sobre la cual afirmó “Tomamos muy en serio las actividades de Irán, incluyendo las de Venezuela y continuaremos monitoreándolas de cerca”. No es coincidencia que estas declaraciones vinieron seguidas del documental al estilo Hollywood de Univisión, “La Amenaza Iraní”, que hace peligrosas afirmaciones difamatorias en contra de la administración de Chávez en un intento por incluir a Venezuela en un falso complot terrorista.

A pesar de la ridiculez de las afirmaciones de Univisión, miembros del Congreso están conversando con Obama para que tome acciones preventivas en contra de Irán y Venezuela. Otros “comentaristas” y “analistas” están ocupados escribiendo blogs y columnas advirtiendo sobre la creciente amenaza terrorista al Sur de la frontera estadounidense. Estas peligrosas e infundadas acusaciones pueden fácilmente ser usadas para justificar un ataque contra Venezuela, como usaron las armas de destrucción masiva en contra de Iraq y “proteger a la población” se uso en contra de Libia.

Irán y Venezuela tienen una relación comercial normal. Ambos países comparten tecnología y recursos para hacer carros y bicicletas, construir viviendas y operar fabricas de leche. Desde luego los carros, las viviendas y la leche no se equiparan a una amenaza terrorista. Una y otra vez, Venezuela ha demostrado que no hay “campos de entrenamiento terrorista” en su territorio. Ni tampoco está construyendo en secreto una bomba para atacar a EEUU. Venezuela es una nación pacifica. No invade, ataca ni amenaza a otros países.

Las temerarias agresiones de Obama en contra de Venezuela podrían llevar a una atrocidad innecesaria. Como dijo el Presidente Chávez, a Obama le iría mejor enfocándose en los problemas que tiene en casa, en lugar de crear otros más en el exterior.

 

(*) tomado de Aporrea.org

Misión Milagro reduce las listas de espera en la salud pública chilena

Misión Milagro reduce las listas de espera en la salud pública chilena

 

Por Ernesto Carmona (*)

 Más de mil enfermos de pterigión y cataratas -exactamente 1.050- fueron evaluados en la Embajada de Venezuela durante el sábado, domingo y ayer lunes en la última fase preparatoria de la versión N° 22 de la Misión Milagro en Chile. El programa agendó vuelos para que los enfermos examinados se trasladen a Venezuela para su intervención quirúrgica en grupos de 100 pacientes, a partir de febrero 2012, según voceros de organizaciones sociales y servicios municipales de salud que participan en el programa bolivariano. “La Misión Milagro nos alivia la lista de espera en la salud pública chilena, que es responsabilidad del Estado de nuestro país”, indicó Cristian Muñoz, Subdirector de Salud de Quilicura, municipio periférico del Gran Santiago.


La iniciativa humanitaria, concebida por el gobierno de Hugo Chávez, en alianza con Cuba, para curar patologías oftalmológicas frecuentes en enfermos pobres de América Latina, hasta ahora ha intervenido quirúrgicamente de pterigión y cataratas a 1.639 pacientes chilenos en diferentes hospitales de la República Bolivariana de Venezuela, durante una permanencia promedio de 8 a 10 días. La evaluación concluida el lunes constituye el operativo de evaluación médica más numeroso realizado en la sede diplomática de Santiago y representa 64% del total de 1.639 pacientes chilenos intervenidos desde 2006. 

La evaluación detectó que una tasa más alta de pacientes presentan otras afecciones de salud asociadas a sus patologías oftalmológicas, como diabetes mellitus avanzada e hipertensión arterial crónica, dolencias tratables en la llamada Atención Primaria de Salud, un sistema municipalizado que, en teoría, está abierto para todos los ciudadanos del país. 

Los exámenes estuvieron a cargo de los oftalmólogos Gustavo Sosa y Luis Alfonso Ramírez, más el internista Alberto Rangel, tres médicos venezolanos que trajeron instrumental para trabajar durante tres días en la propia sede de la Embajada. La sede diplomática técnicamente es un territorio jurídicamente venezolano, que protege a los médicos de eventuales críticas de “ejercicio ilegal de la medicina” en suelo chileno. 

Los pacientes calificados aptos para la operación comenzarán a viajar en febrero a Venezuela en vuelos especiales de 100 personas de la línea aérea estatal venezolana Conviasa. Su destino serán los Hospitales Militares de Caracas y Maracay y el Hospital Central José María Pineda de Barquisimeto. Como es usual, durante su permanencia en Venezuela los pacientes serán sometidos a los exámenes pre-operatorios de rigor y recibirán alojamiento y alimentación adecuada en absoluta gratuidad. Tampoco les será indispensable portar dinero en divisas convertibles y tampoco requieren gastar en pasaporte porque recientes acuerdos del Mercosur permiten viajar por Sudamérica sólo con cédula de identidad al día a los ciudadanos de países miembros o asociados, es decir, de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay, Chile, Uruguay, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. 

Diplomacia curativa

Durante tres jornadas, la sede diplomática fue un hervidero de cientos de enfermos provenientes de localidades y municipios tan distantes como los 850 km que separan a Santiago de la sureña Región de Los Ríos [Valdivia], y hasta 450 km al norte, que es la distancia hasta Ovalle, localidad agraria productora de queso caprino y aceite de oliva. En los salones diplomáticos se habilitaron varios consultorios con instrumental y aparatos de última generación. 

También concurrieron a evaluarse pacientes que se trasladaron desde Rancagua, Coltauco, Quillota, San Antonio, Quinteros, Curacaví, Olmué, Cabildo, Petorca, La Calera y Peñaflor. A la embajada arribaron, además, enfermos metropolitanos del barrio La Legua y de las comunas santiaguinas de San Miguel, Pudahuel, Peñaflor, La Pintana, Peñalolén, Pedro Aguirre Cerda (PAC), Quilicura y La Granja. La mayoría de los pacientes presentó una tasa más alta de pterigión (más de 60%) que de cataratas, las patologías más frecuentes que cura la Misión Milagro. El pterigión es un crecimiento anormal del tejido de la córnea que también afecta la vista y hace más vulnerable al ojo ante la luz y el viento, en tanto las cataratas consisten en la opacidad total o parcial del cristalino, que daña severamente la visión.

Los traslados para la evaluación médica en la Embajada fueron coordinados por diversas organizaciones sociales, comités de solidaridad con Venezuela y numerosos Centros de Salud Familiar (Cesfam), o consultorios, de diferentes municipios con quienes la Misión Milagro consolidó una relación institucional. Las organizaciones coordinaron los traslados en autobús desde los lugares de origen y durante su permanencia en la sede diplomática los enfermos recibieron atención alimentaria básica.

La mayoría de los pacientes está constituida por amas de casa y trabajadores adultos, de un promedio etario superior a 55 años, que en el caso del municipio Pedro Aguirre Cerda (PAC) padecen cataratas en 65% y pterigión en 35%, al revés de la tasa promedio de los evaluados, indicó Galo Quintanilla Molina, coordinador de un grupo de 55 pacientes pre-seleccionados por el Cesfam de su comuna -PAC- un típico municipio citadino de la capital, de población mayoritariamente adulta, cuya alcaldesa actual es la comunista Claudina Núñez. Desde que comenzó la Misión Milagro en 2006, el municipio PAC se vinculó al programa por iniciativa de la concejala Gloria Rodríguez y hasta la fecha aportó 110 pacientes exitosamente operados en Venezuela. La municipalidad valora la solidaria colaboración en salud pública prestada a esa comuna por la Misión Milagro, indicó Quintanilla. Añadió que el municipio también ha dotado de anteojos a 110 personas mediante un programa apoyado por la Universidad Central de Santiago.

Lista de espera

Las cataratas y el pterigión son operables en la salud pública chilena, pero el tiempo de espera de los pacientes incorporados al sistema puede tardar hasta más de uno o dos años, mientras el plazo formal sería de 6 meses. “Es una situación vergonzosa para el Estado Chile que nos venga a reducir la lista de espera la solidaridad de un país situado a más de 6.000 kms de distancia”, indicó Muñoz, el Subdirector de Salud del municipio de Quilicura, quien acompañó en la evaluación médica a 15 pacientes de su comuna que calificaron para ser intervenidos, entre ellos 10 enfermos de pterigión. En general, los consultorios Cesfam trabajan con insuficiente personal, déficit de equipamiento y carencias de materiales y medicamentos, pero Muñoz dijo que el alcalde de Quilicura, el independiente de izquierda Juan Carrasco Contreras, otorgó prioridad a la Atención Primaria de Salud aportando fondos propios del tesoro municipal y elevando en 242% el gasto del ayuntamiento en medicamentos, muy por encima de las asignaciones presupuestarias centralizadas que otorgan unos 5 dólares por paciente.

La relación institucional con los consultorios municipales facilita a la Misión Milagro la captación de aspirantes a la intervención quirúrgica entre pacientes que ya poseen un historial médico sobre sus patologías relativamente controladas. Sin embargo, también postulan a la Misión enfermos que se encuentran fuera del sistema de Atención Primaria, algunos que se automedican, otros que muy pocas veces han sido atendidos por un oftalmólogo y algunos que suelen ignorar que padecen diabetes mellitus o hipertensión crónica. Tales pacientes requieren un tratamiento previo que controle sus enfermedades preexistentes para evitar riesgos ante una eventual intervención oftalmológica. 

La Misión Milagro, está dispuesta a intervenir en condiciones seguras a todos los pacientes que soliciten acogerse a este potente programa de solidaridad humanitaria latinoamericana, cuyos propósitos contrastan con la finalidad de lucro, egoísmo y segregación social de la llamada “industria privada de la salud”.

 (*) tomado de Rebelión

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El chantaje del imperio: EE.UU eliminará fondos para la Unesco tras la aceptación de Palestina como miembro

El chantaje del imperio: EE.UU eliminará fondos para la Unesco tras la aceptación de Palestina como miembro

 

EEUU eliminará los fondos que entregaba hasta ahora a la Unesco después de que esta organización de la ONU para la educación y la cultura votara a favor de aceptar a Palestina como miembro de pleno derecho.

En su rueda de prensa diaria, la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, ha declarado que "la membrecía de Palestina como Estado en la Unesco pone en marcha restricciones legislativas existentes desde hace tiempo que obligan a EEUU a abstenerse de hacer contribuciones" a esa organización.

La suspensión es de efecto inmediato y supone que EEUU dejará de entregar a la organización 60 millones de dólares que tenía que haber desembolsado en noviembre, parte del total de 80 millones que destina anualmente a la Unesco.

La portavoz insistió en que pese a todo, EEUU mantendrá su participación y su compromiso en la organización internacional. "Consultaremos con el Congreso para garantizar que los intereses y la influencia de EE.UU. se mantienen", ha declarado Nuland, que ha señalado que "la implicación de EEUU en la Unesco beneficia una amplia gama de nuestros intereses nacionales, en materia de educación, ciencia, cultura y comunicaciones".

Pero Nuland ha afirmado que el voto en el seno de esa organización para aceptar a Palestina como Estado miembro de pleno derecho es "lamentable, prematuro y socava nuestra meta compartida de una paz justa, duradera y exhaustiva en Oriente Medio". "EEUU mantiene su firme apoyo al establecimiento de un Estado palestino independiente y soberano, pero un Estado así sólo se puede lograr mediante negociaciones directas entre israelíes y palestinos", ha agregado.

Posición de la Casa Blanca

Previamente se había manifestado en términos similares el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, quien considera "prematura" la admisión de Palestina como Estado.

La Conferencia General de la Unesco ha aprobado este lunes la admisión de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) como miembro de pleno derecho de esta organización de Naciones Unidas en una votación celebrada en su sede en París. La petición de adhesión de la ANP a la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) fue aprobada con los votos a favor de India, China y varios países latinoamericanos.

En contra se pronunciaron Estados Unidos, Alemania y Canadá, entre otros, para un resultado total de 107 a favor y 14 opuestos. La ANP necesitaba el sí de 87 países.

Israel valoró que la decisión de la Conferencia General de la Unesco es un "freno para la paz" y que hoy es "un día triste para la organización, que decide desconectarse de la realidad y siembra las semillas de la implosión". Estados Unidos se opone al reconocimiento de Palestina como Estado en los foros internacionales al considerar que la creación de ese país debe nacer de las negociaciones directas con Israel.

Estas negociaciones se encuentran estancadas desde hace trece meses, cuando expiró una moratoria israelí a la construcción de nuevas viviendas en los asentamientos en Cisjordania. Desde entonces los esfuerzos para restablecer las conversaciones no han dado fruto.

El presidente de EEUU, Barack Obama, se ha reunido este lunes a puerta cerrada en la Casa Blanca con el ex primer ministro británico y actual enviado del Cuarteto para Oriente Medio, Tony Blair, para estudiar posibles vías que permitan el relanzamiento de esas negociaciones.

Se extienden las protestas y empieza la represión

Se extienden las protestas y empieza la represión

 

 

Las manifestaciones del movimiento “Occupy Wall Street” en Nueva York ingresan en su cuarta semana

Las manifestaciones que se están realizando en la ciudad de Nueva York contra Wall Street continuaron el fin de semana llevando su mensaje al bajo Manhattan e incorporando una exhibición artística de 24 horas en la misma Wall Street. El domingo de tarde, miles de partidarios se concentraron en el parque de Washington Square, al norte del campamento de los manifestantes en el Distrito Financiero para realizar una asamblea. El Departamento de Policía de Nueva York respondió despachando un gran número de personal y vehículos en un aparente intento para impedir que los manifestantes establecieran una segunda base de operaciones. Mientras tanto, en la noche en el histórico edificio Morgan de Wall Street, la ex sede central de JP Morgan, se realizó una exhibición de trabajos creados por los propios manifestantes, que incluían pancartas de protesta que habían sido utilizadas en marchas realizadas por toda la ciudad en las últimas semanas. Mientras tanto, las manifestaciones del movimiento “Occupy” se siguen extendiendo a una multitud de ciudades de todo el país. En Washington D.C., Ralph Nader se refirió al crecimiento del movimiento “Occupy Wall Street”.

Nader dijo: “Hay un movimiento de ocupación en cada ciudad, pueblo, aldea y granja de Estados Unidos, todos vinculados. Todos vinculados en busca del juego limpio. En busca de justicia. En busca del poder descentralizado. Buscando lo que la jura de fidelidad a la bandera dice al final. Queremos hacer mucho hincapié en esto. Con libertad y justicia para todos”.

Protesta contra aviones no tripulados termina con cierre de museo en Washington D.C.

Luego de que provocador conservador instigara a guardias de seguridad En Washington D.C., el Museo Nacional del Aire y el Espacio cerró el sábado por la tarde luego de que los guardias de seguridad utilizaran gas pimienta para repeler a más de cien manifestantes, a quienes se les indicó que no podían ingresar al edificio si portaban pancartas. Los manifestantes de “Stop the Machine” se dirigieron al museo porque en éste se realizaba una exhibición de aviones no tripulados. Inmediatamente después de la confrontación, The American Spectator, un medio de orientación conservadora, publicó un artículo en el que su subdirector Patrick Howley admitía que se había infiltrado conscientemente en el grupo de manifestantes para desacreditar al movimiento. Howley dijo que los manifestantes no tenían coraje para enfrentar a la autoridad y admitió que había corrido por el vestíbulo del museo provocando a los guardias para que éstos usaran el gas pimienta. Howley calificó al museo de “escena del crimen” y admitió que fue la única persona en ingresar totalmente al edificio, a pesar de las órdenes de los guardias de seguridad.

 

Gran número de arrestos en las protestas del movimiento “Occupy Wall Street” en todo el país

 

Mientras tanto, las autoridades de Des Moines, Iowa, arrestaron a 32 personas que se habían unido a 150 o 200 más que ocupaban un parque local en solidaridad con el movimiento “Occupy Wall Street”. En Seattle, al menos tres personas fueron arrestadas en relación con una manifestación de ocupación que ha llevado a centenares de personas al área céntrica de la ciudad. Otros catorce manifestantes fueron detenidos en un parque en Sacramento, California, el domingo por la mañana, luego de que la policía detuviera a más de veinte activistas. En una entrevista concedida al programa “This Week” de ABC, la líder demócrata de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi manifestó su respaldo al mensaje del movimiento “Occupy Wall Street”.

 

Pelosi dijo: “Apoyo el mensaje al establishment, ya sea a Wall Street o el establishment político y demás, de que tiene que haber cambios. No podemos seguir de esta manera que no queremos para nuestras vidas. La gente está indignada”.

 

Fuente: http://www.democracynow.org/es/2011/10/10/titulares#1

 

Cristina recargada

Cristina recargada

por Atilio Borón (*)

 

Las elecciones “primarias” que acaban de tener lugar en la Argentina dejaron numerosas enseñanzas. Sería imposible reseñar todas y cada una de ellas en un breve texto como este. Se impone, por lo tanto, la necesidad de sintetizar y privilegiar algunas cuestiones, postergando el tratamiento de otras para otros momentos. Centraremos nuestro análisis en tres ejes principales: (a) las razones de su apabullante victoria; (b) la agenda del gobierno para los próximos años; (c) las tareas de la izquierda ante la actual coyuntura.

Va de suyo que para quien esto escribe la elección presidencial (no así la de los demás cargos a nivel nacional, provincial y municipal) del 23 de Octubre se convirtió, luego de las primarias, en un ejercicio superfluo. Salvo por un catastrófico imponderable la re-elección de Cristina Fernández de Kirchner (CFK) en la primera vuelta electoral ya está asegurada: le sacó una indescontable diferencia de 38 puntos a Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde. Peor aún, en Lomas de Zamora, supuesto bastión del duhaldismo, CFK aventajó al ex presidente por 43 puntos: obtuvo 57 % de los votos contra un flaco 14 % de su contendor. Y en la mesa 26 de la Escuela Nº 9 donde emitió su voto Duhalde, Cristina se alzó con el apabullante 73 % contra un raquítico 9 % de su rival. La Udeso, liderada por Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez, fue derrotada sin atenuantes en 132 de los 134 distritos de la provincia de Buenos Aires. Teniendo en cuenta estos demoledores antecedentes cualquier especulación acerca de las chances que podrían tener cualquiera de las dos mayores candidaturas de la oposición es un alarde de voluntarismo carente de todo fundamento. Claro está que hay que reconocer que por detrás de ese infundado optimismo existen también razones tácticas que obligan a ello: la deserción de un candidato presidencial acarrearía consecuencias muy negativas para los otros postulantes pegados a su boleta (senadores y diputados nacionales, gobernadores, legisladores provinciales, intendentes, concejales) al mismo tiempo que debilitaría la capacidad de esa fuerza para conquistar posiciones en lo terreno parlamentario y en los gobiernos locales.

 

¿Por qué ganó CFK?

Lo primero que hay que decir es que su aplastante victoria se debió antes que nada a los méritos propios de su gestión gubernativa. Vale la pena insistir en esto porque la tónica dominante de muchos análisis parece sugerir que su triunfo fue antes que nada causado por la fenomenal ineptitud de la oposición. Este es un planteamiento erróneo porque deja en las sombras algunos factores que, sin duda, influenciaron muy positivamente en las preferencias ciudadanas. Por empezar, mal se podría desconocer el impacto “oficialista” que aquí y en cualquier otro país ejerce la bonanza económica, por relativa que sea y más allá de sus insatisfactorios y/o limitados impactos redistributivos. Pero si además el crecimiento económico va acompañado por una fuerte expansión del consumo (no importando, ante los ojos de los beneficiarios, los mecanismos mediante los cuales se lo promueve); la creación de empleos (no importa si registrados o “en negro”); una modesta pero bienvenida mejoría en sueldos y salarios y en las remuneraciones a los jubilados y pensionados; la enorme ampliación de la cobertura previsional con la jubilación de las amas de casa; la implementación de algunas políticas paliativas del grave problema de la pobreza que el país viene padeciendo desde los años noventas (Asignación Universal por Hijo, tres millones y medio de personas cubiertas por distintos planes sociales, retorno a la escuela impulsado por la masiva entrega de netbooks, etcétera), sería verdaderamente una anomalía que este conjunto de factores se hubiese revelado incapaz de fomentar un sentimiento de conformidad para con el gobierno nacional.

Si a ello se le agregan otros componentes que expresan una vocación progresista de la Casa Rosada, como la Ley de Medios, el Matrimonio Igualitario, la política de derechos humanos, la estatización de las AFJP y Aerolíneas Argentinas y la reorientación latinoamericanista de la política exterior nadie debería manifestarse sorprendido ante el categórico veredicto de las urnas. Podría haber sorpresa en el nivel del apoyo -más del 50 %- o en los 38 puntos que separan a CFK de sus más inmediatos perseguidores, pero no en la reconfirmación de su liderazgo en el terreno electoral. 

El éxito oficial sirvió, de paso, para demostrar que los poderosos medios hegemónicos -verdaderos “intelectuales orgánicos”, diría Gramsci, del heteróclito archipiélago opositor- carecen de los poderes omnímodos que muchos, tanto en el gobierno como en la oposición, les habían atribuido. Pueden agigantar lo que hay, pero sus artimañas y manipulaciones no les alcanzan para inventar lo que no existe. Y la oposición, en la Argentina post-crisis del 2001, post “que se vayan todos”, no existe. Lo que aparece bajo la equívoca etiqueta de “oposición” es una colección de individualidades y precarias organizaciones políticas, mutuamente repulsivas, carente de unidad y coherencia, sin un claro programa alternativo que no sea volver al pasado todo lo cual la convierte en fácil presa de las iniciativas del kirchnerismo. En el período transcurrido entre las elecciones parlamentarias de Junio del 2009 y las del 14 de Agosto de este año sus exponentes exhibieron excepcionales dosis de ineptitud, egocentrismo, sectarismo, ombliguismo y personalismo que aportaron lo suyo para hacer posible el triunfo de Cristina. En síntesis: a la oposición le sobró vanidad y le faltó grandeza. Y la protesta social, vigorosa y recurrente, transitó por carriles que no tenían contacto con los partidos de la oposición. Salvo, en algunos pocos casos, con las pequeñas expresiones de la izquierda.

Fue debido a ello que el multimedio Clarín no pudo, empleando a fondo su vastísima red de propaganda y manipulación políticas, inventar una opción donde no la había, o fabricar un líder capaz de concitar la adhesión de grandes segmentos de nuestra sociedad. Por más que algunos de los candidatos de la oposición fueran exhibidos ad nauseam, noche a noche, en los distintos programas televisivos del multimedio -especialmente Eduardo Duhalde y Elisa Carrió y, en menor medida, Ricardo Alfonsín- y se les concediera, en algunos casos, hasta veinticinco minutos ininterrumpidos de pantalla (¡algo absolutamente extraordinario en el timing televisivo!) ni uno sólo de los favorecidos por tamaña “generosidad” del oligopolio logró convertirse en un competidor serio de CFK. Peor aún: la venenosa campaña mediática en contra del gobierno terminó por volverse en contra de quien, desde una autoasignada función de conciencia ética de la república, la encarnó con singular vehemencia. Nos referimos, está claro, a Elisa Carrió, derrumbándose desde el 23 % de los votos obtenidos en la elección presidencial del 2007 a un triste tres y tanto por ciento en las primarias del domingo pasado. Una caída, dicho sea al pasar, que tampoco puede atribuirse a los poderes demiúrgicos de la televisión oficial, cuyo módico rating –inclusive en un programa como 6-7-8- la inhiben de acometer empresas tan demoledoras, suponiendo que lo quisiera. Y lo mismo puede decirse de la prensa gráfica oficial o identificada con la gestión de CFK: el “periodismo militante” pudo haber ayudado a consolidar la adhesión de los ya convencidos, pero jamás proyectar a Cristina por encima del cincuenta por ciento de los votos. Este acotado poder de los medios, de uno y otro bando, no deja de ser una buena noticia para la democracia. 

 

La agenda para el segundo turno

 El arrasador triunfo de CFK enfrenta un peligro que al menos en un par de discursos recientes pareció haber sido advertido por la presidenta cuando dijo, textualmente, “no me la creo.” En efecto: el riesgo es pensar que ante la plebiscitaria ratificación de su mandato las cosas están bien y el rumbo emprendido es el correcto. En realidad, la situación económica ha venido mejorando pero las asignaturas pendientes son muchas, y muy urgentes. El mantenimiento de la torpe política adoptada con el INDEC, que equivale destruir un termómetro porque registra la temperatura producida por una inoportuna enfermedad, conspira en primer lugar en contra del propio gobierno: las deficientes o abiertamente falsas informaciones suministradas en algunas áreas por el INDEC le impide elaborar con racionalidad y eficacia las políticas públicas que el país necesita. La intervención en ese organismo, además, es un grave atentado en contra de la población porque la priva de acceder a datos básicos con los que, por ejemplo, defender su nivel de vida y sus salarios en las paritarias. En este sentido el subregistro de la inflación ha adquirido ribetes escandalosos toda vez que no son las desacreditadas consultoras privadas sino las propias oficinas de estadística de las provincias gobernadas por el Frente de la Victoria quienes mes a mes desmienten las fantasiosas cifras del INDEC. No sólo ellas: lo mismo hacen los sindicatos afiliados a la CGT, que negociaron reajustes salariales –para acompañar al aumento de los precios internos- del orden del 25 al 35 %, reajustes que fueron homologados por las autoridades nacionales y sobre todo por el Ministerio de Trabajo. Acabar con este engaño debería ser una de las primerísimas tareas a encarar por la presidenta lo antes posible, conciente de que esa mentira no sólo ofende a la ciudadanía sino que entorpece su propia gestión de gobierno.

Cuando el tema de la agenda del próximo período sale a la palestra son muchos los que en el ámbito oficial y sus aledaños dicen que lo que hay que hacer es “profundizar el modelo”. No vamos a reiterar en esta nota todo lo que discutimos extensamente en anteriores publicaciones de este blog y que diera lugar a un apasionado debate. Pero no está demás recordar que los principales aciertos del kirchnerismo –como, por ejemplo, la quita en los bonos de la deuda externa o las estatizaciones de las AFJP o de Aerolíneas Argentinas- se produjeron cuando se dejaron de lado las prescripciones del modelo de acumulación instaurado bajo el primado del neoliberalismo desde finales de la década de los ochentas y cuyos poderosos influjos se sienten todavía el día de hoy. Para entendernos: si hablamos rigurosamente un “modelo” no es una sumatoria de políticas públicas sino un tipo específico de articulación entre acumulación capitalista, dominación política y organización social. Al decir que el actual “modelo” tiene su génesis en la última dictadura militar y su consolidación en el decenio menemista se está afirmando que como producto de la refundación reaccionaria del capitalismo global desde mediados de los setentas el eje central de la acumulación capitalista se desplazó hacia los sectores más concentrados (y extranjerizados) de la economía, entre los cuales sobresalen el petróleo, el gas, la gran minería, el sector financiero y el agroexportador (principalmente el complejo sojero), todos los cuales fueron (y siguen siendo) beneficiados por incentivos, subsidios, exenciones impositivas y facilidades de todo tipo que explican las fenomenales tasas de ganancia que exhiben estos sectores. Este “modelo”, neoliberal en su espíritu y en su corporización práctica, tiene como puntales:

a) la sobrevivencia de la Ley de Entidades Financieras de Videla-Martínez de Hoz, pieza legal fundamental para institucionalizar el predominio de la banca extranjera y del capital financiero en general;

b) la vigencia de la Carta Orgánica del Banco Central establecida por Domingo F. Cavallo que todavía condiciona negativamente a las actuales autoridades de esa institución para actuar de conformidad con las exigencias de la coyuntura; 

c) la extraordinaria regresividad del sistema impositivo, en virtud de la cual la renta financiera queda exenta de obligaciones tributarias al igual que la transferencia de activos de sociedades anónimas, mientras que una parte creciente de los asalariados debe pagar el impuesto a las ganancias –la magia del neoliberalismo todo lo puede: ¡sueldos y salarios se convierten en “ganancias” y como tales sujetas a un tributo- al tiempo que los sectores de menores ingresos ven encarecidos los ítems de la canasta básica de alimentos con un IVA del 10.5 %;

d) el continuo saqueo de nuestras riquezas naturales, sin ninguna clase de efectivo control fiscal –especialmente en hidrocarburos, minería, pesca- que impide saber cuánto se extrae y cuánto se exporta. Si algún dato se tiene es por las declaraciones juradas que las empresas interesadas elevan a nuestras autoridades;

e) la descontrolada “sojización” del agro, con los graves perjuicios que conlleva no sólo una acelerada “reprimarización” de la economía sino también la expansión del monocultivo y la primacía adquirida por el poderoso complejo transnacional del “agronegocios”, en desmedro de los pequeños y medianos productores locales;

f) el elevado grado de concentración y extranjerización de la economía. Una encuesta periódicamente realizada por el INDEC sobre este tema demostró que en el 2010 las 500 mayores empresas del país daban cuenta nada menos que del 22 % del PIB de la Argentina. Ese mismo estudio señalaba que 324 de las 500 mayores empresas –o sea, dos de cada tres- que operan en el país son extranjeras; y todas foráneas son las seis más grandes: YPF, Cargill, Telecom, Petrobras, Carrefour y Jumbo. Extranjerización que, como lo señalan recientes estudios, se extiende también a la tierra, inclusive en zonas de frontera;

g) perpetuación de la precarización laboral, la tercerización, el trabajo no registrado (¡inclusive en la administración pública!), penosas herencias de los noventas que aún persisten en nuestros días.

Estos rasgos, gestados durante los años de la dictadura y el menemismo siguen penosamente caracterizando a la economía argentina. Hubo cambios, sin duda, pero las vigas maestras del “modelo”, neoliberal hasta el tuétano, siguen en pie. A ello se debe la persistencia de elevados niveles de pobreza -cercanos al 30 % según los análisis más confiables- en los sectores más postergados y también la fragilidad económica de las capas medias, donde para una pareja con ambos miembros trabajando “en blanco” y con buenas remuneraciones la adquisición de un departamento de dos ambientes se presenta como una empresa de muy difícil realización. En suma, el “modelo”, fiel a sus orígenes, crece pero al hacerlo concentra ingresos y riquezas, desnacionaliza la economía y no distribuye. Quien lo hace, a duras penas y con muy modestos resultados, es el estado.


La izquierda y la coyuntura

Para concluir: la presidenta tiene la re-elección asegurada. Ha sido ratificada plebiscitariamente y gracias a esta relegitimación dispone de un amplio campo de maniobra para introducir los cambios que necesita el país. Si tiene voluntad de hacerlos seguramente contará con un enorme respaldo popular, como lo atestigua el resultado de las primarias. Cuenta también con un Congreso que no tendrá fuerza para interferir o entorpecer sus más trascendentales iniciativas y los poderes mediáticos han demostrado que pueden desatar una molesta vocinglería pero no tienen como frenar las políticas gubernamentales. Este es el momento para avanzar a toda máquina por el camino de las reformas estructurales, dejando de lado los paliativos y las políticas de parche. Además, haga lo que haga, los futuros historiadores y cronistas de la derecha ya condenaron a la presidenta. Seguirá siendo sometida a toda suerte de presiones, chantajes y agresiones por los moderados avances sociales producidos durante estos últimos años. Siendo esto así es preferible que la condenen por las cosas buenas que podría hacer y no por lo que dijo que quería hacer y después no lo hizo. Eso sí: CFK tendrá que apresurarse porque dispondrá de poco tiempo, un año a partir del inicio de su nuevo término presidencial. El 2012 debería ser el año de las grandes batallas. Poco después comenzarán las disputas con vistas a las elecciones parlamentarias del 2013 y, enseguida, estallará abiertamente la durísima lucha por la sucesión presidencial. Por lo tanto, si no es ahora, ¿cuándo?

Podrá objetarse, con razón, que el planteo anterior adolece de un fuerte voluntarismo. Ello es así porque hemos optado, metodológicamente hablando, por suspender por un momento una valoración radicalmente crítica que considere a los datos definitorios de la coyuntura actual como resultados inamovibles de un proceso que no admite correcciones o rectificaciones. Si bien adherimos sin reservas a la perspectiva crítica que ofrece el marxismo -en el sentido de que sabemos que dentro del sistema no hay solución para la crisis del capitalismo, y que éste es una imparable máquina de producir injusticias, pobreza y exclusión económica, social y política que sólo una revolución socialista pondrá fin- creemos que al menos hipotéticamente se le podría conceder al gobierno el beneficio de la duda. ¿En qué sentido? En el sentido de reconocer que las renovadas y cada vez más violentas contradicciones del capitalismo, aguijoneadas por la crisis actual, van a desbaratar cualquier intento de gestionar a la economía y mantener el orden social apelando a las herramientas macroeconómicas convencionales, incluyendo las tenidas por “heterodoxas”. Empujado por circunstancias signadas por profundos desequilibrios en la vida económica y una creciente agitación social y política más pronto que tarde el gobierno se enfrentará a un dilema de hierro: avanzar por el sendero de las reformas estructurales que le permitan neutralizar los efectos desquiciantes de un capitalismo en crisis o bien quedar sepultado bajo sus escombros, abriendo el paso a una restauración conservadora que ponga fin a todas sus ilusiones progresistas.

Acérrimos críticos del capitalismo, Marx, Engels, Lenin, Trotsky y Gramsci, entre otros, nunca dejaron de reconocer las posibilidades de recomposición y cambio que los capitalistas siempre tienen a su alcance aún en medio de las más profundas crisis. Más de una vez Marx se reprochó por haber errado en sus sombríos pronósticos sobre el curso futuro de Francia una vez establecido el régimen bonapartista, refutados implacablemente por casi veinte años de vigorosa expansión económica que sólo la guerra franco-prusiana de 1870 pondría fin. Atentos a esta lección hay que desterrar la tentación de pensar que, ante la crisis, el kirchnerismo jamás osaría transitar por el sendero de las reformas estructurales. Sus relaciones con la clase dominante son complejas y por momentos contradictorias: promueve sus ganancias y facilita sus negocios –si no véase lo ocurrido con el voto “del campo” en las primarias, o las declaraciones de Franco Macri o de tantos otros capitostes del empresariado local- aunque lo hace en un clima de mutuo recelo y permanentes tironeos ocasionados por la insaciable voracidad de una y otro.

Si estas tensiones, exacerbadas al calor de la crisis, llegaran a sobrepasar un cierto umbral no sería extraño que se desencadenase una ruptura entre la clase dominante y el gobierno, colocando al kirchnerismo ante el dilema enunciado más arriba: reformas estructurales o capitulación. Acosado por similares más no idénticas circunstancias Franklin D. Roosevelt optó por lo primero: fortaleció el movimiento obrero y organizó al partido demócrata, y a partir de allí lanzó el New Deal, un programa tenazmente resistido por gran parte de la burguesía estadounidense que consideraba confiscatoria y “comunista” la nueva legislación tributaria –en un pleito que sólo se resolvió en la Corte Suprema de Estados Unidos- y los renovados poderes de la Reserva Federal, al paso que denostaba como demagógicas las audaces iniciativas en materia de seguridad social y asistencia médica impulsadas desde la Casa Blanca. Obviamente, era un programa que no tenía la menor intención de salirse del sistema y abandonar al capitalismo; no obstante, acuciado por las premuras del momento, para salvarlo era preciso otorgar significativas concesiones a las clases populares a la vez que se recortaban algunas de las más irritantes prerrogativas del capital. Que no hubiera aparecido un partido revolucionario capaz de aprovechar las oportunidades que se abrieron en esa coyuntura es otra historia. A la luz de la experiencia histórica, desde Napoleón III a Roosevelt, ¿deberíamos excluir a priori que una salida “reformista burguesa” pudiera ser elegida por CFK? Hay numerosos indicios de una creciente tensión al interior del kirchnerismo, originada por las limitaciones y perversiones del “modelo” y por el creciente hiato que separa el discurso crítico del neoliberalismo del pesado legado neoliberal que aún hoy informa buena parte de las políticas oficiales. ¿Quién estaría en condiciones de asegurar que, forzado por las circunstancias, el kirchnerismo preferiría suicidarse antes que abrazar una opción reformista, aunque sea por razones tácticas, oportunistas o demagógicas de supervivencia política?

Y si tal cosa llegara a ocurrir, ¿estarían la izquierda y el movimiento popular en condiciones de sacar partido de la situación? Es evidente que la debilidad de las fuerzas socialistas, comunistas y de izquierda de la Argentina, herederas de traumáticas experiencias del pasado, conspira contra su capacidad para gravitar decisivamente en la coyuntura. El tsunami peronista de 1945 cambió radicalmente la estructura y la identidad de la clase trabajadora y el movimiento popular, condenando a la izquierda a jugar un papel marginal en el desarrollo de las luchas de clases durante décadas. Ante ello habría que estar sumamente atentos a las inéditas posibilidades que podrían abrirse en el marco de la crisis actual y sus reflejos en un país de la semiperiferia capitalista como la Argentina. No hay un único camino para la emancipación de la clase trabajadora, y más importante que el punto de arranque son el itinerario, las novedades generadas a lo largo de un continuo proceso de luchas sociales (que cambia conciencias, proyectos, modos de organización y liderazgos) y la meta hacia la que apuntan los conflictos y antagonismos del momento.

Para ello es preciso tener en mente que estamos ingresando a una nueva etapa en la historia del capital: la contraofensiva reaccionaria inaugurada en los años ochenta del siglo pasado de la mano de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Juan Pablo II se ha agotado y se derrumba estrepitosamente. La conmoción social que sacude a Europa, desde la ola de huelgas en Grecia hasta el repudio a los banqueros en Islandia, pasando por los incendios en Londres, los “indignados” españoles y el fragilísimo equilibrio político apenas sostenido en Francia y Alemania, es un claro anuncio del cambio de época, y sus violentas reverberaciones se dejarán sentir en todo el mundo. La Argentina y América Latina, por más que se las intente blindar, no serán la excepción a la regla. Fin de una época que coincide con la inexorable decadencia del imperio norteamericano, incapaz de ganar guerras (aunque destruya países), de ordenar el caos económico internacional y de acomodar el tablero político mundial en función de los intereses imperiales. En un marco de cambios epocales en donde la mismísima supervivencia del capitalismo está puesta en cuestión -¡ya no por el “catastrofismo” de sus críticos sino por el diagnóstico de los “intelectuales orgánicos” del capital!- la izquierda argentina tiene la posibilidad y el deber de reconstituirse de forma tal de poder incidir positivamente en el curso de los acontecimientos, dejando de ser lo que, a pesar suyo, fue durante décadas: una presencia testimonial. Para que esto sea posible deberá abandonar todo dogmatismo y saber leer, en los enrevesados y contradictorios pliegues de la coyuntura actual, las oportunidades que podrían existir para desarrollar un proyecto emancipatorio para nuestro pueblo y actuar en consecuencia.

(*) Tomado de Rebelion

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