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THE OMAR HERALD

El mercado chileno de capitales y la crisis financiera mundial

El mercado chileno de capitales y la crisis financiera mundial

 

Por José Cademártori (*)

 

En el mes de Septiembre del año pasado, justo cuando se iniciaba el desplome de Wall Street, el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco presentaba ante el Congreso Nacional el Estado de la Hacienda Pública. Uno de sus principales acápites se dedica a cantar loas al mercado de capitales, el cual se presenta como un mecanismo cuasi perfecto para la mejor asignación de los recursos del país, “una necesidad para los hogares menos privilegiados”... “para expandir las micro empresas”, “para financiar la primera vivienda de la clase media..” y para “proteger a las personas y los bienes” (pag. 103).

Cuando hemos presenciado cómo se derrumbaron los más poderosos bancos norteamericanos y otros similares europeos, cómo cayó la AIG, el mayor consorcio de seguros del mundo, cómo el gobierno norteamericano tuvo que gastar billones para rescatar a bancos, aseguradoras, compañías de crédito hipotecario de sus descomunales errores, cómo millones de familias norteamericanas han perdido empleos y sus viviendas y cientos de miles de pequeñas empresas han ido a la quiebra, pareciera que el autor de ese texto estaba burlándose de sus lectores; pero no, sólo estaba repitiendo uno de esas típicas apologías del neoliberalismo, muy distantes de la cruel realidad. El autor se defenderá con que la catástrofe financiera y económica no estaba sucediendo en Chile, sino en EE.UU. y otros países ricos, que aquí estamos sólidos. (“blindados”, se llegó a decir). Ciertamente, por ahora, no hemos llegado a la profundidad de los países capitalistas más desarrollados, pero nada asegura que la crisis aún se agrave en el mundo y también en Chile.

Desde luego, ya ha habido algunos episodios críticos en el mercado de capitales: la quiebra de ALFA, una importante corredora de la bolsa, por especular permanentemente al límite: ya hubo una primera crisis de liquidez que paralizó el crédito bancario y Velasco tuvo que taparla a costa de destinar 1.000 millones de dólares en 24 horas para socorrer a los bancos. Tampoco su estado de la economía previó que pocos meses más se produciría cuantiosas pérdidas en los fondos previsionales de las AFP, principalmente por las colocaciones que éstas hicieron en el exterior, aumentadas por la autorización gubernamental. Entretanto desde diciembre, llevamos cinco meses seguidos de contracción productiva, según el Imacec y el desempleo sigue escalando a cifras records.

El objetivo reiterado por el Ministro Velasco y otros economistas de la concertación y de la derecha, en perfecto acuerdo con los grupos financieros, es que Chile debe seguir expandiendo al máximo el mercado de capitales, con las mayores libertades posibles y estimulado convenientemente con subsidios y recortes tributarios para sus gestores. El Informe 2008 reconoce que es la misma línea seguida desde los primeros años de la dictadura, con medidas como la liberalización de las tasas de interés, la privatización del sistema previsional, bancos y empresas de servicios públicos, la autonomía del Banco Central y en los años noventa, entre otras, la remoción del control del movimiento de capitales en moneda extranjera.

Luego vinieron en el 2001, la ley MKI “que tuvo como uno de sus principales componentes la liberación del impuesto a la ganancia de capital sobre acciones con presencia bursátil”(pag 111); la ley MKII (2007) que “estableció una exención tributaria a las ganancias de capital obtenidas en la venta de acciones de sociedades de capital de riesgo”. (pag 112) Permite además el surgimiento de un submercado de “alto rendimiento”, (obviamente en base a especulación) la inversión en instrumentos de baja calidad (inferior a BBB, también llamados bonos basura) y la creación de nuevos y sofisticados valores ficticios.

Un típico submercado de esta clase es el de los Hedge Funds. (Según el diccionario “hedge” tiene varias aplicaciones como “vagabundo”, “hediondo”, “clandestino”, “enredoso”, etc. En la Bolsa es una apuesta en sentido contrario a otra del mismo apostador, para compensar posibles pérdidas. To hedge es evadirse y también se refiere a un sujeto de mala ralea) Mientras esta “industria” de los hedge funds está en tela de juicio en el exterior, como factores de la crisis, en Chile son cada vez más demandados, algunos ya obtienen altos rendimientos, gracias a que sus administradores operan “apalancados” o sea en base a fuerte endeudamiento. (El Mercurio, 6 de diciembre 2008) Aunque los apostadores de estos fondos son la gente más rica y ociosa del país, su ruina puede desencadenar graves crisis sistémicas arrastrando a muchos miles de inocentes, como lo estamos viendo en EE.UU. y otros países, además de los altos costos para los contribuyentes y para los servicios sociales traerá el alto rescate que se está dando a los culpables de la debacle.

Con razón, con todas las reformas legales impulsadas por los gobiernos de la Concertación, los negocios bursátiles se han multiplicado casi 8 veces entre 20001 y 2007 y la Bolsa de Santiago es más grande que las de Buenos Aires, Caracas y Bogotá, a pesar de que las economía reales de Argentina, Venezuela y Colombia son más grandes que la de Chile.

Este gigantismo a que se aspira es todo lo contrario de lo que debe ser. No es efectivo que el desarrollo económico estable de un país (y no un crecimiento anárquico, concentrado en unos pocos, sin dirección colectiva planificada y controlada) se logra con un sistema financiero sobredimensionado y desregulado. Más bien al contrario, las volatilidades y vulnerabilidades que lo caracterizan se trasmiten a la economía real, con catastróficos efectos, como se ha demostrado en muchos casos en el pasado reciente. (México, Argentina, Uruguay y Chile) Precisamente, entre las causas de la crisis financiera global están la hipertrofia y la desregulación otorgadas a las operaciones de capital, al punto que el G-20 reconoce ya la necesidad de profundas reorganizaciones del sistema financiero).

En Chile, como en EE.UU, los llamados servicios financieros han ido absorbiendo una proporción creciente del PIB, dejando muy atrás, los ingresos de actividades productivas como, por ejemplo, la agricultura y la industria manufacturera.( Cuadro 2, pag 21) Es una inversión de valores y prioridades. Dentro de los servicios financieros, las ganancias de los intermediarios (bancos, corredores, AFP, etc) y las remuneraciones a sus ejecutivos son enormes, comparadas con las mismas que se pagan en actividades productivas y sociales. Los ingresos de banqueros y financistas constituyen para las pymes y los consumidores una carga gravosa que se traduce en elevados intereses y comisiones, a la vez que esos mismos bancos pagan a los pequeños ahorristas magros intereses por sus colocaciones. Con razón, hoy son muchos y prestigiosos reconocidos economistas norteamericanos y europeos están proponiendo la nacionalización de los bancos y compañías financieras. Aunque sea en forma transitoria, la nacionalización es un reconocimiento que los banqueros y financistas privados ya no pueden manejar una actividad basada en recursos ajenos y que es vital para la seguridad y estabilidad de la economía de las naciones.

(*) José Cademártori fue ministro de Economía del Presidente Allende. Tomado de Rebelión

 

 

Reflexiones del Compañero Fidel: El día de los pobres del mundo

Reflexiones del Compañero Fidel: El día de los pobres del mundo

Mañana es el Día Internacional de los Trabajadores.

Carlos Marx convocó a la unión: “Proletarios de todos los países, uníos”, aunque muchos pobres no eran proletarios. Lenin, más amplio todavía, llamó también a los campesinos y a los pueblos colonizados a luchar unidos bajo la dirección del proletariado.

La fecha de la celebración se escogió como homenaje a los mártires de Chicago cuando el 1ro. de Mayo de 1886 iniciaron una huelga, en un país capitalista cuya masa trabajadora sufría el desempleo y otras calamidades asociadas a las crisis económicas, inseparables del sistema. Sus derechos no se reconocían y los sindicatos eran vistos por la burguesía cual si fuesen organizaciones terroristas enemigas del pueblo de Estados Unidos.

Los capitalistas acudieron posteriormente a sus mejores armas: la división y el economicismo para desmontar la lucha revolucionaria. El movimiento obrero se dividió y las demandas sindicales, para muchos en medio de la pobreza reinante, eran el objetivo principal, más que el cambio de la sociedad.

Estados Unidos se convirtió en el país capitalista con mayores diferencias entre los ingresos de los ricos y los pobres. A la sombra de su hegemonía, América Latina se convirtió, a su vez, en el área del Tercer Mundo, donde las desigualdades entre ricos y pobres eran más profundas. Los ricos disfrutaban de niveles de vida, comparables con los de las burguesías de los países desarrollados de Europa. La noción de Patria había desaparecido en las capas más ricas de la población.

Era inevitable el choque de la gran potencia del Norte y la Revolución Cubana. La heroica resistencia del pueblo de nuestro pequeño país fue subestimada.

Hoy están dispuestos a perdonarnos si nos resignáramos a volver al redil cual esclavos que, después de conocer la libertad, aceptaran de nuevo el látigo y el yugo.

Hoy el planeta se debate entre crisis económicas, pandemias, cambios climáticos, peligros de guerras y otros problemas concurrentes. La tarea política se vuelve más compleja, y existen todavía los que se hacen ilusiones de que los pueblos pueden ser manejados como títeres.

No puede decirse todavía la última palabra sobre la evolución futura de la actual administración norteamericana. Hay elementos nuevos, tanto de carácter objetivo como subjetivo. Estudiamos y observamos cuidadosamente cada uno de sus pasos. No somos incendiarios como algunos imaginan, pero tampoco tontos que se dejan engañar fácilmente por los que creen que lo único importante en el mundo son las leyes del mercado y el sistema capitalista de producción. Estamos todos en el deber de luchar por la paz; no existe otra alternativa. Jamás, sin embargo, el adversario debe hacerse la ilusión de que Cuba se rinda.

Esperamos que cada Primero de Mayo miles de hombres y mujeres de todos los rincones del planeta compartan con nosotros el Día Internacional de los Trabajadores, que durante 50 años hemos venido celebrando. No en vano, mucho antes del Primero de Enero de 1959 habíamos proclamado que nuestra Revolución sería la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes. Los éxitos de nuestra Patria en las esferas de la educación, la salud, la ciencia, la cultura y otras ramas, y en especial la fuerza y la unidad del pueblo, lo están demostrando, a pesar del bloqueo despiadado.

 

 

Fidel Castro Ruz

Abril 30 de 2009

6 y 18 p.m.

 

Finalizó exitosamente la Triple Jornada por el Cese del Bloqueo y la Libertad de los Cinco

Finalizó exitosamente la Triple Jornada por el Cese del Bloqueo y la Libertad de los Cinco

 

 

Coincidiendo con el 48º Aniversario de la Victoria de Playa Girón, culminó ayer- 19 de abril- la triple jornada de lucha por la Libertad de los Cinco, organizada por el Comité Argentino, con la participación de numerosas organizaciones políticas, sociales y defensoras de los Derechos Humanos.

 

Las actividades habían comenzado exitosamente el viernes 17 con la instalación de una radio abierta frente a las oficinas de la Cámara de Comercio Argentina Estadounidense en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires, en las proximidades de los tribunales capitalinos. En esa oportunidad, los compañeros del Comité, con el valioso aporte de numerosos integrantes del Movimiento Territorial de Liberación, denunciaron la existencia de Presos Políticos en los EEUU y distribuyeron material de propaganda exigiendo el Cese del Bloqueo, la Libertad de los Cinco y la devolución de la Base de Guantánamo a su dueño legítimo, es decir, al pueblo cubano.

 

Las jornadas continuaron el sábado 18 de abril con instalación de mesas en espacios públicos, charlas informativas y proyección de películas realizadas por el Comité y por las organizaciones que integran el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba en diversos lugares de la Capital y del Gran Buenos Aires.

 

Finalmente ayer, 19 de Abril, llevamos el reclamo ante la representación diplomática de los EEUU en nuestro país. Con la presencia de más 400 compañeros se desarrolló un Acto Político Cultural frente a esa representación diplomática.

 

La compañera Julieta Colantuono integrante del Comité dio lectura a la Proclama reclamando al gobierno de Obama la reparación inmediata de la enorme injusticia que padecen nuestros Cinco entrañables hermanos desde hace más de diez años. En la conducción del acto y durante el desarrollo del mismo participaron jóvenes argentinos egresados de universidades cubanas.

 

Paula Crocitto, licenciada en Cultura Física en Cuba, se refirió a la epopeya de Playa Girón. Resaltó el valor del pueblo cubano puesto en juego en la defensa de la entonces joven Revolución. Comparó la generosidad de la Cuba victoriosa que canjeó a 1113 mercenarios hechos prisioneros por compotas y medicinas para los niños, con la crueldad y el ensañamiento que el Imperio pone de manifiesto actualmente con Gerardo, Antonio, Ramón, René y Fernando y también con sus familias.

 

El acto contó con el brillante aporte artístico y solidario de la Agrupación Folklórica Cubana, Plaza Francia y las jóvenes infaltables cantautoras argentinas Alejandra Rabinovich y Paula Ferré.

 

El joven Gustavo Méndez, egresado de la Universidad de Arte de Cuba, recitó el poema Hombre Preso que mira a su hijo, compuesto por el poeta uruguayo Mario Benedetti en homenaje a Victor Jara. Luego fue el turno del compañero actor Guillermo Somoza que nos conmovió con el recitado de la hermosísima “Elegía de los Zapaticos Blancos” de Jesús Orta Ruiz. El broche de oro estuvo a cargo del compañero Fernando González quien interpretó el valiente y vibrante alegato de Nicolás Sacco y Bartolomeo Vanzetti condenados a muerte y finalmente asesinados por el Imperialismo, en agosto de 1927.

 

Algunos compañeros, en representación de todos los presentes, firmamos una carta dirigida al Embajador de los Estados Unidos en la Argentina, el señor Earl Wayne, en la que exigimos que el Presidente Barack Obama utilice los atributos que le confiere su cargo para disponer la libertad inmediata de Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René . Asimismo reclamamos al Fiscal General de los EEUU, Sr Eric Holder y a la Secretaria de Estado, Sra Hillary Clinton, el otorgamiento inmediato de las visas para Olga y Adriana. A pesar de nuestra insistencia, demostrando una actitud intolerante y hostil, los funcionarios de la delegación se negaron a recibir la carta que oportunamente enviaremos por vía postal.

 

 

Comité Argentino por la Libertad de los Cinco

La hora de la verdad: Obama en la Cumbre de las Américas en Trinidad-Tobago

La hora de la verdad: Obama en la Cumbre de las Américas en Trinidad-Tobago

 

Por Atilio Borón (*)

La inminente cumbre de las Américas pondrá a prueba la seriedad de las palabras pronunciadas por Joseph Biden en la “Cumbre del progresismo” que tuvo lugar en Viña del Mar a finales de Marzo. En esa oportunidad el vicepresidente de Estados Unidos dijo que “se acabó la época en que dábamos órdenes”. Lo curioso es que pese a tan promisorias palabras Biden fue muy enfático al afirmar que continuaría el bloqueo contra Cuba, ya próximo a cumplir medio siglo de vida. ¿Cómo conciliar ambas expresiones? La Casa Blanca dice por medio de su calificado vocero que desea instalar en la región un clima de diálogo, respeto y comprensión; pero, simultáneamente, revela que no está dispuesta a poner fin a un bloqueo criminal e ilegal que ha concitado el repudio universal desde hace décadas. ¿Cuál de estas dos afirmaciones representa la política de Barack Obama hacia nuestra región?

Con su enigmática declaración Biden fortalece la impresión de que más allá de sus encendidas promesas de campaña, sintetizadas en la fórmula “somos el cambio”, la administración Obama no parece demasiado preocupada por diferenciarse de su predecesor. Las grandes orientaciones de la política exterior de George W. Bush gozan de muy buena salud en dos áreas estratégicas de la Casa Blanca: guerra y economía. En la primera, habiendo no solo ratificado en su cargo al halcón Robert Gates como Secretario de Defensa sino también reforzando la presencia militar estadounidense en Afganistán y Pakistán mientras que el prolongado estacionamiento de sus tropas en Irak parece destinada a convertir a ese sufrido país en un eterno enclave neocolonial norteamericano. En lo tocante a la economía, el equipo de asesores y expertos seleccionado por Obama reúne a los cerebros que concibieron y llevaron a la práctica la radical desregulación del sistema financiero de los años noventas causante del fenomenal estallido de la burbuja especulativa en el verano boreal del 2008. Lo que se sabe de gentes como Robert Rubin, Lawrence Summers, Timothy Geithner y Paul Volcker es que los caracteriza una inconmovible fidelidad al neoliberalismo y a los intereses que éste representa: el capital financiero y los gigantescos oligopolios norteamericanos. Su presencia en la nueva administración de los demócratas pone de manifiesto su pertinaz empeño por restaurar la situación existente con antelación al estallido de la crisis, aplicando la misma medicina que ocasionara la debacle actual. Había otros economistas que, desde una perspectiva crítica y a la vez realista, podrían haber asesorado mucho mejor a Obama: mencionemos apenas dos, Paul Krugman, Premio Nobel de Economía en 2008, y Joseph Stiglitz, que obtuvo ese mismo lauro en el 2001. Pero Obama prefirió depositar su confianza en los gastados gurúes del neoliberalismo, con lo que se esfuman las esperanzas de una salida razonablemente civilizada de la crisis actual. El show mediático montado días atrás por el G-20 en Londres no permite pensar en otra cosa.

Bajo estas condiciones las declaraciones del nuevo gobierno estadounidense en el sentido de flexibilizar algunas restricciones en materia de viajes y visitas de familiares a Cuba merecen un aplauso, pero el mantenimiento del bloqueo económico a Cuba es absolutamente inaceptable y debe ser condenado sin atenuantes. Esto señala inequívocamente la magnitud del hiato que separa al Obama de la campaña electoral del Obama ocupante de la Casa Blanca. Agregaríamos: también del abismo que separa las ilusiones de los cultores de la “obamamanía” en muchos países de la región y fuera de ella, principalmente en Europa, de las políticas que aquél está llevando a cabo en su inescapable condición de jefe del imperio. Sus promesas de revisar la política anti-cubana que los sucesivos gobiernos de la Casa Blanca instalaron desde los inicios mismos de la Revolución parecen destinadas a ser llevadas por el viento. Hasta ahora, lo que se advierten son gestos dirigidos a maquillar el bloqueo pero nada más. Un bloqueo que, conviene recordarlo, es económico, comercial, financiero, migratorio (por la canallesca “Ley de Ajuste Cubano”) e informático, impidiendo a la isla acceder a bandas de Internet de alta velocidad.

El terco mantenimiento de esta situación es un síntoma revelador de sorprendentes patologías políticas que entorpecerán la gestión innovadora que debería tener un presidente estadounidense enfrentado a una crisis como la actual. ¿Cuáles patologías? Veamos: en primer lugar, la de una superpotencia imperialista que en lugar de definir su política exterior en función de sus intereses nacionales y criterios globales mantiene una agresiva política hacia un país, Cuba, que de manera alguna amenaza su seguridad nacional. El resultado ha sido la profundización del descrédito de Estados Unidos en la arena internacional, la irritación de los gobiernos y las poblaciones del hemisferio y una sensible pérdida de influencia en la región, puesta en evidencia por el espectacular fracaso del ALCA, ignominiosamente sepultado en la anterior cumbre de presidentes reunida en Mar del Plata en 2005. ¿Cuál fue el pecado de Cuba? Algo imperdonable para los amos del imperio: haber luchado exitosamente por su autodeterminación y por su dignidad, desembarazándose de las cadenas que la aherrojaron primero al colonialismo español y luego al imperialismo norteamericano. Por eso se la castiga brutalmente, como un escarmiento ante su osadía y como una lección para quienes sueñen con imitarla. Pero el tiempo se encargó de demostrar que lo único que logró esa política fue alimentar el sentimiento anti-imperialista de las masas y crear las condiciones para el advenimiento de una pléyade de gobiernos de izquierda y centroizquierda que, por distintas razones, frustraron el “sueño americano” de una América Latina sometida a los designios del ALCA.

En segundo lugar, Estados Unidos se presenta como un curioso país que, por lo dicho más arriba, no tiene una sino dos políticas exteriores: una, para Cuba y otra para el resto del mundo. En materia migratoria, la “Ley de Ajuste Cubano” otorga la green card a cualquier ciudadano cubano que pise suelo norteamericano; para el resto del mundo, en cambio, existen complicadísimos trámites de inmigración. El migrante haitiano, o dominicano, que arriesga su vida atravesando el Caribe en frágiles embarcaciones será hecho prisionero y luego devuelto a su país de origen en caso de ser atrapado; el cubano, en cambio, una vez que pisa suelo estadounidense automáticamente pasa a disfrutar de todas las franquicias que se conceden a los inmigrantes legales. En el caso de la frontera sur de Estados Unidos la persecución a los indocumentados mexicanos o centroamericanos es implacable: no sólo se ha erigido un infame muro en la frontera mexicano-estadounidense; también están la cacería de “la migra” y las masacres de los vigilantes de la frontera, todo lo cual contrasta odiosamente con el trato privilegiado que se otorga a los inmigrantes cubanos. Otro ejemplo de patología política: el Departamento de Estado condena incansablemente al régimen de partido único de Cuba, denuncia los supuestos déficits de su “calidad institucional” y proclama abiertamente la necesidad de producir un “cambio de régimen”, eufemismo para referirse a la concreción de la contrarrevolución. Pero esta política, con su definición de principios, contrasta llamativamente con las fraternales relaciones que Washington cultiva con Arabia Saudita, país en el cual los partidos políticos están prohibidos, el despotismo monárquico es absoluto y la democracia una quimera; contrasta también con las intensas relaciones económicas forjadas con países como China y Vietnam cuyos sistemas de partidos son muy similares al que existe en Cuba. ¿Cuál es la razón de tamaña discriminación, de esta colosal inconsistencia de la política exterior norteamericana? No hay razón alguna; sólo el chantaje de un lobby mafioso ante el cual Washington se postra deshonrosamente.

Tercera patología: el bloqueo revela que Cuba ocupa un lugar especialísimo en el imaginario de la clase dominante estadounidense. Pese al tiempo transcurrido sus integrantes y sus representantes políticos no se resignan haber perdido a Cuba e insisten en recuperarla, en apropiarse de ella apelando a cualquier recurso. Cuba es su enfermiza obsesión, la sienten como un trofeo de guerra –de una guerra donde los patriotas cubanos habían derrotado al poder colonial español y que luego Estados Unidos con sucias artimañas les arrebató la victoria- y en pos de ella son capaces de cualquier cosa. Casi medio siglo de bloqueo es un fenómeno que no tiene parangón en la historia del imperialismo. Imperios anteriores, desde Esparta y Roma hasta hoy, sitiaron por un tiempo algunas ciudades. Pero sostener un bloqueo integral como el que padece Cuba es algo que no tiene precedente alguno en la historia de la humanidad. Constituye una monstruosidad, una verdadera aberración y una imperdonable inmoralidad. El mantenimiento de una política que ha fracasado ostensiblemente, que ha terminado por aislar a Estados Unidos, sólo puede comprenderse como una señal de la decadencia de la clase política norteamericana. Con la inminente reapertura de las relaciones diplomáticas con Costa Rica y El Salvador, Estados Unidos será el único país del sistema interamericano que no tiene relaciones con Cuba. ¿Cómo sostener una política que no sólo ha fracasado en promover el tan anhelado “cambio de régimen” sino que, a su vez, ha convertido a Estados Unidos en una suerte de paria del sistema internacional cuando en la última votación de la Asamblea General de la ONU el bloqueo fue condenado por 185 de los 192 países miembros de la organización?

Por consiguiente, si Obama quiere dar un nuevo comienzo a la relación con América Latina y el Caribe hay un primer paso que es inevitable: debe levantar total e incondicionalmente el bloqueo e iniciar de inmediato conversaciones para normalizar la relación con La Habana. Debe reconocer que Cuba no está aislada y que quien está aislado es Estados Unidos. Con el transcurrir de los años el prestigio de Cuba se ha ido agigantando, porque siendo un país pequeño ha demostrado una notable coherencia y fortaleza en su política exterior. Cuba ayuda más que Estados Unidos a los pueblos de nuestra América y, en general, del Tercer Mundo; lo hace con sus médicos, sus alfabetizadores, sus técnicos, sus entrenadores deportivos y su amplísimo programa de cooperación científica y técnica con unos cien países. Cuba da, mientras Estados Unidos quita. Y la ejemplar resistencia de Cuba le ha granjeado el respeto de la comunidad internacional y, muy especialmente de los pueblos y gobiernos de América Latina y el Caribe, cualesquiera que sean sus orientaciones políticas. Los gobernantes que acudirán a la cita de Trinidad-Tobago no podrán profundizar las relaciones de cooperación con la Casa Blanca en materias como la migración, el narcotráfico, el terrorismo y tantas otras a menos que se remueva de raíz el obstáculo que representa el mantenimiento del bloqueo a Cuba. De lo contrario pagarían un enorme costo político y podrían ser desalojados del gobierno más pronto que tarde. Hay varios ejemplos recientes que ilustran este aserto.

Demorar el levantamiento del bloqueo sólo servirá para perjudicar al interés nacional de Estados Unidos y los de numerosos individuos y empresas de ese país, sacrificados en aras de un lobby como el que aglutina la Fundación Nacional Cubano-Americana que es una verdadera vergüenza para la política norteamericana. Esto se va tornando cada vez más obvio para una parte creciente de la dirigencia política estadounidense. La misiva que el senador Richard Lugar le enviara al Presidente Barack Obama el 30 de Marzo de este año es sumamente elocuente. En ella, el senador por Indiana dice que la política de Estados Unidos hacia Cuba ha fracasado y que, debido a ello, “nuestros intereses políticos y de seguridad más globales” están siendo socavados. Esto requiere una “transición en las relaciones cubano-estadounidenses” y el momento para la misma es ahora: durante la Cumbre de las Américas. Lugar agrega que la política seguida por la Casa Blanca contrasta estridentemente con el acrecentado relacionamiento de los países de América Latina y el Caribe con Cuba. Las recientes declaraciones anunciando planes para restablecer las relaciones diplomáticas con Costa Rica y El Salvador, la serie de visitas a La Habana por los presidentes de Ecuador, Bolivia, Venezuela, Chile, Argentina, Brasil, Haití, República Dominicana, Guatemala, Nicaragua y Honduras y varios más del área del Caribe y la incorporación de Cuba al Grupo de Río demuestran, a su juicio, la soledad en que ha caído Estados Unidos. “El embargo dispuesto sobre Cuba es asimismo fuente de controversias entre Estados Unidos y la Unión Europea, así como en las Naciones Unidas, que ha aprobado una resolución muy ampliamente refrendada por los demás países condenando el embargo de Estados Unidos durante los últimos 17 años. Para el resto del mundo”, continúa Lugar, “nuestro actual enfoque desafía toda lógica: aún durante los momentos más álgidos de la Guerra Fría, los canales diplomáticos directos con la ex Unión Soviética jamás fueron cortados.” Agregaríamos: ¿cómo es posible que Estados Unidos mantenga conversaciones con países como Irán y Corea del Norte y se niegue terminantemente a hacerlo con Cuba? ¿Cómo justificar tan enfermizo empecinamiento?

El mensaje de Lugar es suficientemente claro: en una época de crisis como esta la Casa Blanca no puede darse el lujo de seguir siendo vista con enorme recelo por pueblos y gobiernos de la región. Su credibilidad internacional como una potencia que se ha arrogado la misión de promover la paz, la libertad y la democracia se desvanece irreparablemente por su política anticubana, aparte de tantas otras. La intención de Obama de ser visto como una radical renovación de la política norteamericana quedaría como una palabrería vacía de todo contenido si su gobierno no produjese, ya mismo, una radical rectificación de su política hacia Cuba cuyo primer paso es el inmediato levantamiento del bloqueo (que en Estados Unidos prefieren denominarlo mañosamente como “embargo”, concientes del repudio universal que concita esta política). Por otra parte, no debería escapar a la atención de los estrategos norteamericanos que el imprescindible mejoramiento de las relaciones entre Estados Unidos y los países de América Latina –imprescindible, decimos, dada la inédita debilidad de la superpotencia estancada en aventuras militares sin destino en Irak y Afganistán y brutalmente golpeada por la crisis económica- se vería negativamente influenciado por el mantenimiento del bloqueo. Todos los países de la región, aún aquellos gobernados por partidos o coaliciones de derecha, se han manifestado en contra del bloqueo, y para Washington sería imposible conferirle credibilidad a su promesa de fundar un nuevo patrón de relaciones interamericanas si al mismo tiempo se preserva una retórica y una política inspiradas en el apogeo de la Guerra Fría. No sólo se perjudican los intereses económicos estadounidenses sino también se atenta contra la credibilidad global de la política exterior norteamericana.

En otras palabras, las buenas relaciones en el ámbito interamericano deberán construirse sobre la base de gestos e iniciativas concretas que demuestren la seriedad de las intenciones de la Casa Blanca, su capacidad real para producir políticas innovadoras y los alcances de su pregonado compromiso con un orden hemisférico basado en el diálogo y el respeto mutuo. Los gobiernos de América Latina y el Caribe que asistirán a la Cumbre de Trinidad-Tobago saben que sin acabar con el bloqueo el nuevo orden que Washington pretende construir será inviable, estará muerto antes de nacer. Pese a su ausencia Cuba tendrá un papel estelar en esa reunión y nuestros gobiernos deberán actuar con gran firmeza y coordinadamente para exigir el levantamiento del bloqueo; de lo contrario serán copartícipes del fracaso, pagando un alto costo en sus respectivos países. En Puerto España Obama se enfrentará a la hora de la verdad. Su conducta en ese cónclave será el test ácido que pondrá de manifiesto si está o no a la altura de los desafíos que le impone la historia. Y esto no sólo en relación a la cuestión cubana sino también ante los gravísimos retos que brotan de la crisis general del capitalismo.

 

(*) Tomado de Rebelión

 

 

Cárcel comun YA a los genocidas

Cárcel comun YA a los genocidas

 

Hoy se cumplen 33 años del último golpe militar en Argentina. El más sangriento de la historia. Que dejó un saldo de 10.000 muertos y 30.000 detenidos-desaparecidos.

Ayer por la noche, se realizó un festival artístico en la puerta del Palacio de Tribunales, con la presencia entre otros de León Gieco y la actriz China Zorrilla. En el día de hoy se movilizaron decenas de miles de personas, muchas de ellas organizadas en partidos políticos, organismos barriales, sindicales y de derechos humanos. Pero también se movilizó mucha gente suelta, que no está encuadrada en ninguna organización, pero que no olvida ni quiere que se repita el horror vivido hace tres largas décadas.  También hay que resaltar la gran cantidad de jóvenes que se dieron cita. Jóvenes que ni siquiera habían nacido en esos años, pero que ya se les ha hecho conciencia esta nefasta fecha.

Fue la movilización cuantitativamente más importante que se dio en el último año, sin dudas. Y por un hecho político no menor: recordar a los compañeros desaparecidos y repudiar al Terrorismo de Estado, las torturas y a los genocidas (militares, policías y civiles) y sus mentores (políticos, empresariado y medios de comunicación).

El aspecto negativo es que se realizaron cuatro actos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tres de los cuales fueron movilizaciones a la Plaza de Mayo. La razón: no se pueden poner de acuerdo ni siquiera en un par de puntos. Entonces en el primer acto se movilizaron los organismos de derechos humanos encabezados por Madres de Plaza de Mayo –Línea Fundadora- el Servicio Paz y Justicia de Adolfo Pérez Esquivel y la Liga Argentina por los Derechos Humanos, -entre otros organismos- quienes leyeron un documento consensuado exigiendo cárcel común ya a todos los genocidas.

Luego llegaron las organizaciones peronistas afines al gobierno, quienes reivindican a los desaparecidos como si solamente fueran “compañeros peronistas”, desconociendo que hubo desaparecidos de otras tendencias políticas. Y por último fue el turno de las organizaciones políticas de izquierda, quienes se oponen al gobierno en todas sus formas y por lo tanto no pueden marchar con los peronistas. Como si esto fuera poco, en la ex Escuela de Mecánica de la Armada -donde funcionaba el mayor centro clandestino de detención y desaparición de personas y es actualmente un Espacio para Memoria- la Asociación de Madres de Plaza de Mayo organizó otro acto recordatorio.

Cuando los sectores oligárquicos junto a la Iglesia, la oposición política y los medios de comunicación masiva están más unidos que nunca, sosteniendo un paro de rutas y de comercialización de granos con el propósito cierto de tumbar al gobierno, los sectores populares no podemos consensuar ni siquiera un documento que exija cárcel a los genocidas y juicio y castigo a los culpables. Así estamos.

 

 

Un salto al vacío

Un salto al vacío

 

El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner presentó un proyecto de ley para adelantar las elecciones legislativas al 28 de junio (estaban programadas para octubre) en una clara demostración de debilidad. Demuestra que la oposición tenía razón cuando afirmaba que ante la crisis económica nacional y global el gobierno llegaba muy mal trecho a octubre.

Mientras la situación económica es cada vez más aguda, el gobierno sigue haciendo actos fundacionales de proyectos que se paralizan a los pocos días por falta de recursos. En una de las medidas más trascendentes tomada por Cristina,  el pasado año disolvió las Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensión (AFJP) pasando todos los recursos a manos del Estado, terminando con una de las mayores estafas a la población y al país pergeñadas en la presidencia de Carlos Menem. Pero ni esos fondos les son suficientes para menguar la crisis, por lo que Cristina está buscando que el FMI le adjudique un crédito salvador.

En el plano político el peronismo se está desgranando. Muchos líderes provinciales del partido Justicialista tuvieron una actitud crítica (cuando no opositora) con el gobierno nacional durante el conflicto con el campo (que ya cumplió un año) y viendo la debilidad del poder central se aprestan a conformar listas por fuera de la estructura partidaria (Carlos Reutemann en Santa Fe, Jorge  Busti en Entre Ríos, Alberto Fernández en Buenos Aires son solo algunos ejemplos).

Ante esta situación de debilidad y con la certeza de que puedan perder grandes cuotas de poder los Kirchner no le hacen asco a nada.  El domingo pasado, el oficialismo se presentó a elecciones en la provincia de Catamarca aliado con el ex gobernador Ramón Saadi y el sindicalista Luis Barrionuevo, dos personajes  nefastos de la política nacional. Y fue derrotado en forma contundente.

¿Que nos depararán estos tres meses de campaña electoral? El gobierno no solucionó el conflicto con el campo, está enfrentado con los grandes medios de comunicación, el costo de vida sube aceleradamente, la oposición solo está de acuerdo en voltear al gobierno, pero ni en las candidaturas se ponen de acuerdo. Los partidos de izquierda que debieran aprovechar esta coyuntura de crisis global del capitalismo para organizar a la clase trabajadora y salir a la lucha están atomizados y  enfrentados entre si. Y el pueblo que está harto del gobierno  y no le cree a la oposición, terminará votando a cualquier opción de la derecha: porque si no hay un proyecto revolucionario ni organización popular que lo respalde, la salida que visualiza la gente -que obviamente no es salida de la crisis- siempre es por derecha.

Cómo los medios censuran el evento editorial más popular del mundo: la Feria del Libro de La Habana

Cómo los medios censuran el evento editorial más popular del mundo: la Feria del Libro de La Habana

 

 

por José Manzaneda (*)

 

 

Por la XVIII Feria Internacional del Libro de La Habana pasó cerca de un millón de visitantes, se vendieron 1.200.000 libros, y se presentaron unos mil nuevos títulos con una tirada de más de siete millones de ejemplares. Tras 10 días de presentaciones de libros, conciertos, debates y otras actividades culturales en la capital, la feria recorre otras 16 ciudades de Cuba (1).

 

Las grandes editoriales del mundo, con inversiones millonarias en publicidad y marketing, no son capaces de conseguir semejante movilización popular en ningún país del mundo. Por su relevancia informativa, la Feria del Libro de Cuba debería convertirse en noticia en los grandes medios de comunicación internacionales.

 

Pero los medios no actúan con esta lógica. El éxito de este evento popular alejado de criterios de mercado, negocio y consumo, que cuenta con un gran apoyo del Estado cubano, ha sido silenciado, de nuevo, por las empresas que controlan la información en el mundo. Pero la Feria del Libro de La Habana no ha desaparecido completamente de la agenda informativa de los grandes medios. Los días previos al 16 de febrero, numerosos diarios dedicaron parte de sus secciones culturales a la rueda de prensa del escritor cubano Orlando Luis Pardo, que protestaba en las cercanías de dicha feria porque, según su versión, las editoriales cubanas habían decidido no publicar su última novela (2).

 

El diario español El País tituló la noticia “Dificultades para la literatura "no oficial" en Cuba” (3), transmitiendo la idea de que toda la literatura presente en dicha feria es literatura “oficial”. Algo curioso si tenemos en cuenta que tuvieron presencia 50 editoriales de 43 países, y que participaron 650 intelectuales de Cuba y otras naciones. Solo de Chile, país invitado de honor, participaron 200 artistas e intelectuales.

 

En la rueda de prensa de Orlando Luis Pardo, el escritor estuvo acompañado por Yoani Sánchez y Gorki Águila, conocidos personajes contrarios a la Revolución cubana que son impulsados por grandes grupos mediáticos internacionales. Yoani Sánchez ha creado el blog “Generación Y”, que el grupo Prisa dotó en 2008 con los 15.000 euros de su premio Ortega y Gasset (4). Gorki Águila es vocalista del grupo de rock “Porno para Ricardo”, cuyo arresto por molestias a su vecindario fue convertido en “show mediático” internacional en agosto de 2008 (5). Por las letras de sus canciones, referidas a la muerte del Jefe del Estado, en otro países Gorki Águila habría sido procesado penalmente.

 

La convocatoria a los medios extranjeros fue realizada a través de correo electrónico por Ernesto Hernández Busto, cubano residente en Barcelona que, en su blog “Penúltimos Días”, aboga por una intervención militar de EEUU en Cuba (6). Para crear una atmósfera de represión y terror que atrajera a la prensa, en su nota advertía de un posible apaleamiento público de las personas convocantes del acto y de un operativo especial de la Seguridad del Estado cubano (7). Por supuesto, nada de esto se produjo, no ocurrió absolutamente nada, y decenas de miles de personas siguieron tomando parte en la Feria del Libro de La Habana ignorando este acto. Pero televisiones, radios y diarios de gran tirada de todo el mundo, especialmente las pertenecientes al grupo multinacional Prisa, ya habían dedicado espacios relevantes a crear una noticia inexistente y a dar promoción a un escritor irrelevante.

 

En Cuba existen 128 editoriales, todas de propiedad pública, que comercializan libros a precios altamente subvencionados. Solo una parte de la producción es comercializada en divisa, cuyos beneficios sirven para financiar las tiradas en moneda nacional. La selección de obras a publicar es realizada por los consejos editoriales, compuestos por destacados escritores y escritoras del país. No todas las obras presentadas son publicadas, unas veces por limitaciones materiales, otras por criterios de calidad establecidos por dichos consejos editoriales.

 

En los países capitalistas, las editoriales pertenecen a dueños privados, que deciden qué publicar, sin dar explicación alguna a nadie. Editoriales como Alfaguara o Santillana, pertenecientes al grupo Prisa, o las del grupo Planeta-Telefónica, emplean sus grandes medios de comunicación para promocionar sus obras y autores, y organizan concursos literarios ajenos a cualquier criterio de transparencia. Escritoras y escritores de gran talento siguen sin ser publicados porque no se adaptan a los criterios mercantiles de dichas editoriales, o bien porque sus obras sostienen posiciones políticas de izquierda inaceptables por la élite propietaria de dichas editoriales.

 

Entre ambos modelos de selección de obras publicables, el vigente en Cuba es, con sus complejidades y contradicciones, claramente más democrático.

 

Durante la XVIII Feria Internacional del Libro de La Habana, los grandes medios de comunicación negaron espacio informativo a un acontecimiento cultural masivo sin parangón en el mundo, para ofrecer sus cámaras y micrófonos a un solo escritor deseoso de promocionar su obra en el extranjero. Los objetivos son evidentes: imponer la censura informativa sobre un exitoso modelo de feria del libro que es incompatible con el negocio de las editoriales ligadas a los medios; tapar la voz de la intelectualidad cubana, que es crítica pero mayoritariamente alineada con la Revolución; y crear un nuevo personaje mediático que sirva para generar noticias “oficiales” sobre Cuba acordes a la ideología de los grandes medios.

 

(1)  http://www.cubaliteraria.com/feria_2009/cobertura.html

 

(2) http://www.lajiribilla.cu/2009/n406_02/406_95.html

 

(3) http://www.elpais.com/articulo/cultura/Dificultades/literatura/oficial/Cuba/elpepucul/20090216elpepucul_3/Tes

 

(4) http://www.cubainformacion.tv/index.php?option=com_content&task=view&id=8016&Itemid=65

 

(5) http://www.kaosenlared.net/noticia/banda-versus-bandas

 

(6) http://www.penultimosdias.com/2008/08/30/%C2%BFvictoria/

 

(7) http://www.lajiribilla.cu/2009/n406_02/406_156.html

 

 

(*) Coordinador de www.cubainformacion.tv

 

Ver este artículo en video en:

Cómo los medios censuran el evento editorial más popular del mundo: la Feria del Libro de La Habana. Duración: 7:01. Para tapar el éxito de un modelo de feria alejado del negocio de las editoriales ligadas a los medios, éstos crearon una noticia inexistente sobre la "censura" a un escritor irrelevante.

http://www.cubainformacion.tv/index.php?option=com_content&task=view&id=8837&Itemid=86

 

 

Todos somos Chávez

Todos somos Chávez

 

por Edgar Borges (*)

 

Alguna vez (y todas las veces) muchos pueblos han dicho Todos somos el Che; como también la aplicación de sumar el Todos a un líder ha involucrado a Martí o a Fidel. La idea de liberación es una necesidad humana y persistirá mientras la forma de poder dominante se instaure sobre la dignidad de la mayoría. Y en esa búsqueda es normal que los pueblos reconozcan (y sumen sus esperanzas) a sus líderes. Hoy, como ayer lo fue Simón Bolívar, las mayorías latinoamericanas tenemos la necesidad histórica de asumir que Todos somos Chávez.

Explicar el caso Chávez desde Europa (continente donde me encuentro) no es tarea sencilla; por estos lados los medios de comunicación siembran tópicos que dificultan la comprensión de la realidad venezolana y latinoamericana en general. Lo más simple es creer que Chávez es un tirano (que supuestamente está legalizando su dictadura, como en si muchos países del llamado primer mundo los mandatarios no pudieran reelegirse indefinidamente) o que afirmaciones como las sostenidas en este artículo sólo pretenden elevarlo al sitial de los mitos. Quienes nos subestiman aseguran que, por razones de subdesarrollo, siempre andamos buscando un Mesías. Pero, ¿cómo hubiese sido interpretada la decisión del Primer Ministro italiano, Silvio Berlusconi, de incorporar patrullas de ciudadanos a la vigilancia de las calles si éste fuese un gobernante latinoamericano? ¿No le hubieran etiquetado de fascista, de populista, de dictadorzuelo?

Silvio Berlusconi es un caudillo conservador que está opacando la luz de Europa; Hugo Chávez es un líder que representa la fuerza histórica de una América Latina que exige ocupar un lugar de respeto en el mundo. Para cierta clase de intelectuales (como Mario Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza) es más cómodo cuestionar (y distorsionar con la palabra maquillada) el liderazgo de Chávez que el cantinflesco mandato de Berlusconi. Nunca he leído que uno de estos señores escribiera que “América somos todos” (los nacidos en América). En cambio, se suman a quienes con orgullo atribuyen la americanidad a un grupo determinado del norte. Posturas similares practican los grupos conservadores instalados en Latinoamérica. Y ellos, lo que hoy defienden, es su visión (con dividendos incluidos) elitista de la realidad.

El tema de Hugo Chávez seguirá dando material de estudio. No obstante, en lugar de analizarlo desde la mirada de la subestimación, antes sería importante revisar (hasta lo más profundo de la poderosa historia ancestral) las múltiples realidades americanas de los latinoamericanos (valga la reiteración). Algún día habrá que discutir (en una mesa distinta a la de la ONU) la historia (y los paradigmas) del sistema global. Habrá que preguntar si el tercer mundo está en la gestión comunitaria del 23 de enero (barrio de Caracas) o en la playa de Nápoles (Italia) donde un buen día del año 2008 los bañistas siguieron tomando el sol frente a los cadáveres de dos niñas gitanas arrojados en la arena.

El sol no se puede ocultar con un dedo. Será inútil negarle el derecho libertario que está batallando la América revolucionaria. Será necio que algunos señores continúen pensando que sólo se pelea un asunto de hambre. Nuestra lucha es diversa y hermosa. Bien sabido es que en nuestros países hay recursos naturales que nos hacen poderosos; pero también es un hecho demostrable la fuerza trabajadora (y cósmica) que brilla en cada latinoamericano. Quien lo dude sólo debe preguntarse ¿cuántos Pelé y Maradona andarán jugando fútbol por las calles de Brasil o de Argentina? ¿Y cuántos Gabriel García Márquez estarán escribiendo sus macondos dentro de cualquier pensión de mala muerte? ¿En cuántos callejones cantarán sus canciones los nuevos Oscar D’ León, Rubén Blades y Fito Páez? ¡Todos somos Mario Benedetti, Chico Buarque y Silvio Rodríguez! Y sería injusto (y absurdo) pensar que la grandeza de estos personajes se debe a que emigraron, cuando todos los casos citados (y muchos otros) fueron paridos (y formados) en el corazón del barrio latinoamericano, con la improvisación que se aprende a punta de necesidad. Arte innato que también utiliza cualquier Mama Pancha (como cantó Alí Primera) cuando distribuye su sabrosa y poderosa comida para toda la familia, los 365 días del año. Y se come (en los barrios) con las puertas abiertas por si algún vecino tiene hambre. Y alcanza. He ahí el recurso espiritual que emerge de la América cósmica, en tiempos cuando en los países industrializados se impone la crisis (de la banca) y, en lugar de aprender de las viejas heridas de la historia, sectores xenófobos promueven la intolerancia y la mezquindad. Pues, en tiempos de egoísmos, en los barrios latinoamericanos: ¡Todos somos Mama Pancha!

Con acierto pudiera afirmar que Todos somos los obreros extranjeros que durante décadas levantaron el bienestar de la construcción en España y ahora (cuando hay crisis) los quieren expulsar; lo mismo me nace decir que Todos somos el brasileño que en 2005 fue asesinado por la policía de Londres cuando lo confundieron con un terrorista; pero es que también Todos somos los mexicanos que saltan (y caen) el muro. Y los puertorriqueños que viven para la independencia. Y los cubanos que siguen (por siempre) dando ejemplo de dignidad. Igual Todos somos haitianos, centroamericanos, andinos y del sur. En español vale la pena gritar Todos somos brasileños. Y englobando más aún la historia y la solidaridad digo que Todos somos los cientos de africanos que día a día mueren en el mar intentando llegar (en pateras) a Europa. Todos somos Madre África. Todos somos trascendencia Árabe. ¡Todos somos los sin papeles del sistema de consumo! ¡Todos somos esclavos modernos en rebelión!

Sin embargo, en este momento histórico cuando el milenario proyecto de deshumanización avanza a pasos de monstruo insaciable, se hace necesario (y estratégico) asumir que Todos somos Chávez. Y en torno a su liderazgo debemos activar las otras luchas: la educativa, la cultural, la artística, la científica y todas en clave popular. Esta debe ser la hora de los inconformes, de los que siempre hemos creído en el derecho a la resistencia, de los que aprendimos a caminar (de lado y con los ojos cerrados) por los subterráneos; de los miserables, de los malditos que aún siendo malditos cuidamos el brillo de la vida.

Una vez un pueblo prefirió a Barrabás que a Jesús y todos fueron Barrabas; tiempo después, otro pueblo fue Páez y Santander y dejó de ser Francisco de Miranda y Simón Bolívar. Hoy, Hugo Chávez (y cada ciudadano de la Pacha Mama) tiene el deber de interpretar que sólo concretaremos el triunfo popular cuando podamos afirmar que Todos somos revolución.

Y entonces el mundo conocerá la América cósmica.

 

 

(*) tomado de Rebelion.org