Blogia

THE OMAR HERALD

Reflexiones del Compañero Fidel: Para el honor, Medalla de Oro

Reflexiones del Compañero Fidel: Para el honor, Medalla de Oro

Si se hace una estadística sobre el número de instalaciones, campos deportivos y equipamientos sofisticados por millón de habitantes que acabamos de ver en los últimos Juegos Olímpicos: piscinas de natación, de clavados y de polo acuático; suelos artificiales para competencias de campo y pista, hockey sobre césped; instalaciones para básquet, para voleibol; de aguas rápidas para kayak; velódromos para bicicletas de velocidad, polígonos de tiro, etcétera, etcétera, podría afirmarse que no están al alcance del 80 por ciento de los países representados en Beijing, equivalente a miles de millones de personas que habitan el planeta. China, inmenso y milenario país de más de 1,200 millones de habitantes, invirtió 40 mil millones de dólares en las instalaciones olímpicas y aún requerirá tiempo para satisfacer las necesidades deportivas de una sociedad en pleno desarrollo.

Si se suman las personas que habitan India, Indonesia, Bangladesh, Pakistán, Vietnam, Filipinas y otros, aparte de los casi 900 millones de africanos y más de 550 millones de latinoamericanos, podrá tenerse una idea de las personas que en el mundo carecen de tales instalaciones deportivas.

Es a la luz de estas realidades que debemos analizar las noticias que giraron alrededor de los Juegos Olímpicos de Beijing.

El mundo disfrutaba de la Olimpiada porque la necesitábamos, porque deseábamos ver las sonrisas y las emociones de los atletas participantes, y en especial de los primeros lugares, que recibían el premio a su constancia y disciplina.

¿A cuál de ellos podría culparse de las colosales desigualdades del planeta en que nos tocó vivir? ¡Cómo olvidar, por otro lado, el hambre, la subnutrición, la ausencia de escuelas y maestros, hospitales, médicos, medicamentos y medios elementales de vida que padece el mundo!

Sabemos lo que evidentemente desean aquellos que saquean y explotan el planeta que habitamos. ¿Por qué desataron la violencia y agudizaron los peligros de guerra el mismo día que se iniciaron los Juegos Olímpicos? Estos acaban de transcurrir en apenas 16 días.

Ahora, cuando ya pasó el efecto de la anestesia, el mundo vuelve a sus angustiosos y crecientes problemas.

Días atrás escribí sobre nuestro deporte. Venía denunciando desde hace rato las repugnantes acciones mercenarias contra esa actividad revolucionaria y en defensa del valor y el honor de nuestros atletas.

Mientras transcurrían las competencias, meditaba sobre estas cuestiones. Tal vez no habría tomado tan rápido la decisión de escribir algo sobre el tema si no se hubiese producido el incidente del atleta cubano de taekwondo Ángel Valodia Matos -campeón olímpico hace 8 años en Sydney- cuya madre murió cuando competía y ganaba la medalla de oro a 20 mil kilómetros de su patria. Asombrado por una decisión que le pareció totalmente injusta, protestó y lanzó una patada contra el árbitro. A su propio entrenador lo habían tratado de comprar, estaba predispuesto e indignado. No pudo contenerse.

El atleta acostumbraba enfrentar valientemente las lesiones que suelen ser frecuentes en el taekwondo. El árbitro le suspendió el combate cuando estaba ganando tres a dos. No fue el único caso. Es muy grande el poder del árbitro en ese tipo de competencias y ninguno el de los atletas. A los dos cubanos, taekwondoca y entrenador, les fue prohibida la participación de por vida en competencias internacionales.

Vi cuando los jueces les robaron descaradamente las peleas a dos boxeadores cubanos en la semifinales. Los nuestros combatieron con dignidad y valentía; atacaban constantemente. Tenían esperanzas de ganar, a pesar de los jueces; pero fue inútil: estaban condenados de antemano. No vi la de Correa, al que también se la arrebataron.

No estoy obligado a guardar silencio con la mafia. Esta se las ha arreglado para burlar las reglas del Comité Olímpico. Fue criminal lo que hicieron con los jóvenes de nuestro equipo de boxeo para complementar el trabajo de los que se dedican a robar atletas del Tercer Mundo. En su ensañamiento, dejaron a Cuba sin una sola medalla de oro olímpica en esa disciplina.

Cuba jamás ha comprado a un atleta o a un árbitro. Hay deportes donde el arbitraje está muy corrompido y nuestros atletas luchan contra el adversario y el árbitro. Antes el boxeo cubano, reconocido internacionalmente por su prestigio, ha tenido que enfrentarse a los intentos de soborno y corrupción para arrancarle a dentelladas las medallas de oro al país comprando boxeadores altamente entrenados y curtidos, como tratan de hacer con peloteros u otros destacados deportistas.

Los atletas cubanos que compitieron en Beijing y en vez de oro trajeron plata, bronce o un lugar destacado en las competencias, tienen un enorme mérito como representantes del deporte amateur que dio origen al resurgimiento del movimiento olímpico. Son ejemplos insuperables en el mundo.

¡Con qué dignidad compitieron!

El profesionalismo fue introducido en las Olimpiadas por intereses comerciales, que convirtieron al deporte y a los deportistas, como hemos dicho, en simples mercancías.

Fue ejemplar la conducta del equipo olímpico de Cuba en la pelota. Dos veces derrotaron en Beijing a la selección de Estados Unidos, el país que inventó ese deporte que por intereses de las grandes empresas comerciales fue expulsado de las Olimpiadas. El 2008 fue por ahora su último año de participación olímpica.

El partido final frente a Corea del Sur fue conceptuado como el más tenso y extraordinario que se haya efectuado en una Olimpiada. Se decidió en el último inning con tres cubanos en base y un out.

Los peloteros profesionales adversarios eran como máquinas diseñadas para batear; su pitcher, un zurdo de velocidad, bolas variadas y precisión exacta. Se trataba de un equipo excelente. Los cubanos no practican el deporte como profesión lucrativa; son educados, como todos nuestros atletas, para servir a su país. De no ser así, la Patria, pequeña en tamaño y con limitados recursos, los perdería para siempre. No es posible calcular siquiera el valor de los servicios recreativos y educativos que a lo largo de su vida prestan a la nación, en todas las provincias e Isla de la Juventud.

En el voleibol, el equipo propinó una derrota a la selección norteamericana en la fase eliminatoria, viniendo en ascenso desde lo último de la parte baja de una escalera de más de 50 peldaños. Una hazaña que, aunque regresen sin medallas, pasará a la historia.

Mijaín ganó con orgullo, en difícil prueba con un rival ruso, la primera medalla de oro para Cuba.

Dayron Robles ganó el oro con amplio margen. La lluvia empapó la flamante pista. Sin la humedad que aún restaba, hubiera podido romper fácilmente el récord olímpico, además del mundial que había impuesto semanas antes en el difícil y milimétrico evento de los 110 metros con vallas. Es un atleta disciplinado y tenaz con 21 años y nervios de acero.

Yoanka González ganó la primera medalla cubana de ciclismo en una Olimpiada.

Leonel Suárez, que obtuvo en decatlón medalla de bronce, cumplirá 21 años en septiembre. Los resultados alcanzados en cada uno de los diez eventos de su casi inaccesible deporte impresionan.

Son tantos los atletas con grandes méritos, hombres y mujeres, que no se pueden enumerar aquí, pero que es imposible olvidarlos.

Más de 150 atletas de nuestra pequeña isla participaron en la Olimpiada de 2008 y dieron la batalla en 16 de los 28 deportes en que allí se compitió.

Nuestro país no practica el chovinismo ni comercia con el deporte, que es tan sagrado como la educación y la salud del pueblo; practica, en cambio, la solidaridad. Hace años creó una Escuela Formadora de Profesores de Educación Física y Deportes, con capacidad para más de 1,500 alumnos del Tercer Mundo. Con ese mismo espíritu solidario celebra el triunfo de los velocistas jamaicanos, que obtuvieron 6 medallas de oro; del saltador panameño con oro; del boxeador dominicano con igual título, o el de las voleibolistas brasileñas que vencieron arrolladoramente al equipo de Estados Unidos y ganaron la primacía.

Por otro lado, miles de instructores deportivos cubanos han cooperado con países del Tercer Mundo.

Estos méritos de nuestro deporte no nos eximen en lo más mínimo de responsabilidades presentes y futuras. En las competencias deportivas mundiales, por las causas señaladas, se ha producido un salto de nivel. No vivimos hoy las mismas circunstancias de la época en que llegamos a ocupar relativamente pronto el primer lugar del mundo en medallas de oro por habitante, y por supuesto que eso no volverá a repetirse.

Constituimos alrededor del 0,07% de la población mundial. No podemos ser fuertes en todos los deportes como Estados Unidos, que posee por lo menos 30 veces más población. Nunca podríamos disponer ni del 1% de las instalaciones y equipos de diversa índole, ni de los climas variados de que ellos disponen. Otro tanto ocurre con el resto del mundo rico, que posee por lo menos dos veces el número de habitantes de Estados Unidos. Esos países suman alrededor de mil millones.

El hecho de que participen más naciones y las competencias sean más duras es en parte una victoria del ejemplo de Cuba. Pero nos hemos dormido sobre los laureles. Seamos honestos y reconozcámoslo todos. No importa lo que digan nuestros enemigos. Seamos serios. Revisemos cada disciplina, cada recurso humano y material que dedicamos al deporte. Debemos ser profundos en los análisis, aplicar nuevas ideas, conceptos y conocimientos. Distinguir entre lo que se hace por la salud de los ciudadanos y lo que se hace por la necesidad de competir y divulgar este instrumento de bienestar y de salud. Podemos no competir fuera del país y el mundo no se acabaría por eso. Pienso que lo mejor es competir dentro y fuera, enfrentarnos a todas las dificultades y hacer un uso mejor de todos los recursos humanos y materiales disponibles.

Preparémonos para importantes batallas futuras. No nos dejemos engatusar por las sonrisas de Londres. Allí habrá chovinismo europeo, corrupción arbitral, compra de músculos y cerebros, costo impagable y una fuerte dosis de racismo.

Ni siquiera soñar que Londres alcanzará el grado de seguridad, disciplina y entusiasmo que logró Beijing. Una cosa es segura: habrá un gobierno conservador y tal vez menos belicoso que el actual.

No olvidemos la honradez, honestidad y prestigio profesional de que gozan nuestros árbitros internacionales y los cooperantes deportivos.

Para nuestro atleta de taekwondo y su entrenador, nuestra total solidaridad. Para los que regresan hoy, el aplauso de todo el pueblo.

Recibamos a nuestros deportistas olímpicos en todos los rincones del país. Resaltemos su dignidad y sus méritos. Hagamos por ellos lo que esté a nuestro alcance.

¡Para el honor, Medalla de Oro!

Fidel Castro Ruz

Agosto 24 de 2008 9:05 p.m.

 

Y, ahora, ¿son dos tercios democracia?

Y, ahora, ¿son dos tercios democracia?

 

Por Alberto Montero Soler (*)

 

La pregunta que da título a este artículo no es meramente retórica, aunque pudiera parecerlo. Tiene todo su sentido y una carga de mala intención que, desde ya, reconozco y asumo.

Me explico. Para quienes no estén familiarizados con la realidad política boliviana de los dos últimos años, ese título reproduce, en términos interrogativos, las pintadas que durante el proceso de aprobación del reglamento de la Asamblea Constituyente aparecieron en muchas paredes de la ciudad de Sucre. En ellas, sus autores sintetizaban, en forma de eslogan, una de las trampas de de los grupos de oposición contra el proceso de transformación política del país que se pretendía vehicular a través de la referida Asamblea.

Así, descreídos de la utilidad de la misma, pero temerosos de abandonarla, enrocados en sus posiciones conservadoras y la defensa de sus privilegios dichos grupos trataron de hacer todo lo posible, a lo largo del proceso constituyente, por paralizarlo, por enredarlo, por convertir su posición minoritaria dentro de la Asamblea en argumento para bloquear toda iniciativa promovida desde los grupos mayoritarios, con el MAS a la cabeza.

Esa actitud, fomentada por la excesiva permisividad con la que el MAS facilitaba la discusión y puesta en entredicho de cuestiones democráticas básicas, alcanzó su punto álgido cuando se permitió que se pusiera en duda el criterio de la mayoría simple para la aprobación del proyecto de texto constitucional por parte de los constituyentes antes de someterlo a referendo popular. Es ahí cuando los representantes de los partidos políticos tradicionales reclamaron una regla de aprobación democrática reforzada y exigieron que la aprobación del proyecto constitucional debía hacerse por voto afirmativo de dos tercios de los constituyentes: dos tercios era democracia y mayoría simple no.

En su opinión, no bastaba con que la mayoría de los representantes de la población del país votaran a favor del proyecto, sino que la preservación del interés de las minorías exigía de una cláusula de refuerzo que se traducía, por aquel entonces, en la aprobación por parte de los dos tercios de los constituyentes, tal y como finalmente se aprobó.

Hay quienes piensan –entre quienes me cuento- que allí comenzó a fraguarse gran parte de la ofensiva en contra de la Asamblea Constituyente que desde entonces emprendió la derecha boliviana en sus diferentes versiones, desde la presuntamente civilizada derecha nacional encarnada en PODEMOS hasta la visceral y racista derecha regional personalizada en comités cívicos y otras agrupaciones cuyos nombres constituyen la antítesis exacta de sus comportamientos públicos.

Sea como fuere, y a pesar de los pesares, una cosa pareciera que allí quedaba clara para todos: en Bolivia, dos tercios era democracia.

Ahora, más de una semana después de la celebración del referendo revocatorio que sometía tanto el cargo del presidente y vicepresidente de la República como el de los prefectos de ocho de los nueve departamentos del país a votación popular para refrendar su mandato o ser revocados de su cargo, los criterios han vuelto a ponerse en entredicho.

Tal es así que, a pesar de que el presidente Morales ha sido ratificado en su cargo por más del 67% de la población, el referendo revocatorio no ha aportado ni un ápice de claridad política al país.

Aunque quizá esa apreciación merece ser matizada por cuanto el referendo sí ha dejado completamente fuera de juego a uno de los agentes en liza (bien es cierto que era el más débil de todos ellos). Así, el ex presidente y dirigente de PODEMOS, Tuto Quiroga, que intentó con la aquiescencia de la embajada estadounidense recomponer su figura de líder de la oposición y eclipsar el poder emergente de la oposición regional dando luz verde en el Senado a la convocatoria del referendo revocatorio recién celebrado, se encuentra ahora con que la jugada le ha salido por la culata y su muerte política está más que sentenciada, al tiempo que su partido se descompone a ritmo acelerado.

Sin embargo, esta baja política es menor, por cuanto el juego de poder en Bolivia durante los últimos meses tiene como tablero de contienda el escenario regional más que el estrictamente nacional. Se trata, así, de un conflicto con precisos contornos físicos y que se dirime en una lucha donde los gestos, aunque pudieran parecer simbólicos (como impedir que en la semana previa al referendo el presidente de la República pudiera llegar a pisar esos territorios), suponen un cuestionamiento tan básico del principio de autoridad que no debieran  permitirse bajo ningún concepto.

En ese escenario, el referendo no ha hecho sino enquistar aún más las posiciones de los prefectos departamentales, quienes han retornado a la situación de fuerza en la que se encontraban tras los referendos autonómicos ilegales del pasado mes de mayo.

Los prefectos díscolos no entienden ahora que dos tercios de la población ha confirmado al presidente Morales en su cargo y que ninguno de ellos ha sido ratificado en sus respectivos departamentos por un porcentaje tan elevado como el conseguido a nivel nacional por el presidente.

La lectura que hacen, por el contrario, es que sus porcentajes de aprobación en sus departamentos son superiores a los del presidente y de ello infieren, en consecuencia, que se encuentran legitimados en el plano local para proseguir con su proyecto rupturista e insolidario.

Una situación que, valga el excurso, se hubiera podido solucionar muy fácilmente si se hubiera previsto el establecimiento de una circunscripción única para el caso del presidente y vicepresidente de la República. De esa forma se hubiera evitado que se conocieran los porcentajes departamentales de votación para dichas figuras y, con ello, la lectura sesgada que actualmente están realizando los prefectos.

En cualquier caso, y ya a toro pasado, no caben los lamentos por lo que se podía haber solucionado de una forma que hubiera evitado dar argumentos fáciles a la oposición. Lo que hay que enfrentar ahora es cómo gestionar los resultados de ese referendo que, en principio, pudieran parecer favorables (tanto por el porcentaje de aprobación popular para la gestión gubernamental como porque han sido revocados dos prefectos de oposición: los de La Paz y Cochabamba) pero que, como los acontecimientos rápidamente se encargan de matizar, llevan visos de profundizar el conflicto.

En efecto, a los pocos días el gobierno de su victoria ha vuelto a convocar a los prefectos a la negociación y, éstos, no sólo se han levantado de la mesa sino que han convocado una huelga general en sus respectivos departamentos en un claro intento de reforzar sus posiciones y tensar la negociación.

Cuando todo apuntaba a que con esos resultados tan favorables el gobierno podría destrabar definitivamente el referendo constitucional y proceder a someter el proyecto de Nueva Constitución Política del Estado al pueblo, los hechos muestran que se tendrán que seguir gestionando las urgencias del día a día impuestas por la ofensiva opositora que se encarga, hábilmente, de mantener el conflicto en la agenda gubernamental e impide que se cree el clima de estabilidad mínimo y necesario para convocar el referido referendo.

Ante esa situación el gobierno podría rehuir sine die la resolución del conflicto pensando que en la convocatoria del referendo constitucional y en la aprobación del texto se encontraría la solución. Sin embargo, eso sería pecar de iluso, ya que en Bolivia no habrá paz hasta que una de las partes imponga a la otra su proyecto de país, dado que difícilmente puede caber la conciliación entre posiciones tan enfrentadas.

En esa tesitura, la voluntad conciliadora del gobierno está siendo interpretada como un signo de debilidad, como si más allá del respaldo popular existieran fuerzas ocultas que le impidieran aplicar decididamente el principio de autoridad y, con él, avanzar por fin en la construcción de un proyecto de país que avalan dos de cada tres bolivianos.

Así que, como rezaba uno de los eslóganes de la campaña presidencial del MAS, “ahora es cuando” dar ese golpe de timón definitivo y recordarle a la oposición que, como ellos reclamaban, dos tercios es más que democracia. De lo contrario, se corre el riesgo de perder una oportunidad histórica que, dudo yo, Bolivia pueda permitirse desaprovechar.

(*) Tomado de rebelión.org. Alberto Montero es profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga. Puedes ver otros textos suyos en su blog La Otra Economía.

 

Censuran video de Cubainformación en You Tube y amenazas de Armando Valladares

Censuran video de Cubainformación en You Tube y amenazas de Armando Valladares

La redacción de Cubainformación ha recibido varios mensajes de usuarios de You Tube, a cuyas cuentas habían subido el video de Cubainformación titulado "Armando Valladares: de falso poeta inválido a especulador empresarial". En los mensajes nos confirman que You Tube ha retirado dicho video de numerosas cuentas, incluida una abierta por Cubainformación, tras las presiones del propio Armando Valladares y de la Human Rights Foundation, organización con sede en Nueva York dedicada a la defensa de la política exterior de EEUU en el mundo. En estos momentos, todos los videos en You Tube referentes al caso respaldan posiciones de defensa de la figura de Valladares, como el titulado "Armando Valladares, el gulag de Castro".

Asimismo, dichos usuarios han recibido dos mensajes, que incluimos al final de este texto, uno de la Human Rights Foundation y otro del propio Armando Valladares, con amenazas referentes al inicio de un proceso judicial.

Cubainformación, medio autor del citado material, no ha recibido aún comunicación de Armando Valladares, al que le trasmite su solicitud de entablar un debate abierto, en cualquier soporte, sobre el tema.
 
Hacemos un nuevo llamado a la difusión internacional, ahora con más fuerza, de este video que narra la biografía de Armando Valladares.
 
Video http://www.cubainformacion.tv/index.php?option=com_content&task=view&id=3330&Itemid=86
o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o
 
 
Mensajes recibidos por varios usuarios de You Tube
 
Mensaje 1 
A quien pueda interesar,

Información sobre Armando Valladares contenida en un vídeo que Usted ha colgado en Youtube es difamatoria y falsa. Por razones similares, Armando Valladares demando, y gano, dos juicios en Europa: uno en Francia y otro en Grecia.

Sepa Usted que de no retirar este video de inmediato iniciaremos el proceso de queja formal ante Youtube y su persona, quien quiera que sea.

Cordialmente,

Alek Boyd
Vice President of Program
Human Rights Foundation
350 Fifth Avenue, #809
New York, NY 10118
Mob: +44 7766-692348
Ph: (212) 246-8486
Fax: (212) 643-4278
alek@thehrf.org
www.humanrightsfoundation.org

Mensaje 2 
 
A quien pueda interesar,

respetuosamente le pido que retire inmediatamente el video sobre mi persona. Sepa Usted que he demandado exitosamente a periodicos y periodistas franceses y griegos, quienes han tenido que pagar daños por difamacion.

Atentamente,

Armando Valladares
 

Reflexiones del Compañero Fidel: El equipo asediado

Reflexiones del Compañero Fidel: El equipo asediado

Están a punto de iniciarse los Juegos Olímpicos en China. Hace unos días escribí sobre nuestro equipo de pelota. Dije que nuestros atletas tenían una prueba muy dura y no eran ellos los que merecían las mayores críticas si algo no salía bien. Reconocí su calidad y patriotismo. Estaban deprimidos por las críticas que llegaban de Cuba.

Supe después que se mostraban muy animados. Habían aprendido a manejar los condimentados alimentos coreanos con palitos al estilo del oriente asiático. Enviaron un vibrante mensaje patriótico el 26 de Julio. Sin duda, enfrentarán con honor la difícil prueba.

Pero, ¿acaso están en igualdad de condiciones que los equipos de ricas potencias como Estados Unidos y Japón, que van a competir con Cuba? Estas poseen casi treinta veces más habitantes la primera y once por lo menos la segunda, no están bloqueadas económicamente y disponen ambas de enormes riquezas. Nadie les roba ni les saquea atletas.

Japón ha ordenado a sus profesionales participar en el equipo olímpico, y tienen que hacerlo porque así lo determinan sus dueños. Eso no tiene nada que ver con los atletas que han sido convertidos en mercancías.

Estados Unidos, en vísperas de las Olimpiadas, compró con su dinero mercenario a Alexei Ramírez, líder jonronero de la Serie Nacional del 2007 en nuestro país. El manager del equipo que lo compró se jacta de que no sabe en qué base ubicarlo porque está bien entrenado en todas. Repugnan los detalles de los trámites mercantiles que rodearon el caso y divulgaron los cables sobre el reparto de dinero. Antes, habían comprado al más prometedor pitcher de Pinar del Río, José Ariel Contreras, sembrando así la inseguridad y la desconfianza.

En Edmonton, Canadá, antes de iniciarse el juego con el equipo del país anfitrión del XXIII Campeonato Mundial Juvenil de Béisbol, se conoció la ausencia del seguro abridor, el zurdo Noel Argüelles, y del shortstop José Antonio Iglesias, con un promedio de bateo por encima de 500.

El valiente pitcher juvenil pinareño Julio Alfredo Martínez Wong se hizo cargo del montículo. Llevaba ocho entradas menos un out, hombres en base y parecía estar agotado. En el bullpen calentaba fuerte Joan Socarrás Maya, con instrucciones de estar listo para entrar en acción. Esteban Lombillo, enérgico y capaz director del equipo juvenil de Cuba, había ido ya al box. Julio Alfredo, en una explosión de dignidad, exigió seguir lanzando: “¡Yo termino esto!” ―exclamó. Lombillo, que también estaba amargado por la vil traición, lo comprendió y confió en él. Julio Alfredo puso el alma. Sacó el out que faltaba en el octavo. En el noveno, retiró a los bateadores de uno, dos y tres, y ganó por una carrera al equipo de Canadá.

El short suplente, Yandy Díaz, jugó excelentemente y bateó el tubey que fue decisivo para la victoria de Cuba.

Edmonton se ha convertido en un basurero. Los atletas cubanos fueron mal atendidos. Tiene el privilegio de ser sede anual del campeonato. Debiera analizarse si vale la pena asistir.

No había sido enviado al evento ni siquiera un representante de la prensa cubana. Todo se conoce por vías no formales.

Los dignos atletas cubanos del equipo olímpico de pelota, que han sido excelentemente atendidos por los anfitriones coreanos y lo serán aún más en China, tendrán que competir en las circunstancias desfavorables que expliqué antes. Cualquiera que fuese el resultado, ellos saben que lo que nos importa es el honor y el valor con que luchen.

Pero no solo en la pelota tiene lugar la agresión imperialista. Hace unos meses, una parte de nuestro equipo masculino de fútbol se dejó arrastrar a la traición en Estados Unidos, reduciendo las perspectivas de Cuba en ese deporte en el área internacional. Una atleta olímpica de judo y casi segura medalla de oro fue sobornada. Comprando nuestros atletas, nos arrebataron cinco medallas de oro seguras en el boxeo olímpico. Es un toque a degüello contra Cuba robándonos cerebros, músculos y huesos.

¿A qué se debe el temor de los ricos y poderosos hacia nuestra pequeña y bloqueada isla?

En el ajedrez, Leinier Domínguez lucha en Suiza en uno de los más importantes torneos internacionales.

En las Olimpiadas, que se inician el 8 de agosto, nuestros atletas de diversas disciplinas se batirán por el oro con más dignidad que nunca, y nuestro pueblo disfrutará de sus medallas como jamás lo hizo. Entonces los fanáticos se acordarán de los traidores.

Fidel Castro Ruz

Julio 31 de 2008

12 y 32 p.m.

 

NdR: El blog cumple dos años y no encontré mejor forma de festejarlo que compartir estas sabias reflexiones del Compañero Fidel. Quisiera agradecer a todos los amigos que me siguen acompañando en este emprendimiento.

 

Argentina: la siembra de vientos y los huracanes

Argentina: la siembra de vientos y los huracanes

Por Guillermo Almeyra (*)

Como estaba seguro de tener mayoría en ambas cámaras del Congreso y no le atribuía ningún papel a éste –la asignación y distribución de fondos públicos había sido delegada al Ejecutivo y éste gobernaba emitiendo decretos–, Kirchner ni pensó en que el Congreso podría ser obligado a dirimir una cuestión política importante.

Ya en el gobierno su esposa Cristina Fernández, Kirchner intentó controlar a su partido y dejó a su suerte a esos “transversales” K socialistas o radicales expulsados, como el vicepresidente Cobos. Pero para disputarle el Partido Justicialista se coaligaron todas las derechas peronistas.

La cosa no era muy grave, aunque el ex presidente Duhalde se apoya en un tejido mafioso (policía, droga, clientelismo político) en la provincia de Buenos Aires, el gobernador de San Luis tiene una fuerte base clientelar al igual que el de Córdoba y los ex gobernadores menemistas mantienen sus aparatos policiales.

El antiperonismo visceral de radicales, socialistas y conservadores de todo tipo que integraban la oposición impedía la unión entre ambos sectores, y Kirchner creyó poder contrabalancear al grueso de la derecha de su partido con otra parte de esa derecha, o sea, con dirigentes sindicales burocráticos y corrompidos de la Confederación General del Trabajo, cooptando a parte de los líderes de la Central de Trabajadores Argentinos y de los grupos piqueteros.

Mientras, para aumentar las exportaciones fomentó el cultivo de soya, que se cuadruplicó durante su mandato, y dio toda clase de apoyos y facilidades a los grandes exportadores de granos y al capital financiero.

Trató también de mantener caro el dólar para favorecer las exportaciones argentinas y, con fondos estatales, subsidió transportes, combustibles, servicios públicos y hasta grandes supermercados para mantener bajos los precios.

Su política económica buscaba utilizar los ingresos provenientes de las exportaciones y de los impuestos para subsidiar y desarrollar la industria e impedir la subida de los salarios reales con el propósito de aumentar las ganancias de los industriales, confiando en que las tasas chinas de crecimiento económico permitirían seguir reduciendo la desocupación (cercana a 10 por ciento) y ampliar el mercado interno.

Pero su esposa asumió el poder cuando comenzaba el periodo de las vacas flacas –caída del dólar a escala mundial, grave situación económica en Estados Unidos, aumento enorme del precio de combustibles y, por ende, de fertilizantes y plaguicidas, inflación importada–, que hace cada vez más difícil mantener esa política.

Para obtener más ingresos, Cristina Fernández pensó en un gravamen a las ganancias extraordinarias de los exportadores de soya que, de paso, redujese la tendencia a abandonar los cultivos alimentarios y la ganadería, con el consiguiente aumento de los precios al consumo.

La medida era necesaria y justa, pues el Estado tiene derecho y obligación de impedir que los precios del mercado internacional determinen los precios internos al consumo y de evitar que se extienda el monocultivo de una forrajera que daña los suelos y en su avance elimina alimentos, vacas, campesinos, pueblos, bosques.

Pero la resolución fue adoptada con torpeza, ignorancia y prepotencia, sin consultas previas y sin prever consecuencias. Además, según la Constitución, es el Parlamento el que debe determinar los impuestos y no el Poder Ejecutivo.

La imposición del mismo gravamen para productores grandes y pequeños, para quienes producen en tierras buenas y cerca de los puertos, con altos rendimientos, y quienes lo hacen en tierras marginales, unió, detrás de los especuladores del gran capital y de los grandes terratenientes y exportadores, a pequeños productores, arrendatarios y rentistas, que se convirtieron en masa de maniobra política de aquéllos.

Detrás de pequeños y grandes capitalistas rurales se alinearon de inmediato las clases medias de los pueblos y a ellas se sumaron la oposición visceralmente racista y antiperonista que grita contra el gobierno”de los negros y los vagos” y la derecha peronista.

El kirchnerismo logró así unificar el antisolidarismo y el conservadurismo con la reacción y el racismo. Agregando la soberbia a la torpeza esperó además 90 días de cortes de rutas y desabastecimiento en las ciudades para inventar una motivación para esta justa retención de la ganancia extraordinaria de los soyeros y dejó pasar cien antes de dejar la aprobación de su proyecto al Parlamento, como correspondía desde el primer día.

En las Cámaras pagó también el precio de su autoritarismo pues, por no haber sido escuchados, consultados ni convencidos, diputados y senadores peronistas votaron junto con la oposición y por los grandes grupos cerealeros. Para colmo, los radicales y socialistas K, y entre ellos el vicepresidente Cobos, cuando sugirieron modificar la medida para separar a los pequeños productores de monopolistas y desmontar la protesta fueron vapuleados y marginados.

En la discusión parlamentaria, naturalmente, se diferenciaron del gobierno y el voto del vicepresidente y presidente del Senado, Julio Cobos, fue decisivo para enterrar no sólo el gravamen sino también la entera política del gobierno. Ahora la derecha está unida, a la ofensiva y encontró el candidato a presidente que le faltaba nada menos que en el vice de Cristina Fernández. El partido transversal también pasó a mejor vida y Kirchner deberá defender su mayoría en el partido peronista.

El gobierno está desprestigiado y ha perdido su mayoría absoluta en ambas Cámaras y el Parlamento ha comenzado a funcionar y le exigirá que explique por qué no tomó medidas contra los grandes exportadores que defraudaron más de mil 200 millones de dólares al fisco y robaron a arrendatarios.

La economía ha recibido un gran golpe y los subsidios no podrán ser tan cuantiosos como hasta ahora. El barco argentino acaba de entrar sin timonel en un mar agitado y lleno de escollos.

 

(*) Tomado de viejoblues.com

Horas decisivas

Horas decisivas

 

Ante  una movilización extraordinaria, que supero con creces las 80.000 personas el ex presidente de la Nación, Néstor Kirchner, defendió el  esquema de retenciones móviles que mañana votará la Cámara de Senadores  y criticó en duros términos a las entidades representativas del campo quienes aseguraron que en caso de perder la votación, recurrirán a instancias judiciales, sin descartar que pudieran volver a cortar rutas.

En el acto convocado por el Partido Justicialista convergieron obreros, estudiantes, intelectuales, sindicatos, profesionales, las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, mucha gente de clase media que se movilizó por sus propios medios, y también gente que fue llevada en colectivos, no lo voy a negar. Es una práctica política que detesto, pero está instalada. Lo que si pude verificar in situ, es que era una minoría.

El conflicto tuvo su inicio el 11 de marzo cuando el Ministerio de Economía firmó la resolución 125 por la cual se aumentaban las retenciones a las exportaciones de soya y girasol. Debido al aumento de los precios internacionales, estos cultivos producen una renta extraordinaria y el Estado recurre a la retención para evitar que se dispare el precio en el mercado interno.

La oposición política (Coalición Cívica, UCR, PRO, PJ disidente), derrotada en forma aplastante en las últimas elecciones, quiere aprovechar el escenario para tratar de socavar la legitimidad del gobierno. Para ello no tuvo empacho en marchar junto a la oligarquía de la Sociedad Rural, entidad promotora de todas las asonadas militares desde 1930 hasta 1976 en un acto, también multitudinario, realizado en el barrio de Palermo.

Era muy grotesco ver a los sectores medios y altos del campo y la ciudad (muchos ellos oligarcas), marchando junto a los grupos trotskistas del Movimiento Socialista de los Trabajadores (de la ex diputada Vilma Ripoll, y la actual legisladora Patricia Walsh, la hija del periodista Rodolfo Walsh desaparecido en 1977 por  actuales compañeros de ruta de su hija) y a la Corriente Clasista y Combativa, de concepción maoísta, del dirigente Raul Castells. La bilblia junto al calefón.

Por supuesto que la prensa en general y los periodistas en particular juegan un rol muy importante en la campaña de desinformación. Si un diputado o senador cambia su voto a favor del proyecto oficial, fue sobornado. Pero si un diputado oficialista vota en contra, ejerce su derecho en libertad. Esta es la base del pensamiento con que ametrallan los medios por radio, diarios y televisión.

Mañana se votará y veremos si la ley sale o no. Pero la impresión que domina es que ya nada será igual.

Gasto militar de Venezuela está por debajo del promedio en Sudamérica

Gasto militar de Venezuela está por debajo del promedio en Sudamérica

 

 Un informe divulgado el miércoles por el privado Centro de Estudios para la Nueva Mayoría de Argentina, asegura que Venezuela ocupa el séptimo lugar en Sudamérica en porcentaje del Producto Interno Bruto dedicado a gasto militar y el cuarto puesto en gastos netos dedicados a defensa.

Según el informe, el 1% del PIB dedicado por Venezuela al área militar, está por debajo del promedio de la región, el cual alcanza un 1,74% del PIB.

Los resultados del informe contrastan con reiteradas alertas por parte de autoridades del gobierno de Estados Unidos en relación a los supuestos gastos excesivos en el área militar por parte de Venezuela.

Luego de la imposición de un embargo de venta de armas contra Venezuela por parte del régimen de George W. Bush, la administración del Presidente Hugo Chávez realizó una serie de adquisiciones militares de proveedores rusos, luego de que sus intentos de adquirir equipos de Brasil y España fueran bloqueados por parte del Pentágono. La compra de equipos rusos por parte de Chávez, ha sido descrita por el gobierno de EEUU como el inicio de una "carrera armamentista" en América Latina. Estados Unidos concentra 46 por ciento del gasto militar total del planeta, según otros estudios.

El porcentaje dedicado a defensa por parte de Sudamérica es el menor del mundo en términos regionales.

Según el informe, el gasto de defensa en la región se incrementó en 2008 un 25% respecto al año pasado, un récord en las últimas décadas, impulsado por Brasil y Colombia.

El gasto militar regional alcanzará este año 50.000 millones de dólares, frente a 39.960 millones del año pasado, indica el trabajo de la consultora que dirige el politólogo Rosendo Fraga.

Del monto total, el 55% (27.540 millones de dólares) corresponde a Brasil, un país que por población, territorio y Producto Interno Bruto (PIB) representa aproximadamente a la mitad de los 12 países de la región, señala el trabajo.

Colombia, país en el cual EEUU ejecuta su programa denominado Plan Colombia, ocupa el segundo lugar con 6.746 millones de dólares, y el tercero Chile con 5.395 millones, en los que suman los fondos destinados por ley a las Fuerzas Armadas provenientes de las exportaciones de cobre de la estatal Codelco.

El cuarto lugar lo ocupa Venezuela con 3.321 millones de dólares.

Porcentaje del PIB

Teniendo en cuenta el significado del gasto militar sobre el PIB, Colombia es el más alto con el 3,34% y Chile destina 2,91%, que se eleva a 3,73% al incluirse los fondos provenientes del cobre.

Ecuador dedica a la defensa 2,01% del PIB, Brasil 1,70%, Uruguay 1,56%, Paraguay y Bolivia (1,55%), Venezuela 1% y Argentina 0,87%.

En términos generales, el gasto militar de los 12 países considerados representa el 4% del total mundial y a su vez equivale al 9% del de Estados Unidos. También se observa que la región en su conjunto destina en promedio solo el 1.7% de su PBI a defensa.

 

(*) tomado de www.aporrea.org

Reflexiones del Compañero Fidel: Salvador Allende, ejemplo que perdura

Reflexiones del Compañero Fidel: Salvador Allende, ejemplo que perdura

 

Nació hace cien años en Valparaíso, al sur de Chile, el 26 de junio de 1908. Su padre, de clase media, abogado y notario, militaba en el Partido Radical chileno. Cuando yo nací, Allende tenía 18 años. Realiza sus estudios medios en un liceo de la ciudad natal.

En sus años de estudiante preuniversitario, un viejo anarquista italiano, Juan Demarchi, lo pone en contacto con los libros de Marx.

Se gradúa como alumno excelente.

Le gusta el deporte y lo practica. Ingresa voluntario al servicio militar en el Regimiento Coraceros de Viña del Mar.

Solicita traslado al Regimiento Lanceros de Tacna, un enclave chileno en el norte seco y semidesértico posteriormente devuelto a Perú. Egresa como oficial de reserva del Ejército. Lo hace ya como hombre de ideas socialistas y marxistas. No se trataba de un joven blando y sin carácter. Era como si adivinara que un día combatiría hasta la muerte defendiendo las convicciones que ya comenzaban a gestarse en su mente.

Decide estudiar la noble carrera de Medicina en la Universidad de Chile.

Organiza un grupo de compañeros que se reúnen periódicamente para leer y discutir sobre el marxismo. Funda el Grupo Avance en 1929. Es elegido vicepresidente de la Federación de Estudiantes de Chile en 1930 y participa activamente en la lucha contra la dictadura de Carlos Ibáñez.

Se había desatado ya la gran depresión económica en Estados Unidos con la crisis de la Bolsa de Valores que estalló en 1929. Cuba se adentraba en la lucha contra la tiranía machadista. Mella había sido asesinado.

Los obreros y los estudiantes cubanos se enfrentaban a la represión. Los comunistas, con Martínez Villena al frente, desataban la huelga general. “Hace falta una carga para
matar bribones, para acabar la obra de las revoluciones...” ―había proclamado en vibrante poema. Guiteras, de profunda raíz antiimperialista, intenta derrocar la tiranía con las armas. Cae Machado, que no puede resistir el empuje de la nación, y surge una revolución que Estados Unidos en pocos meses, con guantes de seda y mano de hierro, aplasta, y su dominio absoluto perdura hasta 1959.

Durante ese período Salvador Allende, en un país donde la dominación imperialista se ejercía brutalmente sobre sus trabajadores, su cultura y sus riquezas naturales, lleva a cabo una lucha consecuente que nunca lo apartó de su intachable conducta revolucionaria.

En 1933 se gradúa de médico. Participa en la fundación del Partido Socialista de Chile. Es ya dirigente en 1935 de la Asociación Médica Chilena. Sufre prisión durante casi medio año. Impulsa el esfuerzo para crear el Frente Popular, y lo eligen subsecretario general del Partido Socialista en 1936.

En septiembre de 1939 asume la Cartera de Salubridad en el gobierno del Frente Popular. Publica un libro suyo sobre medicina social. Organiza la primera Exposición de la Vivienda. Participa en el año 1941 en la reunión anual de la Asociación Médica Americana en Estados Unidos. Asciende en 1942 a Secretario General del Partido Socialista de Chile. Vota en el Senado, en el año 1947, contra la Ley de Defensa Permanente de la Democracia, conocida como “Ley Maldita” por su carácter represivo. Asciende en 1949 a Presidente del Colegio Médico.

En 1952 el Frente del Pueblo lo postula para Presidente. Tenía entonces 44 años. Pierde. Presenta en el Senado un proyecto de ley para la nacionalización del cobre. Viaja a Francia, Italia, Unión Soviética y la República Popular China en 1954.

Cuatro años después, en 1958, es proclamado candidato a la Presidencia de la República por el Frente de Acción Popular, constituido por la Unión Socialista Popular, el Partido Socialista de Chile y el Partido Comunista. Pierde la elección frente al conservador Jorge Alessandri.

Asiste en 1959 a la toma de posesión como Presidente de Venezuela de Rómulo Betancourt, considerado hasta entonces una figura revolucionaria de izquierda.

Viaja ese mismo año a La Habana y se entrevista con el Che y conmigo. Respalda en 1960 a los mineros del carbón, que paralizan su trabajo durante más de tres meses.

Denuncia junto al Che en 1961 el carácter demagógico de la Alianza para el Progreso en la reunión de la OEA que tuvo lugar en Punta del Este, Uruguay.

Designado de nuevo candidato a la Presidencia, es derrotado en 1964 por Eduardo Frei Montalva, demócratacristiano que contó con todos los recursos de las clases dominantes y que, según datos revelados en documentos desclasificados del Senado de Estados Unidos, recibió dinero de la CIA para apoyar su campaña.

En su gobierno, el imperialismo trató de diseñar lo que se dio en llamar la “Revolución en Libertad”, como respuesta ideológica a la Revolución Cubana. Lo que engendró fueron los fundamentos de la tiranía fascista. En esa elección, Allende obtiene, sin embargo, más de un millón de votos.

Encabeza en 1966 la delegación que asiste a la Conferencia Tricontinental de La Habana. Visita la Unión Soviética en el 50 Aniversario de la Revolución de Octubre. El año siguiente, 1968, visita la República Democrática de Corea, la República Democrática de Viet Nam, donde tiene la satisfacción de conocer y conversar con el extraordinario dirigente de ese país, Ho Chi Minh. Incluye en ese mismo recorrido a Camboya y Laos, en plena efervescencia revolucionaria.

Tras la muerte del Che, acompaña personalmente hasta Tahití a tres cubanos de la guerrilla en Bolivia, que sobrevivieron a la caída del Guerrillero Heroico y se encontraban ya en territorio chileno.

La Unidad Popular, coalición política integrada por comunistas, socialistas, radicales, MAPU, PADENA y Acción Popular Independiente, lo proclama su candidato el 22 de enero de 1970, y triunfa el 4 de septiembre en los comicios de ese año.

Es un ejemplo verdaderamente clásico de la lucha por vías pacíficas para establecer el socialismo.

El gobierno de Estados Unidos, presidido por Richard Nixon, después del triunfo electoral entra de inmediato en acción. El Comandante en Jefe del Ejército chileno, general René Schneider, es víctima de un atentado el 22 de octubre y fallece tres días después porque no se plegaba a la demanda imperialista de un golpe de Estado. Fracasa el intento de impedir la llegada de la Unidad Popular al gobierno.

Allende asume legalmente con toda dignidad el cargo de Presidente de Chile el 3 de noviembre de 1970. Comienza desde el gobierno su heroica batalla por los cambios, enfrentando al fascismo. Tenía ya 62 años de edad. Me cupo el honor de haber compartido con él 14 años de lucha antiimperialista desde el triunfo de la Revolución Cubana.

En las elecciones municipales de marzo del año 1971, la Unidad Popular obtiene mayoría absoluta de los votos con 50,86 por ciento. El 11 de julio el presidente Allende promulga la Ley de Nacionalización del Cobre, una idea que había propuesto al Senado 19 años antes. Fue aprobada en el Congreso por unanimidad. Nadie se atrevía a objetarla.

En 1972 denuncia en la Asamblea General de las Naciones Unidas la agresión internacional de que es víctima su país. Es ovacionado de pie durante largos minutos. Visita ese mismo año la Unión Soviética, México, Colombia y Cuba.

En 1973, al realizarse las elecciones parlamentarias de marzo, la Unidad Popular obtiene un 45 por ciento de los votos y aumenta su representación parlamentaria.

No pueden prosperar las medidas promovidas por los yanquis en las dos Cámaras para destituir al Presidente.

El imperialismo y la derecha agudizan una lucha sin cuartel contra el gobierno de la Unidad Popular y desatan el terrorismo en el país.

Le escribí seis cartas confidenciales a mano, con letra pequeñita y una pluma de punta fina entre los años 1971 y 1973, en las que le abordaba temas de interés con la mayor discreción.

El 21 de mayo de 1971 le decía:

“...Estamos maravillados de tu extraordinario esfuerzo y tus energías sin límites para sostener y consolidar el triunfo.

“Desde aquí se puede apreciar que el poder popular gana terreno a pesar de su difícil y compleja misión.

“Las elecciones del 4 de Abril constituyeron una espléndida y alentadora victoria.

“Han sido fundamentales tu valor y decisión, tu energía mental y física para llevar adelante el proceso revolucionario.

“Seguramente les esperan a ustedes grandes y variadas dificultades a enfrentar en condiciones que no son precisamente ideales, pero una política justa, apoyada en las masas y aplicada con decisión no puede ser vencida...”

El 11 de septiembre de 1971, le escribí:

“El portador viaja para tratar contigo los detalles de la visita.

“Inicialmente, considerando un posible vuelo directo en avión de Cubana, analizamos la conveniencia de aterrizar en Arica e iniciar el recorrido por el norte. Surgen luego dos cosas nuevas: interés expresado a ti por Velazco Alvarado de un posible contacto en mi viaje hacia esa; posibilidad de contar con un avión soviético IL-62 de mayor radio. Esto último permite, si se quiere, arribar en vuelo directo a Santiago.

“Va un esquema de recorrido y actividades para que tú añadas, suprimas e introduzcas las modificaciones que estimes pertinente.

“He procurado pensar exclusivamente en lo que pueda ser de interés político sin preocuparme mucho el ritmo o la intensidad del trabajo, pero todo en absoluto queda sometido a tus criterios y consideraciones.

“Hemos disfrutado mucho los éxitos extraordinarios de tu viaje a Ecuador, Colombia y Perú. ¿Cuándo tendremos en Cuba la oportunidad de emular con ecuatorianos, colombianos y peruanos en el enorme cariño y el calor con que te recibieron?”

En aquel viaje, cuyo esquema transmití al presidente Allende, salvé milagrosamente la vida. Recorrí decenas de kilómetros ante una multitud enorme, situada a lo largo del camino. La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos organizó tres acciones para asegurar mi asesinato durante ese viaje.

En una entrevista de prensa anunciada con anterioridad, había una cámara suministrada por una emisora televisiva de Venezuela equipada con armas automáticas, manejada por mercenarios cubanos que con documentos de ese país habían ingresado a Chile.

El valor les falló a los que solo tenían que apretar el gatillo durante el largo tiempo que duró la entrevista y las cámaras me enfocaron.

No querían correr el riesgo de morir. Me habían perseguido, además, por todo Chile, donde no me volvieron a tener tan cerca y vulnerable. Sólo pude conocer los detalles de la cobarde acción años más tarde. Los servicios especiales de Estados Unidos habían llegado más lejos de lo que podíamos imaginarnos.

El 4 de febrero de 1972 escribí a Salvador:

“La delegación militar fue recibida con el mayor esmero por todos aquí. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias dedicaron prácticamente todo su tiempo durante esos días a atenderla. Los encuentros fueron amistosos y humanos. El programa intenso y variado. Mi impresión es que el viaje ha sido positivo y útil, que existe la posibilidad y es conveniente seguir desarrollando estos intercambios.

“Con Ariel hablé sobre la idea de tu viaje. Comprendo perfectamente que el trabajo intenso y el tono de la contienda política las últimas semanas no te hayan permitido considerarlo para la fecha aproximada que mencionamos en esa. Es indudable que no habíamos tomado en cuenta estas eventualidades.

Por mi parte, aquel día, vísperas de mi regreso, cuando cenábamos ya de madrugada en tu casa, ante la falta de tiempo y la premura de las horas, me tranquilizaba pensar que relativamente pronto nos volveríamos a encontrar en Cuba donde íbamos a disponer la posibilidad de conversar extensamente.

Tengo, no obstante, la esperanza de que puedas tomar en consideración la visita antes de mayo. Menciono este mes, porque a más tardar, desde mediados del mismo, tengo que realizar el viaje, ya impostergable, a Argelia, Guinea, Bulgaria, otros países y la URSS. Esta amplia visita me llevará considerable tiempo.

“Te agradezco mucho las impresiones que me comunicas sobre la situación. Aquí, cada día más familiarizados, interesados y afectados emotivamente todos con el proceso chileno, seguimos con gran atención las noticias que llegan de allá. Ahora podemos comprender mejor el calor y la pasión que debió suscitar la revolución cubana en los primeros tiempos. Podría decirse que estamos viviendo nuestra propia experiencia a la inversa.

“En tu carta puedo apreciar la magnífica disposición de ánimo, serenidad y valor con que estás dispuesto a enfrentar las dificultades. Y eso es fundamental en cualquier proceso revolucionario, especialmente cuando se desarrolla en las condiciones sumamente complejas y difíciles de Chile.

Yo regresé con una extraordinaria impresión de la calidad moral, cultural y humana del Pueblo Chileno y de su notable vocación patriótica y revolucionaria. A ti te ha correspondido el singular privilegio de ser su conductor en este momento decisivo de la historia de Chile y de América, como culminación de toda una vida de lucha, como dijiste en el estadio, consagrada a la causa de la revolución y el socialismo. Ningún obstáculo puede ser invencible.

Alguien dijo que en una revolución se marcha adelante con ‘audacia, audacia y más audacia’. Yo estoy convencido de la profunda verdad que encierra este axioma.”

Le escribí de nuevo al presidente Allende el 6 de septiembre de 1972:

“Con Beatriz te mandé mensaje sobre distintos tópicos. Después que ella partió y con motivo de las noticias que estuvieron llegando la pasada semana, decidimos enviar al compañero Osmany para ratificarte nuestra disposición de colaborar en cualquier sentido, y a la vez tú puedas comunicarnos a través de él tu apreciación de la situación y tus ideas con relación al viaje proyectado a esta y otros países.

El pretexto del viaje de Osmany será inspeccionar la Embajada cubana, aunque no se le dará publicidad alguna. Queremos que su estancia en esa sea muy breve y discreta.

“Los puntos planteados por ti a través de Beatriz ya se están cumplimentando...

“Aunque comprendemos las actuales dificultades del proceso chileno, tenemos la confianza de que ustedes hallarán el modo de vencerlas.

“Puedes contar enteramente con nuestra cooperación. Recibe un saludo fraternal y revolucionario de todos nosotros.”

El 30 de junio de 1973 enviamos una invitación oficial al presidente Salvador Allende y a los partidos de la Unidad Popular a la conmemoración del 20 Aniversario del ataque al Cuartel Moncada.

En carta aparte, le digo:

“Salvador:

“Lo anterior es la invitación oficial, formal, para la conmemoración del 20 Aniversario. Lo formidable sería que tú pudieras dar un salto a Cuba para esa fecha. Puedes imaginarte lo que significaría eso de alegría, satisfacción y honor para los cubanos. Sé que eso sin embargo depende más que nada de tus trabajos y de la situación en esa. Lo dejamos por tanto a tu consideración.

“Todavía estamos bajo el impacto de la gran victoria revolucionaria del día 29 y tu brillante papel personal en los acontecimientos. Es natural que muchas dificultades y obstáculos subsistirán pero estoy seguro de que esta primera prueba exitosa les dará gran aliento y consolidará la confianza del pueblo. Internacionalmente se ha dado gran relieve a los sucesos y se aprecia como un gran triunfo.

“Actuando como lo hiciste el 29, la revolución chilena saldrá victoriosa de cualquier prueba por dura que sea.

Te reitero que los cubanos estamos a tu lado y que puedes contar con tus fieles amigos de siempre.”

El 29 de julio de 1973 le envío la última carta:

“Querido Salvador:

“Con el pretexto de discutir contigo cuestiones referentes a la reunión de países no alineados, Carlos y Piñeiro realizan un viaje a esa. El objetivo real es informarse contigo sobre la situación y ofrecerte como siempre nuestra disposición a cooperar frente a las dificultades y peligros que obstaculizan y amenazan el proceso. La estancia de ellos será muy breve por cuanto tienen aquí muchas obligaciones pendientes y, no sin sacrificio de sus trabajos, decidimos que hicieran el viaje.

“Veo que están ahora en la delicada cuestión del diálogo con la D.C. en medio de acontecimientos graves como el brutal asesinato de tu edecán naval y la nueva huelga de los dueños de camiones.

Imagino por ello la gran tensión existente y tus deseos de ganar tiempo, mejorar la correlación de fuerzas para caso de que estalle la lucha y, de ser posible, hallar un cauce que permita seguir adelante el proceso revolucionario sin contienda civil, a la vez que salvar tu responsabilidad histórica por lo que pueda ocurrir.

Estos son propósitos loables. Pero en caso de que la otra parte, cuyas intenciones reales no estamos en condiciones de valorar desde aquí, se empeñase en una política pérfida e irresponsable exigiendo un precio imposible de pagar por la Unidad Popular y la Revolución, lo cual es, incluso, bastante probable, no olvides por un segundo la formidable fuerza de la clase obrera chilena y el respaldo enérgico que te ha brindado en todos los momentos difíciles; ella puede, a tu llamado ante la Revolución en peligro, paralizar a los golpistas, mantener la adhesión de los vacilantes, imponer sus condiciones y decidir de una vez, si es preciso, el destino de Chile.

El enemigo debe saber que está apercibida y lista para entrar en acción. Su fuerza y su combatividad pueden inclinar la balanza en la capital a tu favor aun cuando otras circunstancias sean desfavorables.

“Tu decisión de defender el proceso con firmeza y con honor hasta el precio de tu propia vida, que todos te saben capaz de cumplir, arrastrarán a tu lado a todas las fuerzas capaces de combatir y a todos los hombres y mujeres dignos de Chile. Tu valor, tu serenidad y tu audacia en esta hora histórica de tu patria y, sobre todo, tu jefatura firme, resuelta y heroicamente ejercida, constituyen la clave de la situación.

“Hazles saber a Carlos y a Manuel en qué podemos cooperar tus leales amigos cubanos.

“Te reitero el cariño y la ilimitada confianza de nuestro pueblo.”

Esto lo escribí mes y medio antes del golpe. Los emisarios eran Carlos Rafael Rodríguez y Manuel Piñeiro.

Pinochet había conversado con Carlos Rafael. Le había simulado una lealtad y firmeza similares a las del general Carlos Prats, Comandante en Jefe del Ejército durante parte del gobierno de la Unidad Popular, un militar digno al que la oligarquía y el imperialismo pusieron en total crisis, que lo obligó a renunciar al mando, y fue más tarde asesinado en Argentina por los esbirros de la DINA, después del golpe fascista de 1973.

Yo desconfiaba de Pinochet desde que leí los libros de geopolítica que me obsequió durante mi visita a Chile y observé su estilo, sus declaraciones y los métodos que como Jefe del Ejército aplicaba cuando las provocaciones de la derecha obligaban al presidente Allende a decretar el estado de sitio en Santiago de Chile. Recordaba lo que advirtió Marx en el 18 Brumario.

Muchos jefes militares del ejército en las regiones y sus estados mayores querían conversar conmigo dondequiera que llegaba, y mostraron notable interés por los temas de nuestra guerra de liberación y las experiencias de la Crisis de Octubre de 1962. Las reuniones duraban horas en las madrugadas, que era el único tiempo libre para mí.

Yo accedía por ayudar a Allende, inculcándoles la idea de que el socialismo no era enemigo de los institutos armados. Pinochet, como jefe militar, no fue una excepción. Allende consideraba útiles estos encuentros.

El 11 de septiembre de 1973 muere heroicamente defendiendo el Palacio de La Moneda. Combatió como un león hasta el último aliento.

Los revolucionarios que resistieron allí la embestida fascista contaron cosas fabulosas sobre los momentos finales. Las versiones no siempre coincidían, porque luchaban desde diferentes puntos de Palacio. Además, algunos de sus más cercanos colaboradores murieron, o fueron asesinados después del duro y desigual combate.

La diferencia de los testimonios consistía en que unos afirmaban que los últimos disparos los hizo contra sí mismo para no caer prisionero, y otros que su muerte sobrevino por fuego enemigo. El Palacio ardía atacado por tanques y aviones para consumar un golpe que consideraban trámite fácil y sin resistencia. No hay contradicción alguna entre ambas formas de cumplir el deber. En nuestras guerras de independencia hubo más de un ejemplo de combatientes ilustres que, cuando ya no había defensa posible, se privaron de la vida antes de caer prisioneros.

Hay mucho que decir todavía sobre lo que estuvimos dispuestos a hacer por Allende, algunos lo han escrito. No es el objetivo de estas líneas.

Hoy se cumple un siglo de su nacimiento. Su ejemplo perdurará.

Fidel Castro Ruz, Junio 26 de 2008

(*) tomado de Viejoblues.com