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THE OMAR HERALD

Carta de Fidel a la Mesa Redonda de TV Cubana

Carta de Fidel a la Mesa Redonda de TV Cubana

La Habana, 17 de diciembre de 2007

Querido Randy:

Escuché íntegramente sin perder un solo segundo la Mesa Redonda del jueves 13. Las noticias sobre la Conferencia de Bali, apuntadas por Rogelio Polanco, director de Juventud Rebelde, confirman la importancia de los acuerdos internacionales y la necesidad de tomarlos muy en serio.

En aquella pequeña isla de Indonesia se reunieron numerosos Jefes de Gobierno de países del llamado Tercer Mundo, que luchan por su desarrollo y reclaman un trato equitativo, recursos financieros y transferencias de tecnología a los representantes de las naciones industrializadas también allí representadas.

El Secretario General de Naciones Unidas, ante la tenaz obstrucción de Estados Unidos en el seno de las 190 representaciones allí reunidas, y después de doce días de negociación, afirmó el viernes 14, hora de Cuba, cuando ya era sábado en Bali, que la especie humana podía desaparecer como consecuencia del cambio climático. Después se marchó hacia Timor Oriental.

Aquella declaración convirtió la conferencia en una olla de grillos. Al décimo segundo día de estériles esfuerzos persuasivos, la representante yanqui Paula Dobriansky, tras un suspiro profundo, declaró: “nos unimos al consenso.” Es obvio que Estados Unidos maniobró para sortear su aislamiento, aunque no cambió en absoluto las sombrías intenciones del imperio.

Vino el gran espectáculo: Canadá y Japón se adhirieron de inmediato a Estados Unidos, frente al resto de los países que demandaban compromisos serios sobre la emisión de gases que originan el cambio climático. Todo se había previsto con antelación entre los aliados de la OTAN y el poderoso imperio, que en una maniobra de engaño accedió a negociar durante el año 2008 en Hawai, territorio norteamericano, un nuevo proyecto de convenio, que sería presentado y aprobado en la Conferencia de Copenhague, Dinamarca, el año 2009, que sustituiría al de Kyoto, al caducar éste en 2012.

A Europa en la teatral solución le reservaron el papel de salvadora del mundo. Hablaron Brown, la Merkel y otros líderes de países europeos pidiendo gratitud internacional. Excelente regalo de Navidad y Año Nuevo. Ninguno de los panegiristas mencionó las decenas de millones de personas pobres que siguen muriendo de enfermedades y hambre cada año dadas las complejas realidades actuales, cual si viviéramos en el mejor de los mundos.

El Grupo de los 77, que comprende 132 países que luchan por desarrollarse, había logrado consenso para demandar de los países industrializados una reducción de los gases que originan el cambio climático, para el año 2020, del 20 al 40% por debajo del nivel alcanzado en 1990, y del 60 al 70% en el año 2050, lo cual es técnicamente posible. Demandaban además la asignación de fondos suficientes para la transferencia de tecnología al Tercer Mundo.

No olvidar que esos gases dan lugar a las olas de calor, la desertificación, el derretimiento de glaciares y el aumento del nivel de los mares, que podrían cubrir países enteros o gran parte de ellos. Las naciones industrializadas comparten con Estados Unidos la idea de convertir los alimentos en combustible para los autos lujosos y otros derroches de las sociedades de consumo.

Lo que afirmo quedó demostrado cuando el propio sábado 15 de diciembre se hizo público a las 10 y 06, hora de Washington, que el Presidente de los Estados Unidos había solicitado al Senado, y éste había aprobado, 696 mil millones de dólares para el presupuesto militar del año fiscal 2008, entre ellos 189 mil millones destinados a las guerras de Irak y Afganistán.

Experimenté un sano orgullo al recordar la forma digna y serena con que respondí las hirientes propuestas que me hizo en 1998 el entonces primer ministro de Canadá Jean Chrétien. No albergo ilusiones.

Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un millón de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminación alguna, requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos.

Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir.

Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final.

Acto en la Casa de la Amistad

Acto en la Casa de la Amistad

Convocados por el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba y por el Comité Argentino por la Liberación e los 5 patriotas cubanos, más de 200 personas se reunieron anoche en la Casa de la Amistad Argentino-Cubana para recibir a la representación de la Isla que participó de la asunción de la presidenta Cristina Fernández. La delegación estuvo encabezada por José Ramón Fernández, Vicepresidente del Consejo de Ministros, y por el embajador cubano en nuestro país, Aramis Fuente Hernández.

En nombre del Comité por la Liberación de los 5 patriotas habló Mariela, quien enumeró todas las actividades realizadas este año en pos de su liberación, destacando la batalla librada por los compañeros, contra el terrorismo, dentro de las fronteras de Estados Unidos. “Así como volvió Elián, volverán los 5 compañeros”, concluyó Mariela.

Por su parte Fernando, en nombre del Movimiento Argentino de Solidaridad, subrayó el aporte de la Revolución Cubana en la formación de médicos, en la aplicación del programa educativo “yo si puedo”, y en la “Operación milagro” que ya devolvió la vista a miles de latinoamericanos. Si hay algo que define a la Revolución Cubana es precisamente su rol solidario.

El plato fuerte de la velada estuvo en la palabra de José Ramón Fernández. Este ex ministro de Educación y Héroe de Playa Girón, se mostró locuaz, enérgico y didáctico, e hizo un raconto de los logros de la Revolución. Siempre en un lenguaje pedagógico, habló tanto de sus virtudes y hazañas como de sus problemas. Evocó el Período Especial, la campaña de Alfabetización de 1961, y lo duro que fue enfrentar al bloqueo en la ONU. En la primera votación solamente 59 países condenaron al criminal bloqueo. En la última fueron 184 países, sobre 192 miembros.

En el cierre, el poeta Waldo Leiva (también participe de la delegación) le puso el broche de oro al encuentro, al regalar a los asistentes dos bellísimos poemas.

La revolución bolivariana sigue adelante

La revolución bolivariana sigue adelante

 Por Raúl Zibechi (*)

Venezuela es un país con instituciones democráticas y un sistema electoral confiable. Esta es una de las principales conclusiones que surgen del referendo del pasado domingo, que echa por tierra los principales argumentos del gobierno de George W. Bush, de la oposición interna y de los gobiernos aliados de Washington, contra Hugo Chávez. Desde este punto de vista, el proceso de cambios que se registra en Venezuela desde 1999, cuando Chávez asumió la presidencia, sale reforzado.

En segundo lugar, Chávez reconoció con dignidad y transparencia la derrota de su propuesta de reforma constitucional, pese a la estrechez de los resultados. No recurrió a artimañas como hicieron tantos presidentes en este continente a la hora de reconocer derrotas, ni puso por delante la evidente injerencia de los Estados Unidos. Esto muestra que Chávez tiene un talante democrático, cosa que no ocurre con buena parte de sus críticos, entre ellos el propio Bush y su vecino Alvaro Uribe. Resulta curioso que los que intentan voltear el proceso bolivariano, reconozcan ahora la transparencia de las urnas cuando la negaron en las diez elecciones anteriores en las que ganó el chavismo.

Uno de cada cuatro venezolanos que votó por Chávez en diciembre de 2006, no votó la reforma de la Constitución el pasado domingo. En las elecciones presidenciales del año pasado Chávez cosechó 7.300.000 votos, que contrastan con los 4.380.000 que obtuvo el Sí a la reforma de la Constitución. Mientras el candidato opositor Manuel Rosales recibió en diciembre pasado 4.292.000 votos, la oposición a la reforma tuvo 4.500.000 sufragios. Un pequeño y poco significativo aumento de la oposición, y una pérdida de tres millones de votos del chavismo que se fueron casi íntegramente a la abstención, que pasó del 25% en diciembre al 44% el domingo pasado.

Es cierto que tanto Bush como una parte de la oposición interna realizaron una repugnante campaña contra la reforma, pero no es menos cierto que ya lo habían hecho en otras ocasiones. También es cierto que partidos como Podemos (socialdemócrata), que algunos destacados intelectuales y que el ex ministro del Interior, general Raúl Isaías Baduel, se opusieron a la reforma. Pero todo eso parece insuficiente a la hora de explicar nada menos que tres millones de abstenciones.

Según los datos que aportan amigos venezolanos, la abstención fue importante en los barrios populares partidarios de Chávez y del proceso de cambios. Eso indica que es en el seno de las fuerzas sociales que vienen apoyando los cambios, donde hay que buscar las claves del resultado. No es, por lo tanto, ni un triunfo de la oposición, ni del imperialismo; ni una derrota del chavismo popular de base. El propio Chávez dio pistas sobre lo sucedido al señalar que “algunos de nosotros no jugaron (…) se quedaron quietos y dejaron pasar la pelota”.

Los resultados echan luz sobre dos hechos que merecen ser debatidos. El primero gira en torno al socialismo; un debate abierto, imposible de cerrar luego de las experiencias soviética y china. No hay nada que permita pensar que los tres millones que votaron por Chávez un año atrás, le estén dando ahora la espalda al proceso de cambios. Pero no es lo mismo elegir entre la derecha y Chávez, que hacerlo por un modelo que no hubo ni tiempo ni voluntad de someter al debate abierto. En el imaginario colectivo, socialismo no es otra cosa que un gran aparato estatal centralizado, dirigido por una enorme y maciza burocracia. ¿No es algo de eso lo que estaba naciendo en Venezuela al calor del PSUV (partido único chavista) y de la nueva dirigencia estatal?

En segundo lugar, el resultado muestra que las bases sociales del proceso bolivariano son heterogéneas, diversas, contradictorias por tanto, y que resulta imposible reducirlas a categorías generales y totalizantes. La polarización imperialismo versus pueblo, puede ser válida para describir algunos momentos de aguda confrontación, pero no es en absoluto una realidad permanente y única. Reducir el conjunto de problemáticas sociales a una “contradicción principal” a la que todas las demás deben subordinarse, impide la expresión de las diferencias, como muestra la experiencia histórica del socialismo del siglo XX.

En momentos de gravedad extrema, empero, las diversidades pueden y deben formar un puño para batir al enemigo. Pero lo que es necesario en momentos extremos no debería, salvo desfigurando la realidad y a los propios sujetos, convertirse en línea de acción que, las más de las veces, lleva a la aparición de líderes infalibles y de un aparato centralizado que termina por sustituir a los sectores populares, los hacedores verdaderos de los cambios.

En la izquierda laten dos formas de ver el mundo. Un amplio sector sostiene que los cambios en Venezuela comenzaron en 1999 con la llegada de Chávez a la presidencia, y que su figura y el equipo dirigente que lo rodea son la clave del proceso en curso. Otros pensamos que son los sectores populares, que irrumpieron en febrero de 1989 protagonizando el Caracazo, los verdaderos motores del proceso. Y que en ellos está la clave de la continuidad de la revolución, de su eventual profundización y de los rumbos que se tomen en cada momento.

Una parte de ese pueblo bolivariano decidió “dejar pasar la pelota”. Deberíamos aceptar que es una decisión consciente y meditada, y no mera influencia del “enemigo”. ¿Por qué quienes hicieron una insurrección en 1989, hundieron al corrupto sistema de partidos en los 90, frenaron y revirtieron un golpe de Estado en 2002 y derrotaron la huelga petrolera en 2003, habrían de dejarse manipular por el imperio y la oligarquía? La revolución bolivariana seguirá adelante porque el pueblo de los “cerros”, tanto los que votaron Sí como los que se abstuvieron, lo viene decidiendo día a día desde hace ya casi dos décadas.
 

(*) Es editor de Política Internacional del semanario Brecha, de Uruguay. Tomado de www.alainet.org 

Fraude en Venezuela

Fraude en Venezuela

"En los comicios más escandalosos de los últimos 50 años, se aprobó la reforma de la Constitución Venezolana. El SI que favorece los planes mesiánicos del Presidente Hugo Chávez Frías triunfó con el 50,4 % sobre el 49,6 %. Para consumar el atropello tuvieron que recurrir a la manipulación del software por la Comisión Nacional Electoral y no conforme con ello hasta hicieron votar a miles de muertos.

La Comunidad internacional no puede tolerar semejante atropello, y se esperan sanciones económicas para Venezuela tanto en la ONU como en la OEA, y no se descarta una intervención militar de EE.UU. El presidente Chavéz busca imponer una dictadura de corte comunista, junto a sus aliados el cubano Fidel Castro, el boliviano Evo Morales y el ecuatoriano Rafael Correa”.

Alguien tiene alguna duda de que este era el tenor de cualquier nota periodística si hubiera triunfado el Si, en el referéndum del pasado domingo? La oposición hubiera aceptado mansamente la capitulación por 1 punto? Desde 1998 Hugo Chávez viene derrotando a los sectores de la derecha, y cada año con un mayor porcentaje. Y como no pueden explicar por qué la gente los aborrece, lo más sencillo es decir que perdieron porque los trampearon. Lo que ellos hicieron durante 40 años que estuvo en vigencia el “puntofijismo” (la alternancia entre liberales y conservadores).

Es evidente que el país se encuentra muy dividido en cuanto a los cambios propuestos por la Convención Constituyente, pero eso no significa que se hay perdido todo, ni mucho menos. Seguro que habrá cosas que modificar, que explicar más y mejor. Pero el único camino por el que puede avanzar la Revolución Bolivariana y su pueblo, es por el socialismo. Los avances alcanzados en la última década tanto en la educación, como en la salud, y la participación social, no tienen parangón en la historia venezolana. Ni hablar de la renta petrolera, que siempre estuvo en manos de la burguesía y la casta gerencial de PDVSA. Y eso el pueblo lo sabe.

Quedan 5 años de mandato presidencial de Hugo Chávez, y esto no va a quedar así. Seguramente habrá más adelante otra convocatoria. Lo que queda en claro, es que Chávez demostró ser más democrático que toda la prensa y la burguesía juntas, que lo viene hostigando desde que asumió sus funciones y que sigue instigando un magnicidio. Como dijo en la TV argentina, el domingo a la noche, Mariano Grondona, un destacado periodista de el diario “La Nación”: Que muera Chávez! Nunca se le hubiera cruzado decir semejante frase con Jorge Videla, George Bush, Carlos Menem, Augusto Pinochet, José María Aznar, Carlos Andrés Pérez, el Sha de Persia o cualquier otra basura humana que haya habitado este planeta.

 

Yo Voto, SI A LA REFORMA

Yo Voto, SI A LA REFORMA

Un conjunto de organizaciones nos reuniremos el próximo domingo a las 16 hs, frente a la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela, Virrey Loreto y 3 de Febrero, para acompañar con una Mateada Bolivariana el próximo Referendum Constitucional y festejar el seguramente aplastante triunfo del pueblo venezolano en la consolidación del proceso revolucionario en marcha.

Denunciamos el intento de la derecha escualida de querer deslegitimar este acto cívico de avanzada. Todo el poder del dinero y los medios de comunicación no será suficiente para torcer el rumbo de un pueblo soberano, en la construcción del Socialismo del siglo XXI.

Hoy más que nunca "NECESARIO ES VENCER"

El País contra Chávez, fuego a discreción

El País contra Chávez, fuego a discreción

 por Pascual Serrano (*)  

Desde Teherán, desde Caracas, desde Managua, desde Madrid, desde Londres; en el editorial, en la portada, en la revista de prensa, en el suplemento del domingo; el enviado especial, el corresponsal, el escritor consagrado, el editorialista… Todas las baterías del diario El País en su versión de papel del domingo 18 de noviembre se pusieron a disparar contra el presidente venezolano Hugo Chávez de forma sincronizada atendiendo a la misma orden militar.

No es que el presidente venezolano sea noticia ya en primera página, es que ya es protagonista en tres de las noticias de la portada: la que se ocupa de la Casa Real tras el incidente en la Cumbre de Santiago de Chile, la llamada del especial del Domingo que incluye foto, título “Por qué no se calla” y subtítulo “Hugo Chávez utiliza el incidente con el Rey para afianzar su poder”; y el anuncio del artículo de Vargas Llosa titulado “El comandante y el Rey” que, como no, se ocupa del mismo asunto.

Si abrimos el periódico y vamos recorriendo una a una las páginas encontramos de nuevo a Chávez en el artículo de análisis internacional de Moisés Naím, ministro de Fomento bajo la presidencia de Carlos Andrés Pérez, titulado “El ‘reality show’ de la cumbre Iberoamericana”. En él se dice que “los jefes de Estado de América Latina están hartos de Hugo Chávez”, “el narcisismo de Hugo Chávez ya fastidia hasta a sus aliados” y “sabemos que Chávez no se destaca por su temperamento democrático hacia quienes discrepan de él”. Obsérvese que el “opinador” opina en nombre de los aliados y jefes de Estado de América Latina y lo que él piensa lo presenta como hecho seguro en segunda persona del plural: “sabemos”.

En la sección de Nacional, tenemos otra vez a Chávez, ahora en una crónica a dos páginas de Ernesto Ekaizer donde se aborda la figura y situación del rey de España. Sobre el presidente, el mismo pensamiento: “explotación del incidente por parte del presidente venezolano de cara al referéndum de reforma de la Constitución de su país” y final apoteósico: “Chávez se quedó helado, sin reaccionar. Ahora justifica su estado de congelación porque, dice, no les escuchó. Si hasta Michelle Bachelet, al otro extremo de la mesa, escuchó, ¿cómo no iba Chávez a hacerlo cuando estaba muy cerca? Es una explicación de consumo interno para disipar la humillación que siente”. El analista anterior de internacional sabe lo que piensan los jefes de Estado de América Latina sobre Chávez aunque no lo digan, y ahora, éste sabe si Chávez oyó o no a Zapatero mejor que el propio Chávez.

Llegamos a la sección de Economía, allí Angeles Espinosa, desde Teherán, vuelve a aguijonear a Chávez con motivo de la cumbre de la OPEP: “Tanto Ahmadineyad como Chávez apuestan por unos precios al alza para financiar sus proyectos políticos populistas”.

En Opinión no iban a ser menos. De entrada le tienen reservado un editorial, “La careta de Chávez”, donde continúan con el discurso monocorde: “El líder venezolano está traspasando el límite de lo tolerable”, “El referéndum se va a celebrar sin las más mínimas garantías. El Consejo Nacional Electoral está controlado por el chavismo y el censo está corrompido”, “la tensión con España tiende a aislarle del resto de América Latina”. El País se convierte en quien decide lo que es tolerable o no de un presidente latinoamericano y en la autoridad electoral que aprueba la limpieza o no de unas elecciones. En esta misma sección de Opinión, existe una Revista de Prensa, en ella recogen un fragmento de un artículo de The Economist. Cómo no, sobre Chávez, o mejor dicho, contra Chávez, de modo que sigue la misma música: “La escena del ‘Por qué no te callas’ ha llenado de alegría a los incontables millares de personas que sufren la diarrea verbal crónica de Chávez (…) Para Chávez es importante evaluar si todo esto le sirve para convertir el impopular referéndum sobre cambios constitucionales en un plebiscito popular sobre su persona”. Se inventan lo de “impopular referéndum” a pesar de que no hay encuesta que refleje que no lo va a ganar Chávez. No dejamos la sección de Opinión para encontrar a página completa el artículo de Vargas Llosa ya anunciado en portada, “El comandante y el Rey”. Teníamos una crónica internacional, otra nacional, un analista político internacional, un editorial, un texto de revista de prensa, ahora la munición es un escritor de prestigio, y no podía ser otro que Mario Vargas Llosa: “la estupidez conceptual se enriquece si quien la emite se expresa con la vulgaridad del comandante Chávez y su gesticulación cuartelera”. Ayudar a Chávez también debe tener su castigo, aunque sólo sea por tener alopecia y kilogramos de más: “Otro tercermundista y comandante entra en escena, esta vez Daniel Ortega maltratado por los años con una calvicie acelerada y una panza capitalista”. Continúa el artículo con el recordatorio de rigor del levantamiento militar de Chávez en 1992 y traca final de Vargas Llosa donde muestra su fina capacidad de análisis geopolítico: “Es posible que, al reaccionar como lo hizo, el Rey de España transgrediera el protocolo. ¡Pero qué alegría nos deparó a tantos latinoamericanos, a tantos millones de venezolanos! ¿La prueba? Que he escrito este artículo arrullado por los animados compases del flamante pasodoble que ahora entonan y bailan en todas las universidades venezolanas, que se titula ¿Por qué no te callas? Y cuya tonadilla y letra llueven sin tregua sobre mi computadora”. El “flamante pasodoble” al que hace referencia es nada menos “Que viva España”, de Manolo Escobar, de tan casposo y franquista recuerdo en la península.

Y seguimos repasando el arsenal de El País. Llegamos al suplemento Domingo. Página completa de foto de archivo de Hugo Chávez vestido de militar, la misma que aparecía en el avance de la portada, seguida de reportaje de tres páginas del habitual corresponsal en Caracas Francisco Peregil. Por si alguien no había leído a Vargas Llosa se vuelve a recordar la nueva letra del pasodoble de Manolo Escobar y el “golpe de Estado" de 1992. Se cita como nuevo abandono ideológico del bando chavista a su ex esposa Marisabel Rodríguez, quien hace ya años que no milita en el chavismo. Como comentarista, el reportaje recoge la opinión del director del diario Tal Cual, Teodoro Petkoff, político antichavista que se dice de izquierdas y quien, casualmente escribía también en el diario español El Mundo hace un par de días. Parece que o no tienen mucha diferencia de criterio los dos periódicos para elegir analistas o hay poco donde elegir en Venezuela para escribir contra Chávez. Seguimos en el suplemento Domingo y lo siguiente que encontramos es otra página completa, ahora contra Daniel Ortega por su apoyo a Chávez. Como no podía ser de otro modo, el reportaje comienza con el testimonio de una sandinista defraudada: “Hoy no se siente representada por el presidente de Nicaragua ni por la cúpula del Frente Sandinista porque ‘han traicionado la revolución’”. “Como Vilma Núñez, abundan los nicas a los que no gusta la influencia creciente de Chávez en Nicaragua”. Y sigue el operativo militar sin descanso. La siguiente información es sobre las empresas españolas en América Latina, que dicen que no se van a ir y que nadie en América Latina quiere que se vayan “en respuesta a las últimas amenazas de Hugo Chávez”. El reportaje recuerda “el peligro del populismo que representa Chávez” y que “no es la primera vez que los empresarios asisten a salidas de tono de parecido calibre de Chávez”. Todo muy novedoso.

El recuento es abrumador, la edición de El País del domingo 18 de noviembre dedicó a combatir a Chávez –todos los textos eran críticos contra el presidente venezolano-, tres llamadas en primera página, un artículo de análisis en Internacional, un reportaje a dos páginas completas en España, un artículo a cuatro columnas en Economía firmado en Teherán, uno de los dos editoriales, uno de los dos textos seleccionados de ente la prensa extranjera, una página entera de opinión de la firma más prestigiosa de su plantel y tres reportajes, desde tres países distintos, que ocupan un total de seis páginas completas del suplemento Domingo. Un ejemplo muy claro de dos cosas: de utilizar todos los hierros a enfrentar al presidente latinoamericano que más elecciones ha ganado y más apoyo electoral tiene del continente, y de que existe una impecable coherencia, coordinación y disciplina entre las diferentes secciones para formar y actuar a las órdenes que la dirección del diario marca.

La otra conclusión es la duda que nos queda de quién puede soportar, ideologías aparte, todo un periódico dedicado a repetir durante meses y en todas las secciones, el mismo discurso de combate contra un presidente que gobierna a miles de kilómetros de donde se vende el periódico. Probablemente ni el Pravda en los tiempos de la era soviética fuese tan monocorde y soporífero. Quizás por todo esto regalaron ese día con el periódico una pastilla de jabón.  

(*) Tomado de rebelión.org

 

NO al TERRORISMO

NO al TERRORISMO

  Este jueves dio inicio en el Sindicato de Empleados de Farmacia, el Seminario-Taller “Leyes Antiterroristas y criminalización de las luchas sociales”, auspiciado por la: Alianza Social Continental, Campaña por la Desmilitarización de las Américas (CADA), Servicio Paz y Justicia América Latina, Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDD), Consejo Mundial de la Paz, coordinación América, Jubileo Sur/Américas y Convergencia de Movimientos Populares de las Américas (COMPA).

Del encuentro participaron dirigentes de organizaciones continentales y militantes de Argentina, Perú, Chile, Colombia, Paraguay. Bolivia, Uruguay, Brasil y Estados Unidos. 

Se puso de manifiesto la política de remilitarizacion del continente a cargo del Imperialismo norteamericano, que se manifiesta a través de la apertura de bases, el despliegue de tropas y los ejercicios militares conjuntos continentales.  

La política imperial se centra en 3 ejes: el control de recursos naturales (agua, minerales, bosques, etc.), el control del territorio y la instalación de zonas francas para promover el “desarrollo”. Como no hay una figura que defina el “terrorismo” se puede aplicar a todo lo que se mueve: una huelga por aumento de salarios, un corte de ruta, una toma de fábrica para protestar por despidos. 

El seminario continuará mañana viernes con la exposición de las 20 ponencias que llegaron y los respectivos debates.

Uruguay-Argentina: Divide y reinarás

Uruguay-Argentina: Divide y reinarás


El gobierno uruguayo autorizó a la empresa Finlandesa Botnia a producir pasta de celulosa, a partir del viernes 9 de noviembre, con lo cual se agrava definitivamente el conflicto que mantiene con el gobierno argentino y con los asambleístas de la ciudad entrerriana de Gualeguaychú quienes cortan el puente que une ambos países en forma casi cotidiana, desde hace varios meses.
El eje de la discusión es determinar si las pasteras contaminan el Rio Uruguay o no. Para los asambleístas no hay lugar a dudas: el proceso industrial de la fabricación de pasta de celulosa alterará las condiciones ambientales del rio y por consiguiente el microclima de la zona, con el consiguiente perjuicio tanto para la salud de los habitantes como para el turismo. El gobierno uruguayo y la empresa entienden que se van a tomar todos los recaudos para que ello no ocurra, y proponen una comisión mixta para auditar el impacto ambiental.


Si bien es cierto que Europa trata de enviar al Tercer Mundo las industrias más contaminantes, Argentina no se ha caracterizado por tener una política ambiental que haga hincapié en la ecología. Por el territorio de la provincia de Buenos Aires, no hay arroyo que se salve de la contaminación de las industrias químicas, metalúrgicas, curtiembres o papeleras, ante la nula determinación del gobierno central para poner fin a esta situación, con el consiguiente perjuicio para los habitantes de esas zonas.


¿A quien beneficia la virtual ruptura de relaciones entre Argentina y Uruguay? Sobre todo a quienes no quieren la integración del Mercosur, a quienes empujan a Uruguay a firmar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, a quienes de un lado y del otro del Rio Uruguay, sostienen que la hermandad entre los pueblos es una cuestión del pasado más que una categoría aplicable a la realidad actual.


Sería lamentable que el Imperio, que tuvo una derrota histórica en la Cumbre de Mar del Plata 2005 cuando quiso imponer el ALCA, haya encontrado una vez más un resquicio para dividir a nuestros pueblos y reinar.