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THE OMAR HERALD

El nuevo Paraguay

El nuevo Paraguay

por Emir Sader

 

Paraguay tiene la mejor oportunidad, tras seis décadas de dictadura del Partido Colorado, de librarse de éste último y poner en práctica las reformas que el país necesita, democratizándolo en términos políticos y sociales, para superar sus graves problemas económicos y sociales. El liderazgo de un gran combatiente de la oposición -el obispo de la teología de la liberación, Fernando Lugo- permite al pueblo paraguayo disponer de una real alternativa frente a la candidata del Partido Colorado, Blanca Ovelar, y a un ex dirigente de ese partido, Lino Oviedo, involucrado por la justicia en graves acusaciones como la participación en el asesinato de un ex vicepresidente, entre otras.

La elección se realizará el 20 de abril, en un solo turno. Lugo encabeza todas las encuestas con márgenes de ventaja que van del 5 al 10%. Por la tradición de fraudes cometidos por el Partido Colorado, se teme que pueda intentar repetir estos mecanismos e impedir una victoria que, sin fraude, parece inevitable, terminando así con la perpetuación de los colorados en el poder. Esta es una primera dificultad, que se trata de superar mediante la vigilancia de los movimientos que apoyan a Lugo y con la presencia de una gran Comisión de Control, que vigile la transparencia de la disputa, en especial en el campo, donde puede ser más fácil cometer fraudes.

El programa de la Alianza Patriótica para el Cambio, que reúne a 9 partidos políticos – entre ellos un tradicional, el Partido Liberal, y un nuevo, el Tekojoja -y a más de 20 movimientos sociales, propone una reforma agraria integral, que no signifique sólo una distribución de tierras, sino transformar a los campesinos y los indígenas, que son realmente los que trabajan la tierra, en sujetos de un nuevo modo de producción agrícola. Propone también un programa de reactivación económica estrechamente asociada a la equidad social, para que Paraguay deje de ser uno de los países más pobres y de mayor concentración de riqueza del continente, democratizando la reactivación económica. A la vez, propone la recuperación de la institucionalidad de la República y la independencia del poder judicial, despartidarizándolo, ambos elementos de la democracia política que permitan terminar con la apropiación del Estado por el Partido Colorado. Además, propone la conquista de la soberanía nacional, incluyendo la soberanía energética, para que Paraguay deje de ser sólo un país agrícola, ganadero y exportador de materias primas.

La renegociación de los contratos de Itaipú y de Yaciretá –firmados por la dictadura de Stroessner y por las dictaduras militares de los dos países vecinos - con los gobiernos argentino y brasileño forma parte de la plataforma de la candidatura de Lugo, así como de todos los candidatos, reflejando una especie de unanimidad nacional en Paraguay.
Con los mayores recursos que pretende obtener, Fernando Lugo se compromete con un amplio programa social, que incluye:

- creación de empleos para 100 mil familias desocupadas, en trabajos comunitarios y en obras públicas, que costarán 300 millones de dólares por año;


- pensiones para 200 mil personas de la tercera edad, con un gasto total de 150 de millones de dólares anuales;

- créditos subsidiados para la producción por un monto de 150 millones, que generarán 18 mil nuevos puestos de trabajo por año;

- construcción de 40 mil casas por año, a un costo de 200 millones de dólares y creación de 50 mil nuevos puestos de trabajo al año;

- construcción de carreteras, obras sanitarias e infraestructura por 200 millones de dólares al año, creación de 50 mil puestos de trabajo anuales;

- contratación de 30 mil profesores para mejorar la educación, a un costo de 60 millones de dólares por año;

- construcción de 20 mil nuevas aulas por año, a un costo de 60 millones de dólares por año, creando 15 mil puestos de trabajo anuales;

- mejora de la educación primaria, media y técnica, con una inversión de 40 millones de dólares al año e incremento salarial para 10 mil profesores;

- apoyo a la investigación y a la cultura, utilizado 40 millones de dólares por año y generando 2 mil puestos de trabajo anuales;

- contratación de 10 mil enfermeros para atención primaria de la salud, con un gasto de 40 millones de dólares al año;

- compra de medicamentos por 50 millones de dólares al año para atención gratuita de salud;

- inversión en centros de salud por 40 millones de dólares anuales, creación de 10 mil nuevos puestos de trabajo al año;

- distribución de 30 mil lotes de tierra para campesinos e indígenas por año, con un costo de 90 millones de dólares anuales;

- asistencia técnica y crediticia a 300 mil familias campesinas indígenas, inversión de 90 millones de dólares anuales;

- tarifa del agua social para 800 mil familias, costo de 40 millones de dólares por año;

- tarifa eléctrica gratuita para 400 mil familias y tarifa social para otras 400 mil familias, costo: 40 millones de dólares por año;

- tarifa eléctrica productiva reducida para 50 mil pequeños productores, costo: 30 millones de dólares anuales;

- mejoramiento de redes eléctricas para 800 mil usuarios rurales y suburbanos, costo: 80 millones de dólares por año.

Lugo pretende elevar la recaudación del gobierno, con la renegociación de los contratos de Itaipú y Yaciretá, en 1800 millones de dólares, para poner en práctica ese programa de rescate social de Paraguay. Se crearán 315 mil empleos, se aumentará la renta de 310 mil trabajadores, entre tantos otros beneficios, que permitirán a Paraguay construir un país nuevo para su pueblo. Para eso tiene que contar con la solidaridad y el apoyo político y económico de todos los gobiernos, partidos y fuerzas sociales y culturales comprometidos con la democracia, la justicia social y la soberanía nacional. (Traducción ALAI) 

(*) Emir Sader es secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).


Tomado de http://alainet.org/active/23470

El paro del campo

El paro del campo

 

Luego de tres semanas de lockout y corte de rutas, las cuatro entidades que representan al campo resolvieron suspender la medida por 30 días para negociar con el gobierno. Todos los sectores se mostraron triunfantes: el gobierno porque logró quebrar el paro sin rebajar las retenciones (motivo inicial de la protesta) y el campo porque consiguió la promesa de sentarse con el gobierno a discutir rebajas en fletes, créditos para los pequeños productores y subsidios.

Pero no todo es del color que se presenta. El gobierno debe afrontar este año compromisos internacionales por más de 10.000 millones de dólares, y el único plan económico que sostiene a rajatabla es la caja recaudadora. Además las entidades no solo quieren negociar por las retenciones a la soja, sino que ahora buscan acuerdos por la ganadería y la lechería.

Pero el campo no lleva todas las de ganar. Golpeó muy fuerte el desabastecimiento de productos esenciales. Y como si eso fuera poco, la Federación Agraria quedó muy ligada a la Sociedad Rural en una alianza que los dirigentes no saben bien como justificar. Ese muerto no lo va a levantar muy fácilmente.   

La oligarquía, con la complicidad de los medios de comunicación, buscó crear un estado de ingobernabilidad a través de los "espontaneos cacerolazos", pero en la práctica solo tuvieron eco en la pequeña minoría de barrio norte de la ciudad, muy condescendientes desde siempre a las dictaduras fascistas.

Cuando hablo de los medios no me refiero solo a las empresas periodísticas, sino también a los profesionales que transmiten la información y que dan opinión (noteros, cronistas y presentadores de noticieros NO están excluidos). Jugaron un rol detestable, desinformando, dándole una cobertura desmesurada a la opinión de los “pobres productores”  y minimizando actos criminales como haber tirado a la calle 7.000 litros de leche, o un cargamento de naranjas. Dando una verdadera bofetada a millones de personas que necesitan los alimentos. 

Los periodistas no pueden aducir que son simples empleados, que obedecen a quienes les pagan el salario. El argumento de la Obediencia Debida  ya lo utilizaron los represores de la última dictadura para justificar violaciones, torturas, asesinatos y 30000 desapariciones. Tienen  la RESPONSABILDAD de informar con honestidad intelectual. Y no lo hicieron.

Del lado empresario son para destacar el matutino “La Nación” vocero histórico de la oligarquía que fogoneó la protesta a través de sus editoriales y sus encumbradas plumas (Joaquin Morales Solá, y Mariano Grondona) y el papel jugado por el canal de cable Todo Noticias, del grupo “Clarín”. Para dar un ejemplo, cuando la presidenta Cristina Kirchner daba sus discursos, colocaba la imagen de ella en un cuarto de pantalla. Los otros 3 cuartos lo ocupaba la imagen de los productores que insultaban y gesticulaban contra la primera dama. Esto lo aprendieron de Globo Visión y RCTV en Venezuela, quienes hicieron lo mismo contra el presidente Hugo Chávez durante la movilización antigubernamental del 11 de abril del 2002, previa al frustrado golpe de estado.

Los más perjudicados en este conflicto,  son los millones de trabajadores que se encuentran con aumentos exorbitantes en el precio de la carne, el pollo y las frutas. Y no tienen una representación gremial ni política acorde a sus circunstancias.  



(*) El que aparece en la imagen durante los cacerolazos "espontaneos" del 25 de marzo es Cosme Beccar Varela, maximo dirigente de Tradicion Familia y Propiedad. Organizacion ultramontana que apoyó a todas las dictaduras del continente americano. Fue tomada por la Agencia France Press.

Hora de decisiones

Hora de decisiones

 

Luego de 18 días, continua el paro por tiempo indeterminado con corte de rutas convocado por las cuatro entidades del campo: Federación Agraria (que representa a los pequeños y medianos productores), CONINAGRO (cooperativas), Confederaciones Rurales (gran sector ganadero y lechero) y la Sociedad Rural (los grandes terratenientes). La medida se dispuso cuando el gobierno de Cristina Fernández resolvió aumentar las retenciones a las exportaciones agropecuarias.

¿Qué es lo que está en juego en este paro? Para los pequeños productores, se plantea una cuestión de supervivencia. El gobierno solo está preocupado por aumentar sus ingresos fiscales, y obligará al eslabón más débil de la cadena productiva a vender sus campos a los grandes terratenientes. La Sociedad Rural nunca estuvo de acuerdo con las retenciones, a las cuales consideran socializantes y confiscatorias, y este paro les viene de perillas, para tratar de torcer el rumbo político de un gobierno que está más cerca de Caracas y el Mercosur que del Departamento de Estado norteamericano.

Solo así se entiende el apoyo logrado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de parte de los “caceroleros” de Bario Norte, que solamente han salido a la calle para defender sus ahorros confiscados por el tándem Cavallo-De la Rúa (2001); para apoyar la política de entrega del gobierno de Menem en la famosa plaza del “SI” (1989), o el derrocamiento de Perón en 1955, cuando la oligarquía se hizo cargo del gobierno a través de el general Aramburu y el Almirante Rojas.

El gobierno tiene que quebrar esta alianza contra natura de las cuatro entidades del campo proponiendo entre otras medidas: retenciones diferenciadas y mínimas para los pequeños y medianos productores, un decidido apoyo a los sectores postergados de las economías regionales, y crédito para maquinaria a los más pequeños. Y fundamentalmente que las retenciones sirvan para mejorar la calidad de vida de los argentinos en salud, educación, vivienda y para tener un servicio de transporte ferroviario digno para todo el pueblo trabajador.

Si la base de sustentación popular de Cristina Fernández son los camioneros de Hugo Moyano y la Federación de Tierra y Vivienda que encabeza Luis Delia, estamos ante gobierno muy débil, que no ha sabido construir políticamente ni dentro del Partido Justicialista, ni en la extinguida transversalidad.

30.000 desaparecidos, PRESENTES!

30.000 desaparecidos, PRESENTES!

 

Con actos y marchas en todo el  país se conmemoró el día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, al cumplirse 32 años del golpe de Estado que derrocó al gobierno constitucional de Isabel Perón.

 En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se realizaron cuatro actos. En donde funcionaba la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) se realizó una misa multirreligiosa, con la presencia del Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, y de los organismos de Derechos Humanos.

En la villa Oculta, la Asociación de Madres de Plaza de Mayo que preside Hebe de Bonafini, recordó el aniversario del golpe, con un acto en el lugar donde la cooperativa de las Madres construye un complejo habitacional.

Por último en Plaza de Mayo se realizaron dos actos multitudinarios. A las 15 hs. se concentraron los sectores afines al gobierno quienes reivindicaron la tarea de los Kirchner al impulsar el juicio a los militares y policías represores, mientras que  a las 18 hs, se concentraron los partidos políticos de izquierda y las organizaciones sociales que reclaman una actitud más decidida del Poder Ejecutivo: unificar las causas, que los testigos no tengan que declarar en cada una de ellas (si acusan a cinco represores, deben declarar cinco veces), no están lo suficientemente protegidos (hace 18 meses está desaparecido Julio López),  y que los detenidos no gocen de beneficios especiales (los mayores de 70 años prisión domiciliaria, y los menores de 70 permanecen en dependencias militares, custodiados por sus propios camaradas).

Dentro de este panorama de divisiones políticas, se vieron en los actos mucha gente que fue por su cuenta, sin estar vinculada a las estructuras partidarias. Lo que para muchos representa un paso atrás desde lo político, para otros resulta positivo, ya que si bien no están organizados, alguna vez lo estuvieron, y siempre es mejor tener presencia activa en las calles que quedarse en casa durmiendo la siesta.

Estados Unidos prepara el terreno para agredir a Venezuela

Estados Unidos prepara el terreno para agredir a Venezuela

Escuchar las palabras de la secretaria de Estado Condolezza Rice al llegar a Brasil causa escalofríos: “Estados Unidos examina los supuestos lazos entre Venezuela y las FARC y actuará en consecuencia”. Lo primero que me viene a la cabeza es que esta película ya la vimos. Todavía no se han presentado ni una prueba del arsenal que tenía Sadam Hussein para exterminar el planeta, sin embargo son millones los muertos que contabiliza Irak desde la invasión norteamericana del año 2003.

La excusa que están desarrollando para aislar y luego atacar Venezuela es “que la corrupción y el ambiente permisivo la han transformado en la ruta preferencial de los narcotraficantes colombianos”. Y agrega el informe del departamento de Estado: “no ha prestado ninguna colaboración en la lucha internacional contra las drogas en 2007”.

El Imperio sabe que la correlación de fuerzas políticas en América Latina no le es favorable. Y la guerra contra Venezuela a través de la acción de Colombia es un recurso que conoce a la perfección. Ya lo padecieron los sandinistas cuando gobernaban Nicaragua y sufrieron agresiones desde Honduras, lo que produjo una sangría humana y de recursos económicos que influyeron de manera decisiva en la derrota electoral del Frente Sandinista en 1989.

A todo esto, los medios de comunicación se hacen eco del informe, lo que pone en evidencia que la tan mentada libertad de prensa no existe. Es otro de los inventos para someternos. Poner a Venezuela en “el eje del mal” junto a Irán, Corea del Norte, Myanmar, Zimbawe, Bielorrusia y Cuba es solo la antesala para buscar el aislamiento político y la asfixia económica de Caracas.

Para su nueva incursión no cuenta con el visto bueno ni de los miembros del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), ni tampoco de Bolivia, Ecuador y Perú. Ni siquiera lo acompaña el mejor alumno del liberalismo sudamericano: Chile. Pero Estados Unidos sabe que Uribe y su ejército no vacilarán en sumarse a la iniciativa bélica.

Las mentiras tienen patas cortas

Las mentiras tienen patas cortas

El asesinato del comandante de las FARC, Raúl reyes y otros veinte guerrilleros mientras dormían en un campamento en territorio ecuatoriano, no solo demuestra el desprecio que tiene el gobierno colombiano de Álvaro Uribe por el proceso de paz, sino pone en evidencia que para Estados Unidos, Colombia es la Israel de Suramérica.

Desde un primer momento, el gobierno de Uribe recurrió a la mentira para narrar los hechos: que hubo combate, que el mismo empezó en territorio colombiano, que los combatientes de las FARC se replegaron hacia Ecuador y que no tuvieron otra alternativa que disparar para que no se escaparan. Hoy se sabe con certeza que fueron ubicados por satélites norteamericanos, que les dispararon misiles, y que los guerrilleros estaban durmiendo. Luego fueron rematados por una brigada que bajó en un helicóptero, y fueron llevados sus cuerpos a Colombia, junto a un grupo de detenidos.

Y no es que estaban en territorio en plan de entrenamiento: Bernard Kouchner, ministro de Relaciones Exteriores de Francia, confirmó que Reyes era el contacto de la guerrilla con Francia,  para negociar la liberación de Ingrid Betancourt y otros 12 rehenes. Esa y no otra es la razón del ataque llevado a cabo por la inteligencia militar del Imperio y las tropas colombianas.

“Se escuchan con fuerza en el sur de nuestro continente las trompetas de la guerra, como consecuencia de los planes genocidas del imperio yanqui”, dijo ayer el compañero Fidel en una reflexión publicada por Granma, y no está exagerando en lo más mínimo. Estados Unidos está en una crisis económica como nunca tuvo (ni siquiera en el fatídico 1929), está necesitado más que nunca de recursos energéticos baratos, y no tolera que en su patio trasero los pueblos de Bolivia, Ecuador Venezuela, Nicaragua y por supuesto Cuba, no hayan elegido el camino de la rendición incondicional.

La Revolución sigue su marcha

La Revolución sigue su marcha

 

 Con la designación del Compañero Raul Castro Ruz, como nuevo presidente de la República de Cuba, el parlamento de la isla deja muy en claro la continuidad de los lineamientos votados por el pueblo el pasado 20 de enero. Aunque la prensa burguesa se encargó de ocultarlas, en Cuba se realizan elecciones generales desde 1976, y en las mismas se votan ciudadanos, no partidos, y está prohibido el proselitismo y la propaganda. O sea, la antítesis de lo que se denomina elecciones en todos los países capitalistas, donde generalmente gana el candidato que tiene la billetera más llena,  quien promete (y miente) mejor, o quien realiza el mayor fraude (George W. Bush en el 2000).

Con la renuncia de Fidel a ser reelegido en el cargo de presidente y usando como ariete a la prensa internacional Estados Unidos se fue a la carga: se abría una inmejorable posibilidad para liberalizar el sistema político. Los candidatos demócratas Hillary Clinton y Barak Obama, y hasta el presidente George W. Bush no tuvieron empacho en imponer condiciones a las nuevas autoridades cubanas para acceder a la consideración internacional. Elecciones libres y democráticas y apertura económica.

Pero a no engañarnos, al Imperialismo nunca le importó la democracia ni los derechos humanos. Lo avalan los recientes bombardeos en Irak y Afganistán, la cárcel de Guantanamo, su apoyo a Pinochet, Videla, Banzer, Stroessner, Trujillo, Batista, el Sha de Persia y cualquier otro genocida que haya habitado nuestro planeta. Solo desea quedarse con las empresas de teléfonos, gas, electricidad, minería y agua; privatizar la salud y la educación, y reconquistar las propiedades confiscadas y nacionalizadas por la Revolución. Y fundamentalmente poner de rodillas a Cuba, porque esta pequeña isla lo ha derrotado sin miramientos, demostrando que sin explotación se puede vivir con dignidad.

Un capitulo aparte merece el muy lamentable papel jugado por los medios de comunicación durante estos días. Mientras se morían ciudadanos paraguayos por un brote de fiebre amarilla, exigían de mil maneras “cambios” en Cuba, país que gracias a su avanzado sistema sanitario erradicó esta enfermedad hace décadas. Son muy contados los colegas periodistas que han tenido una actitud digna frente al proceso cubano. No es buen negocio estar del lado del más débil. Y como sabemos, a muchos periodistas, solo le interesan los negocios.

 

La renuncia de Fidel

La renuncia de Fidel


Por Frei Betto (*)

N del editor: La renuncia del Comandante Fidel Castro a la presidencia de Cuba ha causado una gran conmoción en todo el mundo. Los medios de comunicación casi sin excepción, confían que en la isla se abra un proceso de transición hacia el capitalismo, confundiendo claramente deseo con realidad. Era mi intención referirme al particular cuando encontré este exquisito análisis de Frei Betto, y me pareció un pecado no compartirlo con Uds.


Fidel Castro, de 81 años, renunció a sus funciones de presidente del Consejo de Estado de Cuba y de Comandante en Jefe de la Revolución. Dedicado a cuidar su salud, prefiere mantenerse fuera de las actividades de gobierno y participar en el debate público -que siempre le encantó- a través de sus artículos en los medios. Permanece, sin embargo, como miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba.

El próximo domingo día 24 Raúl Castro, de 77 años, será elegido, por los nuevos diputados de la Asamblea Nacional, para ocupar las funciones de primer mandatario de Cuba.

Es la segunda vez que Fidel renuncia al poder. La primera fue en julio de 1959, siete meses después de la victoria de la Revolución. Elegido primer ministro, chocó con el presidente Manuel Urrutia, que consideró muy radicales las leyes revolucionarias, como la de reforma agraria, promulgadas por el consejo de ministros. Para evitar un golpe de estado, el líder cubano prefirió renunciar. El pueblo salió a las calles apoyándole.

Presionado por las manifestaciones, Urrutia no tuvo otra alternativa que dejar el poder. La presidencia fue ocupada por Oswaldo Dorticós, y Fidel volvió a la función de primer ministro.

Estuve en Cuba en enero de este año, para participar en el Encuentro Internacional sobre el Equilibrio del Mundo, a la luz del 155º aniversario del nacimiento de José Martí, figura paradigmática del país. Regresé a mediados de febrero para otra reunión internacional, el Congreso Universiade 2008, en el que participaron varios rectores de universidades brasileñas.

En ambas ocasiones me encontré con Raúl Castro y otros ministros cubanos. Me reuní también con la dirección de la FEU (Federación Estudiantil Universitaria); con estudiantes de la universidad de Ciencias Informáticas; con profesores de nivel básico y medio; y con educadores populares.

Se engaña quien crea que la renuncia de Fidel significa el comienzo del fin del socialismo en Cuba. No hay ningún síntoma de que sectores significativos de la sociedad cubana aspiren a que regrese el capitalismo. Ni siquiera los obispos de la Iglesia Católica. Con excepción de unos pocos, a quienes no les importaría que el futuro de Cuba fuese equivalente al presente de Honduras, Guatemala o Nicaragua. Además, ninguno de los que salieron del país continuó la defensa de los derechos humanos al insertarse en el mundo encantado del consumismo.

Cuba no es reacia a los cambios. El mismo Raúl Castro desencadenó un proceso interno de críticas a la Revolución a través de las organizaciones de masas y de los sectores profesionales. Son más de un millón de sugerencias las analizadas por el gobierno. Los cubanos saben que las dificultades son enormes, pues viven en una cuádruple isla: geográfica; única nación socialista de Occidente; desprovista del apoyo que le daba la Unión Soviética; bloqueada hace más de 40 años por el gobierno de los EE.UU.

A pesar de todo ello el país mereció elogios del papa Juan Pablo II con ocasión de su visita en 1998. En el IDH 2007 de la ONU el Brasil se alegró de figurar en el puesto 70. Los primeros setenta países son considerados los mejores en calidad de vida. Cuba, donde no se paga nada por el derecho universal a la salud y educación, figura en el puesto 51.

El país presenta una tasa de alfabetización del 99.8%; cuenta con 70.594 médicos para una población de 11.2 millones (1 médico por cada 160 habitantes); un índice de mortalidad infantil de 5.3 por cada mil nacidos vivos (en los EE.UU. son 7, y en Brasil 27); 800 mil diplomados en 67 universidades, en las que ingresan cada año 606 mil estudiantes.

Hoy día Cuba mantiene médicos y profesores trabajando en más de 100 países, incluido Brasil, y promueve en toda América Latina la “Operación Milagro”, para curar gratuitamente enfermedades de los ojos, y la campaña de alfabetización “Yo sí puedo”, con resultados que convencieron al presidente Lula a adoptar el método en el Brasil.

Habrá, sí, cambios en Cuba cuando cese el bloqueo de los EE.UU.; cuando sean liberados los cinco cubanos presos injustamente en la Florida por luchar contra el terrorismo; y si la base naval de Guantánamo, utilizada ahora como cárcel clandestina -símbolo mundial del irrespeto a los derechos humanos y civiles- de supuestos terroristas fuera devuelta.

No esperemos, sin embargo, que Cuba quite de las entradas a La Habana dos carteles que nos avergüenzan a nosotros los latinoamericanos, que vivimos en islas de opulencia rodeadas de miseria por todos lados: “Cada año 80 mil niños mueren víctimas de enfermedades evitables, Ninguno de ellos es cubano” y “Esta noche 200 millones de niños dormirán en las calles del mundo. Ninguno es cubano”.

(*) Tomado de www.viejoblues.com